Cada vez que, por lo que sea, me tengo que parar a escuchar la letra... recuerdo porqué tengo tan claro lo identificada que me siento en lo básico que cuenta... ...aunque esta vez no la ponga por eso... Ó, tal vez, también...
"Ya sabrás la situación: aquí todo va a peor. Pero, al menos, aun respiro"
No: la letra que compone casi todo este texto no es mía (más quisiera llegar un día a escribir siquiera la cuarta parte de bien de lo que escribe el maestro Sabina). Pero lleva persiguiéndome... no sé. Dos semanas. Mejor dicho, lleva dos semanas 'pidiéndome' ser escuchada ó leída, ó...
Conmigo lleva desde la primera vez que la escuché. Que vino a ser la primera que la oí, además.
Como también vino a ser la primera que puse como Banda Sonora de este blog, aunque toda la música que seleccioné curidadosamente durante años se ha borrado (cosa del 'peso' de las páginas...en fin).
Pongo también el video. Cosa que no suelo hacer (poner vídeos: es el tercero... creo, también).
Y, mientras intento aclararme en algunas cosas... espero que se sobreentiendan, deduzcan... no sé.
'PECES DE CIUDAD' (Joaquín Sabina, versión Ana Belén)
" Se llamaba Alain Delon el viajero que quiso enseñarme a besar en la Gare d`Austerlitz. Primavera de un amor, amarillo y fugaz como el sol del veranillo de San Martín. Hay quien dice que fuí yo la primera en olvidar, cuando en un 'si-bemol' de Jacques Brel me perdí dans le port d`Amsterdam.
En la fatua Nueva York da más sombra que los limoneros la Estatua de la Libertad. Pero en Desolation Row, las sirenas de los petroleros no dejan reír ni volar. Y en el coro de Babel desafina un español. No hay más ley que la ley del tesoro en las minas del rey Salomón.
Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va ligero de equipaje sobre un cascarón de nuez, mi corazón, de viaje. Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un 'no te quiero querer'. Y cómo huir, cuando no quedan islas para naufragar, al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad. Que perdieron las agallas en un banco de morralla. Que nadan por no llorar.
El Dorado era un champú; la virtud, unos brazos en cruz; El Pecado, una página web. En Macondo comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Cuando en vuelo regular surqué el cielo de Madrid, me esperaban dos pies en el suelo que no se acordaban de mí.
Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel por mis sueños va ligero de equipaje sobre un cascarón de nuez, mi corazón, de viaje. Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un 'no te quiero querer'.
Y cómo huir, cuando no quedan islas para naufragar, al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad. En una playa sin mar."
"Vida en tí creemos, las nieblas se ocultarán, y por fín te veo; no ha sido fácil salir de un pasado que me ha lavado el alma hasta casi borrármela.
Vida en tí yo creo: eres clarísima, pero yo no conocía el arte de defenderme y así he vivido, casi arrastrándome para no tener que reconocer que había perdido.
También a los ángeles les pasa: aprendes mucho, pero el sufrimiento toca el límite y se acaba todo y renace una flor donde antes había algo horrible. Somos ángeles, sólo que un poco más feroces sobre las injusticias, quizás un poco más cansados, pero más libres, necesitando un amor, que consigue quien aprende a respirarlo.
Vida yo te creo tras haber mirado a lo lejos: ahora he aprendido a sobrevivir; no tengo ni dudas ni incertidumbres, ahora el fondo es claro, ahora noto tus caricias.
Sólo a los ángeles les pasa: aprendes mucho, pero el sufrimiento tiene un límite y notas que se termina todo y renace una flor donde antes había algo sucio. Somos ángeles, sólo que un poco más feroces sobre las injusticias, quizás un poco más cansados, pero más libres, urgentes de un amor, que alcanza quien lo quiere respirar"
No: la letra no es mía, más quisiera... Es la traducción (algo libre, lo admito) de la canción que suena. Un prodigio que creía descatalogado... y que reencontré hace unos días. El cointérprete y compositor es el gran Lucio Dalla.
Existe una versión en castellano (que es la que a finales de los 80' se estuvo escuchando en las emisoras comerciales), pero ya se sabe de mi adoración por la música italiana cantada en italiano. Aunque si encontrase la versión "traducida" prometo colocarla en otro post, al igual que la letra que se aplicó en aquella traducción ( y que no he querido poner como "traducción" de lo que aquí suena, porque no es exactamente lo mismo).
Y... ¿a cuanto de qué viene esto? Pues de nada: me gusta especialmente esta canción, que espero que la disfruteis y que os diga "algo" (personalmente, me pone la piel de gallina. Y eso que suena mal, lo admito, que no es una buena grabación). Pero es que como llegué a pensar que no existía y resulta que sí, que existe, ... pues igual que ahora me venga a encontrar con ella quiere decir algo.
Ó no: tampoco es para irle dando vueltas al asunto.
Bueno... pues teóricamente los post que se envían al borrador (en ocasiones, se van yendo solitos, según redactamos) se quedan ahí esperando a ser publicados...
Teóricamente, digo. Porque en la práctica, del que he redactado hace como media hora (y que me ha llevado otra media redactar, vaya), no ha quedado más que el título. Eso sí, al volver a él (me he "ido" a buscar la música) me han anunciado que "estás editando un pos autoguardado a tal hora" y me han dado la opción de "borrarlo". Considerando, como decía, que no tenía texto... pues como que lo he borrado, para qué andarnos con sutilezas...
Así que de la idea originaria sólo queda el título...
... y la canción que suena. Sobre la que, creo, huelga explicar porqué la he elegido tal día como hoy (bueno, aparte de que porque me parece una maravilla, para qué decir otra cosa).
En fin, a ver si esta noche tengo tiempo y ganas... y lacocte se porta.
Bueno, pues como sigo en el plan de ayer (vaga, pero con un montón de cosas que no me queda más remedio hacer), la razón de este post no es otra que la canción que suena. Bajo mi punto de vista y ateniéndome a mi gusto personal, una de las mejores de la historia de la música (y es que ya que una se pone, y con lo complicado que se ha vuelto esto de publicar música en el blog, no vamos a salir del paso con cualquier tontería...)
Dicho lo cual, y antes de dar a publicar, cierro el post con lo ya habitual: que a ver si luego tengo tiempo, ganas... y cuento algo con más sentido. Y es que la primavera y su astenia son tan cansinas.... ufff.
Esto no es más que uno de esos post que, casi, me dedico a mí misma. Una canción que me gusta mucho, que no es la primera vez que pongo (es la segunda: supongo que la primera fue por ahora hace un año), que cuando sonó en un programa de radio, por sorpresa para mis oidos que no la conocían... me emocionó hasta las lágrimas.
(...) En mi soledad nadie más vive por mí, sólo yo, sola ante un fin que se esconde por nada, y para nada, sin tí (...)
Ya digo: que no quería dejar pasar este mes de abril, tan raro, tan a ratos primaveral pero demasiado invernal, lluvioso y ventoso y extraño... sin volver a ponerla.
Ésta es la canción con la que pretendía ilustrar el post de ayer (día ocho de marzo).
"Me fuí de aquel infierno al anochecer. Cambié de nombre, de aspecto, de ciudad. Si bien no sé olvidar, tampoco perdonar. Sobreviví al invierno debatiéndome. Y amanecí así dispuesta a continuar: Porque sin tu calor, sin tus brazos, sin mi delirio, no será difícil demostrar que ya no soy tuya. Enloquecí en otros labios y dudé. Me maltraté, me desprecié, me perdoné. Juré vengarme y humillarte y resistir a todo lo que hoy aún me une a tí. Y amanecí así dispuesta a continuar: Porque sin tu calor, sin tus brazos, sin mi delirio, no será difícil demostrar que ya no soy tuya. No, no soy tuya. "
La primera vez que la escuché me puso, literalmente, el vello de punta. Me pasa con algunas canciones (no siempre la primera vez que las oigo... entre otras cosas, porque oir no tiene porqué ser lo mismo que escuchar). Y a veces se me va pasando con el tiempo: a base de escuchar muchas veces algo, se te suavizan las sensaciones y se pasan los escalofríos, porque dejan de ser inesperados.
No me pasa con ésta. Me conmueve de tal modo... que ya digo: imposible no terminar con la lágrima al borde de los párpados, un nudo en la garganta, la piel totalmente erizada...
Quizá sea porque en el momento en que la escuché por vez primera, sentí que describía una historia, una circunstancia, que hacía poco que yo acababa de vivir. Ó que estaba viviendo. Y en aquellos momentos era eso: no, ya no era suya... Y el precio que había pagado por ello... no sé, igual no compensaba del todo.
Luego todo dió la vuelta, y volvió, y regresé. Y por un momento pensé que todo tenía arreglo, que aquellos años no fueron sino un espejismo, una pesadilla, un camino que hice sola para alejarme... y que tal vez cada paso que di para alejarme me iba acercando más...
Pero no: el auténtico espejismo fue regresar. Y no sé si es cierto eso de lo que la primera vez estuve tan segura: "sin tu calor, sin tus brazos, sin mi delirio, no será difícil demostrar que ya no soy tuya".
A veces, hasta no emprender esas huidas de otros y creer que hemos llegado a un destino y ya somos libres, no nos damos realmente cuenta de que algunas huidas son sólo carreras hacia la nada... porque lo que nos ata está, en realidad, dentro de nosotros mismos. Y podemos huir de sitios, de situaciones, de cárceles, de personas. Podemos huir de otros y fingir que no somos quienes fuimos... Pero, en el fondo de nuestro ser, sabemos que algunas cadenas siempre, siempre, seguiran atadas a nuestros tobillos... e igual la huida solo es una excusa para encontrar, por fin, un nuevo pilar al que nos sujete quien sólo sabe hacernos daño y a quien no podremos nunca dejar de querer. Y de temer.
Me temo (ó igual el sentimiento "temor" esté fuera de lugar en este caso que trata un asunto tan vulgar) que esta próxima será la última semana en mi recién empezado trabajo...
El hecho de que febrero sea un mes corto hace que el "periodo de prueba obligatorio" de un mes pase a ser, directamente, "mes lunar". Esto es: veintiocho días justitos, cuatro semanas. Que, puesto que empezaron a contar el nueve de febrero... pues eso: hasta el nueve de marzo. Y ya es sabido lo que son los "nueves" en mi vida, que tienden a poblarla. Sin que por el momento haya conseguido entender el porqué de tantos nueves... ni si eso es bueno ó malo.
Sinceramente, no pienso darle vueltas. Necesito trabajar porque necesito tener ingresos (y tener además la mente ocupada). Pero también tengo más que claro que éste es un "trabajo remiendo": una de esa ocupaciones que sirven para sostener el asunto vital mientras se encuentra algo mejor. Así que si se termina esta semana... lo dicho y repetido: no me pienso preocupar mucho más de lo imprescindible...
Así que, como están empezando a florecer los árboles frutales (y alguno de los que no dan frutas, pero sí flores preprimaverales... y alergia), pues foto
y canción. En esta ocasión, una de desamor... con una letra de ésas de escuchar con detenimiento... a ver a quién no le ha pasado esto...
Lo habitual, vaya. Y, como es habitual en estos post breves míos: luego, seguro, más.
He sido ex-vampiresa durante los últimos años. Lo que significa que vuelvo a entrar en el juego..., y quiero volver a ser quien fuí.
Lo que pasa es que, para reengancharse hace falta tiempo..., y para eso el periodo de "en paro" viene bien.
¿Más sobre mí, ahora que ya llevo una temporadita aquí? Pues que me gustan los gatos, adoro la música, no me gustan los intransigentes, ni las mentiras (y menos las que busca dañar a otros), que aprendí a leer con dos años, a escribir con tres, que hablo por los codos desde siempre..., que considero vital la comunicación (al parecer desde que nací)
Que con ocho años me regalaron una cámara de fotos y no sabría vivir sin poder reflejar el mundo en imágenes...
... y que mi profesión no tiene NADA que ver con todo esto que he contado...: soy una contradicción en hiperactiva y privada sesión contínua...
Calabacit@'s que (últimamente) pasaron por aquí : NOTA:
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Esta foto de la Luna es de la noche del eclipse de principios de marzo del 2007... aquí ya casi está "deseclipsada"
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