Despedirme de la mirada sobre mí de sus ojos
Posiblemente, esta noche no tenga ánimos para escribir.
Ó sí, ahora no lo sé. Ó tenga ganas pero no ánimos...
Ahora mismo no lo sé. Por eso prefiero escribir ahora..., y ya veré luego.
Porque es posible que si hoy no puedo, tampoco pueda hacerlo los próximos días. Tengo que asimilar todo lo que he sentido estos últimos tiempos, y obrar en consecuencia...
Lo único que sé es que mi relación con "K" se termina. Ya está. No voy a volver a verle (en bastante tiempo) porque no voy a hacer nada por prorrogar esta situación que, a partir de ya, sería irregular.
Tengo que despedirme de él (consciente ó inconscientemente: no es la despedida como algo "físico", es la certeza de que no voy a volver a verle. Al menos no como hasta ahora), y no sé cómo voy a reaccionar.
Tengo asumido que las cosas deben ser así, que no hay otra solución. Que esto tuvo fecha de caducidad desde siempre, y ya está... Pero cuando tuve claro que esto tenía una fecha de fin marcada en el guión..., no creí que llegase a sentir nada por él, como ha terminado siendo. Y es eso lo que me descoloca...
Me reafirmo en mi idea (me tengo que agarrar a eso) de que él ha sido un regalo que me ha dado la vida. Y que el regalo no era tenerle..., sino haber estado con él el tiempo que he estado. El regalo es que me ha hecho resucitar en algunas cosas. El regalo han sido sus miradas. Y es lo que tengo ya para siempre.
Hoy voy a dejar de tenerle a él, para siempre. Y a partir de hoy, será mío (sólo mío: no creo que sea recíproco, ni común) el recuerdo de haberle conocido.

