Música, bendita música...
Adoro la música.
Si hay algo con lo que no podría vivir, es en absoluto silencio. Y si no soporto el silencio, cualquier "ruido" agradable me será más que necesario una vez que lo haya conocido. Me pasa con la voz humana (la gente me "entra" por el oído: el gran amor de mi vida, sin matices, era también la persona con la voz más hermosa que se pueda escuchar. Y no era yo sola quien pensaba así). Y me pasa, obviamente, con la música.
Me gustaría poder poner enlaces a mi música vital en esta misma página, pero no sé cómo se hace. Para mí, hay un tema musical para cada momento del que hablo. Y creo que sería agradable poder escucharlo a la vez que se me lee, ó escucharlo además de leerme...
Quizá mi gran frustración es no "tener voz". La "tengo" para poder convencer con ella. La tengo para seducir al teléfono. Me puedo subir a un escenario y convertirme en otra, y mi voz es suficiente para que esa transformación llegue a los demás. Pero no me da para cantar. Me ahogo (eso que muchas ponen como excusa para "recauchutarse" ó hacerse una cara nueva: "fuí al médico para arreglarme la nariz, porque tenía desviado el tabique nasal, y ya que estaba allí...". En mi caso, tengo evidentemente desviado el tabique nasal. Y alergias varias que me asfixian. No puedo cantar en condiciones). Me debo saber (a la perfección) unas ...¿5.000 canciones? Posiblemente. Sin necesidad de nada más: se me dice el título y puedo escribir la letra sin dificultad alguna: la estoy escuchando, estrofa por estrofa, dentro de la cabeza.
No me gustan todas, claro (no se me va a olvidar un texto que leí hace años, de Guillermo Fesser: contaba en forma de postal el drama de alguien con una memoria tan fabulosa... que se sabía hasta horrores como la letra de "Torito guapo" de El Fari. Y se lamentaba ante la circunstancia de que el "disco duro" del cerebro se bloquease ante tanta acumulación de información inútil).Pero me sé el "Tractor amarillo", la discografía de la Pantoja, el surrealista "Marta tiene un marcapasos" y las de Bustamante.
Y, por descontado, también música de calidad: Serrat, Sabina, Aute....
¿A qué viene esto? Pues, aparte de lo ya dicho (me encantaría saber cómo colocar música en mis textos), porque me cabrea, muy, muy en serio, la falta de cultura musical. Cada vez mayor. En teoría, cada vez se consume más música (no se compra: se consume). Y luego ves esos programas destinados a la búsqueda de nuevos talentos... donde lo único que se saben las criaturitas aspirantes a "artistas" (todos más cerca de la treintena en edad que de la adolescencia) son los "éxitos" de los niñatos que les precedieron en ediciones anteriores del mismo concurso. Que no saben otras canciones que los "éxitos" del verano anterior y media docena de tonadas "comerciales" para salir del paso...
Y he dicho que no son adolescentes... y no quiero que se entienda que serlo sería una excusa para no tener cultura musical. Lo siento: no es excusa.
Todo el mundo conoce a Joaquín Sabina, y casi todo el mundo lo admira hasta la devoción religiosa. Bien. En el año 84, a Sabina lo conocíamos (y admirábamos), cuatro gatos. En el año 84, yo era una adolescente. En esa época, se suponía que los adolescentes teníamos que escuchar a los "Hombres G" (bueno, y, casi, a los ridículos "grupos infantiles": Parchis, Enrique y Ana..., a quienes nunca toleré). A mí me gustaba Víctor Manuel, Aute, Cecilia..
Luego, dentro de mi eclectica personalidad, he ido conociendo otras músicas, otros artistas... Siempre he tenido un buen oido. Siempre he sabido cuando algo iba a funcionar (compré el disco de Rosana tras escuchar dos de sus canciones: a los dos meses, el boom era imparable; escuché el primer single de los Estopa y dije que eso iba a funcionar... y me miraron raro. Antes de cuatro meses eran súper-ventas. Alejandro Sanz no me decía gran cosa..., un sábado del año 97 me quedé a oscuras en la oficina oyendo la radio: mientras bajaba las persianas y apagaba la luz, me enganchó una canción. Era "Si fuera ella". El primer single del disco "Más", que sigue siendo el más vendido en la historia en España. El disco que hizo saltar a Alejandro Sanz desde ídolo de adolescentes a cantante de culto...Podría dar docenas de ejemplos... también en sentido contrario: mucha promoción, desastre como producto= baja calidad).
Me gustaría, de vez en cuanto, hablar de música en estas mismas páginas. No sé ni con qué periocidad, ni en qué línea... Y si veo la forma de "ilustrar" con música mis palabras, prometo incluirla.
Una reseña: hay música destinada a seducir ó a ser empleada para seducir a otro. Una canción: "Careless whisper", de George Michael (en su primera época). Hay quien la está descubriendo ahora: se ha sacado, ó se va a sacar, un recopilatorio. Muchos la conocemos desde hace años...Y lo que quiero indicar es el saxo de esa canción: póngase a oscuras, y escúchese la canción entera. Y métase uno en la melodía. Y a ver a quién no se le eriza la piel cuando llega el solo (casi solo: tiene sintetizador ó teclado de fondo) del saxo...
¿Más música similar? "Demasiado corazón", de Willy De Vil; "I can laugh about it now", de Black; "Blues eyes", de Elton John...
¿Que no hay música sensual... más allá de la canción del verano...?




salud-y-republica dijo
Soy super sensible a las voces!!!
Me he enamorado de voces por teléfono... que luego no coincidían físicamente con la imagen que me había hecho de su dueño.
Nada más agradable que un hombre con "un chorro de voz"... y escucharlo hablarnos al oido.
Supongo que finalmente, varios posts más adelante, aprenderás a incluir la música en tu blog. Ya lo descubriré por mí misma.
Por ahora quiero seguir el orden cronológico de tus escritos. Tengo la certeza de que he llegado a uno de esos blogs que me cautivan. Hay mucho, demasiado, de tí en estos escritos.
Madame Rosa
30 Septiembre 2007 | 05:30 AM