Jersey a remojo
Hay días que parecen durar más de 24 horas y otros en los que esa teórica duración es increible.
Y lo que es peor, hay días que tienen una horas larguísimas y otras que no parecen haber hecho acto de presencia en el reloj.
Llevo un par de días de ésos.
Ayer (lunes dia 20), fue de esos raros en que el tiempo no cunde. Sobra, pero no cunde (que es la peor gestión que se puede hacer con el tiempo). Por la mañana, como tenía mil cosas que hacer y una de ellas era algo obligatorio e inaplazable, pero, a la vez, una rutina de "ir-hacer-volver", me fuí casi pronto..., y para lo único que me sirvió fue para perder la mañana. Ni pude hacer lo que tenía que hacer ineludiblemente (la persona a quien iba a ver para ello no estaba, ni era seguro que volviera ni a qué hora), ni pude hacer nada más... Así que tuve tiempo de sobra... para dar vueltas mientras "hacía tiempo"...
Y, mientras, tenía un jersey a remojo en el lavabo. Así de prosaico. Como era ir y volver...!!!
Enlacé esto con un imprevisto. Y cuando me quise dar cuenta, ya tenía que salir corriendo (sin comer, sin poder lavarme el pelo, sin poder cambiarme de ropa..., simplemente un poco de rimmel y carmín y cambio de zapatillas de deporte por botines de piel, pendientes y anillos, y nada más). Y por la noche, a seguir al mismo ritmo... después de pasar cuatro horas pegada a un ordenador, haciendo el curso acelerado en que me he metido por las tardes (en poco más de mes y medio, voy a hacer lo que el resto en casi 4 meses... y al ritmo que voy, me va a sobrar tiempo).
Y el día de hoy ha sido más de lo mismo: medio día corriendo y medio "perdiendo el tiempo".
Creo que he decidido no seguir "tonteando" con "K". La estrategia es ni mirarle. Ayer lo hice así... y no sé si él me miró a mí...
No sé si lo conseguiré. Mientras no le tenga cerca, es fácil (ya dije que no le añoro si no le veo). El problema es tenerle al lado, y dudar si son ó no figuraciones mías el que no sea necesario que esté ahí, a mi lado... y aún no siendo necesario, la realidad es que está...
Por cierto, el jersey lo aclaré anoche y ha dormido en su percha secándose en la cuerda. Como hay tanta humedad, tiene para un par de días.
Los mismos dos días que, probablemente, me dure a mí mi firme propósito anteriormente expresado.

