Anoréxica con sobrepeso
Vivir precisa de una cierta disciplina. Para todo.
También a la hora de escribir un Blog. Y por eso intento escribir algo todos los días, tenga ó no tiempo ó ganas...
Soy una disciplinada anárquica, es otra de mis contradicciones vitales. Puedo llegar a limites de disciplina totalmente demenciales... siempre prevalenciendo que me la haya impuesto yo misma. De ahí lo de "anárquica". La anarquía pasa por saber qué es lo que cada cual debe hacer, sin necesidad de que otro tenga que estar encima para ver si haces ó no los deberes...
Soy muy disciplinada cuando me conviene, ó cuando esa disciplina es una forma de autocastigarme. Creo que soy el único caso conocido de anoréxica con sobrepeso...
Me explico. Mi peso está por encima de lo aconsejable por estatura, edad, ritmo de vida... y modas, claro. Casi siempre lo ha estado (sobre todo, en lo referente a "tablas de peso ideal" y modas). Pero mi alma es la de una anoréxica... No bulímica: anoréxica.
Entiendo a las anoréxicas. Lo que no quiere decir que me parezca bien lo que hacen, ni que piense que su aspecto sea el ideal. No, no lo creo. Ni creo que sus métodos para conseguir adelgazar sean sanos, ni positivos...Pero las entiendo.
Entiendo que cuando se miren al espejo se vean gordas, aún estando objetivamente por debajo del peso mínimo para su constitución personal. Entiendo que se castiguen no comiendo cuando consideran que "se han pasado" en algo. Entiendo que empleen el control sobre la comida como un modo de controlar sus vidas. Y entiendo que la mayoría sean chicas con un alto coeficiente intelectual, que sacan las mejores notas, que siempre han sido un ejemplo (hasta físicamente) para los demás..., ó a las que desde que nacieron se les ha exigido ser las mejores en todo. No suspender jamás. Mejor dicho, no bajar nunca del sobresaliente. Ser la primera de la clase. Ayudar en casa (bueno, tener obligaciones en casa, y hacerlas perfectamente). Hacer otras actividades al margen del colegio, y hacerlas bien. No cometer NUNCA fallos...
Y cuando lo que falla es la imagen, ó cuando se está segura de que por mucho que tu mente valga... siempre te juzgarán por tu imagen, empieza la lucha contigo misma. Y hay que estar delgada. No sólo porque esa sea la imagen que nos intentan vender...sino porque comer es un acto egoísta (comemos para nosotras mismas, para sobrevivir. Es un acto reflejo que nadie puede hacer por nosotras y que, haciéndolo, no beneficiamos a nadie) , y no nos han educado para ser egoistas. Por eso algunas anoréxicas comen a escondidas "cosas ricas" y luego vomitan la comida, arrepentidas, y tan a escondidas como la comieron (son las bulímicas). Y por eso otra dejan de comer... y el objetivo no es sólo que la ropa siente mejor, que se noten los huesos de los hombros y se recuperen los tobillos y los pómulos..., sino CONTROLAR la necesidad primitiva y necesaria de comer...
He llegado a estar 15 días sin comer. No me morí, evidentemente. Adelgacé 10 ó 12 kilos (que me sobraban). Cuando dejé de comer no buscaba adelgazar: quizá quería dejar de vivir inconscientemente, ó, simplemente, demostrar a los demás que podía controlar todas las facetas de mi vida.
Soy capaz de vivir con muy poca comida. Pero tengo sobrepeso: el cuerpo es más fuerte que la mente y más previsor, y se queda con todo lo que le doy por si me olvido de comer...
Me han puesto regímenes de 1.500 calorías para adelgazar (regímenes médicos) y he engordado. Hace tiempo que no llego a ese número de calorías. Sólo por debajo de las 1.000 consigo mantenerme, y por debajo de las 700, adelgazar un par de kilos al mes.
Por eso digo que soy una anoréxica con sobrepeso. Quizá la peor situación de alguien con mi fuerza de voluntad...
Sé que cuando una relación se me ha ido de las manos me he castigado de algún modo. Ó, peor, me he dado premios... que han perjudicado las cosas (a veces, me he consolado con dulces, con chocolate..., con las consecuencias que podemos suponer).
Soy extremadamente exigente conmigo misma. Cuando el médico (uno de los inútiles endocrinos que me ha intentado tratar) me ha puesto un régimen de adelgazamiento (los de mil y pico calorías) sin hacerme caso en lo que le contaba, dando a entender que si no se adelgaza... es porque se come en exceso (que viene a ser lo normal, aunque no es mi caso)... yo he reaccionado dejando radicalmente de comer. Es orgullo. Es una forma de castigarme a mí misma. Es un modo drástico de cumplir objetivos imposibles, ó de demostrar a mi cuerpo quièn manda aquí..., y que sea mi mente quien mande.
Habitualmente, bebo mucha agua. Pero si sé que es probable que (por lo que sea) no voy a tener fácil ir al baño..., dejo de beber el día anterior. Necesito dormir al menos 6 horas diarias..., pero si sólo es posible dormir 3, se duermen 3.
Puedo resistir cualquier tentación: me encantan los bombones, suelo tenerlos en el frigorífico... de una Navidad a otra. Resisto la tentación y no los como. Ni el helado, ni otras cosas calóricas que me gustan y que muchas veces tengo... por si viene alguien a casa poder ofrecerles.
Pero duele mucho hacer sacrificios y no obtener resultados. Así que el cuerpo se termina acostumbrando...y dejar de comer, de tomar café, de otras cosas... deja de ser un sacrificio para convertirse en una costumbre más. Durante muchos años, antes de dormir necesitaba tomar un vaso de leche. En invierno, con un poco de miel. Hace casi 5 años, en unos de mis regímenes estúpidos, calculé que esto suponía entre 70 y 120 calorías más... sin las que podía pasar...
Si me hubieran dicho que iba dejar de necesitar tomar leche antes de dormir, no lo hubiera creido. Pero lo dejé...y hasta hoy.
Así con muchas cosas.
Así con mi dependencia de "M".
Pero son dependencias que se dejan de tener "cara a la galería...", pero que no se deja, de veras, de necesitar. Simplemente, se lucha contra esa necesidad ó se deja que pase el "plazo" en que se cubrían. Y cuando uno se da cuenta..., han pasado los meses y ya no se hace aquello sin lo que no podíamos vivir...
Mi lucha con la báscula (hay temporadas en que me peso tres veces al día: al levantarme, antes de comer y por la noche; hay épocas en que solo muevo la báscula para limpiar debajo; hay épocas en que me peso nada más levantarme, tras el desayuno, antes de comer, tras comer... y así diez veces al día, todos los días. Y en todos los casos, cuando estoy en esa fase, me parece lo más normal del mundo y no entiendo que se puedan hacer las cosas de otro modo), mi lucha con la báscula es parte de mi vida. Y sé que lo va a ser siempre...
Y soy de las que piensa (está segura) de que a los hombres les gustamos con carne de donde agarrar. Ó que les gusta buscar el contorno de nuestros huesos por debajo de esa misma carne, no verlos a simple vista.
Pero no nos gustamos a nosotras mismas así. Ese es el primer problema. Y, como digo, el deseo de ser perfectas, la exigencia que algunas tenemos en serlo en todo y siempre..., nos hace ser estúpidas y castigarnos...
Mi cuerpo es más puñetero y más listo que mi mente, y cuida de que no me muera en las épocas en que mi cabeza decide ser más dura que nunca y castigarme con el hambre (que ya no siento: he perdido la noción de hambre y como por costumbre). Igual gracias a esto he sobrevivido...




blanca dijo
las cosas son mas dificiles de lo ke las personas creen, piensan ke le obsecion de estar delgadas es un simple capricho o el kerer ser komo las demas, al fin y al kabo terminan por no entenderte y mandandote kon un psicologo ke por una u otra kosa no entiende la situacion porke no esta en ella y a esta persona ke nos a kompartido su experiencia la fekicito por tener el valor de decirlas y por darme esos tips sin kerer.
solo espero ke llegue el dia ke no me tenga ke sentir mal o sentir remordimiento despues de komer y tener miedo de subirme a una vascula me peso al despertar, al hacer ejercicio, al komer y al dormir, pero lo mas triste de todo es hacer el esfuerzo y no notar los resultados y lo mas doloroso es hacer sufrir a las personas ke te rodean y te kieren.
18 Julio 2007 | 04:13 AM