¿Por qué la vida no será tan fácil como ir a clase...?
A veces, me gustaría tener más continuidad ó más coherencia en lo que voy contando.
Pero lo cierto es que no todos los días tengo el mismo estado anímico, ni las mismas ganas de escribir, ni el ordenador funciona igual.., ni me apetece hablar de algunas cosas ó algunas personas.
Y hay días en que lo que cuento (que no debe tener demasiado sentido para nadie) me hace daño...Hablar de algunas personas de mi pasado reabre heridas. Al hablar de ellos, vuelvo a revivir. Y no sé si eso será bueno..., pero me hace espaciar algunas cosas...
Prometo (muy pronto) volver a hablar de Pedro. Ya que me he decidido a contarlo todo, después de tantos años en los cuales algunas personas sabían algo, otras preferían no darse cuenta de nada, otras optaron por ver sólo la versión oficial...y otras, las más, nunca se dieron cuenta de nada, es absurdo arrepentirme ahora de haber empezado.
Otro día volveré a hablar de Pedro.
Nunca he sido algo "típico" ó esperable. Creo que es algo parte de mi naturaleza, contra lo que luché (y lucho a veces) denostadamente, intentando ser "normal", pero que reconozco que está ahí y que siempre vivirá conmigo.
Y en esa misma línea..., llegaron los Cursos del INEM. Ó llegué yo a ellos.
Cuando mi empresa cerró (otro día lo cuento: cerró también porque yo estaba demasiado cansada y no quise seguir luchando), mi idea no era pasar más de dos meses sin "hacer nada". De hecho, apenas pasó ese tiempo antes de que volviera a trabajar. Fatídica experiencia: me equivoqué, me metí de cabeza en algo disparatado... y terminé (con el proyecto de la empresa de que hiciera carrera con ellos: entraba como Directora de Delegación en cosa de dos meses...) negociando mi vuelta al "paro" con una baja médica por ansiedad por delante...
Y cuando me tenían (por fin !!!) arreglados los papeles, ya tenía ofertas más que interesantes...
Pero me llamaron para hacer un curso. Junio. Calor. Otros cursos los había hecho pagando (y son muy caros). El subsidio de desempleo me daba para los gastos más elementales de supervivencia. En el Banco tenía remanente para no bajar mi nivel adquisitivo en unos meses. Y el curso que me ofrecían... tenía el proyecto de hacerlo pagando..., y resulta que el Estado me lo regalaba.
Para mí, la posibilidad de hacer uno de estos Cursos era un lujo que, si dejaba escapar, igual no podría volver a permitirme nunca (no por una cuestión económica... sino de tiempo. Nunca más, seguramente, volvería a tener cuatro meses "libres").
Así empecé en el mundo de la formación para desempleados.
Desde el principio, fuí consciente de que lo que me iba a encontrar, por una vez, no tendría nada que ver conmigo. Y quizá eso me atrajo aún más: me gustan los retos. Lo normal es que este tipo de cursos lo hagan personas de veras desempleadas, que los dejarán en cuanto encuentren otra cosa. Y lo mío no era exactamente eso. No es frecuente que alguien pertenezca a un sector sin paro... y que, por tanto, esté voluntariamente metida en estas historias.
Este tipo de cursos, al menos para mí, son una experiencia. Son algo diferente. En el ambiente resultante, no tengo porqué ser la "perfecta asesora" que soy desde hace muchos años. No tengo porqué saberlo todo (en lo mío y con mi forma de ser, no hay espacio para los errores). Paso de ser "maestra" a ser alumna. Cierto que por experiencia laboral práctica tengo una serie de conocimientos sobre según qué cosas que otras personas que están en estas historias no tienen..., pero también hay quienes tienen conocimientos sobre materias que se dan en estos cursos (informática, por ejemplo, que lo tienen todos) de los que yo carezco. Y tienen esos conocimientos porque ya han hecho otros cursos antes...
Hasta el momento, son tres (y medio) los que llevo. El primero me aportó la toma de contacto con este ambiente... y la constatación de muchas mentiras. Alumnos fantasma (alguien firma por ellos... para que los Centros cobren los cursos. La experiencia era hasta divertida de puro absurda). Además, me devolvió al mundo de compañerismo del ambiente estudiantil (olvidado por completo: 20 años sin estudiar "oficialmente", en aula y pupitre). E hizo que conociera a otras personas, con otras aspiraciones y con unas vidas que en nada se parecen ni a la mía ni a la de las personas con quienes habitualmente trato...
El segundo fue un completo desastre. Cuando el Inspector del INEM nos presentó la encuesta para que diéramos nuestra opinión sobre el curso, lo dejé claro: fue una de las experiencias más desagradables e mi vida. El grupo de alumnos no sólo no existía, sino que sus miembros sueltos llegaban (en algún caso) a lo repulsivo. Por comportamiento, directamente. Retrasaron tanto, tanto, el nivel...que creo que la única persona que realmente hizo el curso "con aprovechamiento" fuí yo. Los demás..., en fin, es muy desagradable estar haciendo un curso con gente que se pasa el día despotricando contra todo y diciendo que lo que están aprendiendo no sirve para nada...
El tercero fue el producto de una carta para un centro cuyo funcionamiento me pareció tan desastroso, que ni me plantee quedarme allí a aprender a hacer nada. Fue el fruto de una intuición: me dijeron que en otro sitio podrían tener algo que me interesaba más. Y sí: me funcionó la intuición. Y me sigue funcionando...
Con independencia de si he aprendido ó no (acorde con los objetivos del curso, me refiero), la experiencia valió la pena. En muchos sentidos.
En tantos, que actualmente estoy haciendo en el mismo sitio el cuarto curso...No con las mismas compañeras (cosa que varía bastante las cosas..., ya contaré), pero sí agusto. Bueno, no todos los días (por ejemplo, el "grupo" no existe), pero, globalmente...
Eso sí, es el último curso que me puedo permitir hacer de este modo. Como el otro día le dije a una de las profesoras: "se me terminan los dos años sabáticos ya mismo..."
Todo esto también soy yo.
Y tengo que llamar a "M". Y mi relación con "K"..., en fin, que ya no sé si existe, si ha sido fruto de mi imaginación y por su parte nunca hubo nada (ni por la mía: si por él no había nada, es imposible mi "réplica"), ni sé si realmente me interesaría tener algo con él, ni si le echaré de menos...
¿Por qué la vida no será tan fácil como llegar al aula y que te den clase? Aunque luego te pudiesen suspender...creo que compensaría.


Beetoloco dijo
Conozco muy bien las sensaciones, las experiencias que describes...
"Es cosa frecuente
sentirse diferente
y entrar en ambiente
navegando..."
La vida es una clase continua... la más dura de las lecciones.
24 Noviembre 2006 | 01:51 AM