No siempre se puede hacer lo que se desearía tanto, tanto...
Hola a tod@s:
La verdad es que me gustaría ser más constante en esto de escribir: creo que envíar un texto a la semana sería una medida lógica, justa y que ni cansaría ni daría la sensación de haber desaparecido, pero...
A veces, es falta de tiempo. Otras, la sensación de que, total, no me lee nadie y da igual. Las más, un cierto...¿pudor? al pensar que mis sentimientos son míos y que tampoco vale la pena difundirlos por ahí...
Sigo donde estaba: en ese territorio inconcreto que marcan las cosas que no terminan de pasar...
Llamé a "M", pero no estaba. Dejé recado en su contestador. No sé si ha intentado llamarme, pero no he hablado con él, en cualquier caso. Alguna llamada sí he recibido tanto en casa como en el móvil, pero no me atrevo a asegurar que fuera él (cosa que tampoco descarto: siempre fue un paranoico, y en cuanto los teléfonos empezaron a identificar al interlocutor y dieron la opción de "ocultarse", estoy totalmente segura de que lo activó. Tan contento él). Huelga decir que las llamadas perdidas han ido con el nombre de "nº desconocido" ó "privado", y que yo, por tanto, no las he atendido.
En las que recibo en casa, si estoy, descuelgo... tapo el auricular y espero a que se aburran y cuelguen. He decidido que si quien sea llama "ocultándose", yo le voy a hacer pagar la llamada descolgando. Aunque parezca una chiquillada por mi parte (lo es, como lo es ocultarse por la suya) es el único recurso que me queda.
Bueno..., tengo que confesar algo: sí he escuchado su voz. Llamé (con el ánimo de hablar con él, pero esperando que me filtrasen la llamada) y fue él quien descolgó. Me desconcertó tanto esta sorpresa que quien colgué sin hablar fuí yo.
Al menos, sé que está vivo.
Esto fue hace dos semanas, el día 13-14 de octubre...
Y con respecto a ...(¿cómo lo llamamos...? ¿"K"?), sí, a "K", pues seguimos igual. Miradas que se sostienen. Me consta que existe un enlace cómplice, pero..., no sé, tampoco estoy segura de nada. Y lo peor es que no lo estoy ni en un sentido ni en el contrario.
Muchos días, creo que todo es fruto de mi imaginación: no hay nada de nada. Nada más allá de la cortesía, del carácter de alguien que es extrovertido hacia otro alguien que también tiene esa actitud, y que (además: los hombres son vanidosos) le hace caso. Pero, en otros momentos...; vuelvo a dudar. Su actitud hacia mí es (muy evidentemente) distinta a la que tiene con el resto (con quien también es cordial, simpático, extrovertido y colaborador). Es a mí a quien busca con la mirada (¿busca la complicidad, la aceptación? ¿Busca que le mire?).
No es mi "tipo de hombre ideal", eso lo tengo claro. Igual que tengo claro que llegará un momento en que nuestros caminos se separarán (nuestra relación es circunstancial) y probablemente ni le vuelva a ver ni tengamos nada más a partir de ese momento (nuestros mundos no tienen demasiado que ver). Pero...
No sé si me gusta ó me atrae. Bueno, sí: me gusta. Y lo que me descoloca es que me guste como algo más que como un amigo que me gustaría conservar (ahondando en las cosas que ambos sabemos que tenemos en común: una visión muy similar del mundo, por ejemplo). Me atrae desde antes de tener idea de que pudiéramos tener cosas en común. Y desde el primer día estuvieron sus miradas, esa sensación de ¿incomodidad? cuando me habla un rato (la misma del niño tímido cuando habla a la chica que le gusta, la misma, las sonrisas, el estar un rato más de lo imprescindible mirándome ó buscar excusas para mantener una conversación, para alargarla ó para sacar un tema que podamos tener en común...
Me gusta y no me conviene. Ni él, ni gustarle. Ni que me guste él a mí...; y tal vez a él le pase lo mismo. Algo que, por descontado y en circunstancias normales, no voy a poder saber nunca...
Huele muy bien. Me gusta el color de su piel. Me gusta cómo me mira.
Me gustaría besarle.
Y esa certeza me descoloca...
Ya veremos en qué termina esto... que probablemente termine de golpe y cortando por lo sano. Como tantas cosas...



salud-y-republica dijo
Ya tienes quien te lea...sólo que apenas acabo de llegar y estoy atrasada en la lectura pero quiero conocerte desde el principio.
Qué valiente desnudar así tu alma y tus sentimientos ante extraños... aunque a veces resulta más fácil hacerlo así que con conocidos.
Felicitaciones por tu valor y por este blog que me está resultando muy ameno.
Madame Rosa
29 Septiembre 2007 | 10:22