Hoy sé que, este año, él ha sido mi regalo
Hace tiempo decidí dejar de hacer planes.
Mucho tiempo. Quizá más del que a veces creo recordar que hace.
Hace tiempo tuve claro que basta que planifique algo, para que la vida actúe por su cuenta (como siempre) y no valga de nada lo que yo haya decidido que debo-quiero-me conviene hacer.
A veces me he rebelado, he luchado contra este destino caprichoso. Si soy una persona capaz, inteligente, decidida, adulta desde siempre: ¿por qué me voy a rendir antes de luchar hasta el final? ¿Por qué voy a claudicar y a aceptar no conseguir lo que sé que quiero...?
Da lo mismo. Al final, los planes fallan. E igual el resultado tampoco es tan malo..., a veces, quien controla nuestro Destino sabe lo que nos conviene...
No voy a luchar por conseguir continuar cerca de él. Hoy lo he decidido.
Conocerle fue fruto de una serie de ...¿casualidades? No lo sé. Pero sí sé que no estaba en mis planes, ni en los de nadie. El plan que terminó llevándome a conocerle era, en principio, otro..., pero se vé que el Destino me tenía guardada esta sorpresa. Este regalo. Porque conocerle ha sido mi regalo de este año.
Posiblemente, no le vuelva a ver. Ó sí, verle es posible..., pero sé que no del mismo modo, ni con la misma periodicidad de estos meses. Sé que nuestra relación ha sido lo que ha sido, y que no va a ser nada más. De hecho, ni siquiera va a seguir siendo lo que es. Dentro de apenas unas horas, pasará a ser pasado. Dejará de ser nada.
Tiro la toalla. No voy a luchar por él. No quiero saber si ha sido todo fruto de mi imaginación ó si de veras hubo ese "algo más" que podría haber terminado en una "relación... personal" (parafraseando a "M"). No voy a agotar (esta vez, no) las 999.999 posibilidades del millón hasta dar con la fórmula mágica donde dice cómo poder estar con él.
Sé que no estoy enamorada. Eso es lo único, quizá, que nunca he dejado de tener claro.
Ha sido atracción física (y no siempre, ó desde siempre. Y ni siquiera estoy segura de que haya sido recíproca. Hoy ya no lo estoy). Ha sido una corriente de simpatía. Un interés común. "Feeling", que le llaman.
No es la primera, ni la segunda... ni va a ser la última vez que este sentimiento me ha surgido hacia otra persona. No es la primera, ni va a ser la última vez, que he conectado así con alguien (de hecho, la gente siempre se me ha dado muy bien. Conecto con facilidad. Ó, igual, es mi personaje, ese perfil público de la actriz que en el fondo siempre he sido, el que conecta con facilidad con la gente). Si alguien me interesa, ó me gusta..., ó tengo que "venderle" algo, no me cuesta conectar. Es algo instintivo: simplemente, hay que buscar la puerta que todos tenemos para llegar hasta nuestro corazón (ó nuestros deseos, ó nuestra ambición) y entrar sigilosamente por ella. Hay que saber qué tiene la casa simplemente atisbando a través de las ventanas, con disimulo. Y luego todo es saber qué darle a esa persona, en base a lo que sabemos que quiere...
Con él, creo, no ha sido así. Ó al menos, no ha sido siempre así...
Él me gustaba. Creo que siempre me gustó. ¿Como hombre, como persona..., como posible amigo...? No lo sé. Y ahora nunca llegaré a descifrarlo.
Lo nuestro es cosa de horas. Rectifico: lo mío, el poder tenerle cerca, es cosa, como mucho, de horas. No voy a hacer nada por intentar prorrogarlo.
Voy a dejar al Destino (el mismo que me hizo, contra todo pronóstico, conocerle) que actúe. Si lo que me tenía guardado era sólo esto, bien: lo acepto como el regalo que ha sido. Si esto tiene un futuro, lo esperaré. Si el futuro es seguir viéndole, será como si me tocase la lotería. Si el futuro es no verle más..., me quedo con lo que he tenido.
Porque la vida me ha enseñado que lo único que nos llevamos es eso, el recuerdo de algunos momentos...
Me quedo con el recuerdo de su mirada. He decidido que ése ha sido mi regalo.
Igual ya no le vuelvo a ver (ni siquiera otra vez más). Da igual.
Sé que lo que he vivido y lo que me ha hecho sentir simplemente por mirarme no me lo puede quitar ya nadie.

