Diarios íntimos... y cómo sobreviví dos veces a una misma relación
Me obligo a la disciplina de escribir un poco cada día.
Me apetezca ó no. Me lea alguien ó no (aunque el contador de visitas de mi blog refleje que sí las hay..., hay días que pienso que no me lee nadie). Bueno, tampoco es tan importante. Cuando he llevado diarios de "los convencionales" (ya sabeis: librito de tapas duras y hojitas rayadas, con candadito y tal), lo que me preocupaba es que alguien "me leyese", vamos, que me preocupaba que pudieran leer lo que tenía escrito..., porque un diario se escribe para un@ mism@.
Lo contradictorio entre el concepto "diario personal" (que, como ya he dicho, era algo que se escribía para uno mismo) e "internet" (que es lo más público entre lo público: todo en Internet está al alcance de todo el mundo) es esto: que un diario en Internet se convierte en otra cosa. Sigue siendo "diario personal", se sigue escribiendo para uno mismo..., pero está al alcance de ser leido por cualquiera. Incluidos quienes son mencionados en él...
Mi penúltimo "diario íntimo" en papel sí llegó a ser leido por quien no debía. Que, por otra parte, era uno de sus protagonistas estelares. Que, además, forzó la cerradura (lo de "propiedad privada" ó "inviolabilidad" nunca fue con él. Y el hecho de que yo fuese una mujer, y, además, más joven -mucho más joven- que él, y que trabájasemos juntos..., pues aún le daba más razones para no tener el menor respeto por algo que era un tema íntimo y privado mío). Y lo único que le importó es que yo hablase de él. Tenía miedo a que yo lo hiciese público. Quizá porque, supongo, él en mi lugar lo habría hecho público, ó lo habría empleado en mi contra ante terceras personas...
Era una situación absurda: le molestaba que yo escribiera sobre nuestra relación personal en un diario íntimo cerrado con llave..., pero, al tiempo, él presumía ante amiguitos y amigotes de tener una relación conmigo (porque por mucho que se hiciera la víctima cuando le daba por ahí y dijese que, en fín, que lo nuestro era secreto, que si se supiera le metería en un lío muy gordo, que no lo debería saber nadie... y que si un día se rumoreaba algo, yo debería negarlo..., me consta que dejaba caer entre sus conocidos que preguntaban quién era yo... que tenía algo conmigo. Y no precisamente un contrato laboral, que eso no me lo llegó a hacer nunca).
Me pidió que quemase en ese mismo momento el diario, tras una de sus muchas escenitas dramáticas de victimismo..., só pena de tener que despedirme. Me negué a destruir nada, por supuesto. Y le dije que no iba a hacer falta que me despidiera (dicho sea de paso y desde la distancia: no se puede despedir a quien no se ha contratado. Y se valía de eso: no tendría que indemnizarme con nada), que me iba yo...
Tiempo antes, ya tuvo otra similar. Como había dejado caer donde no debía "que claro que tenía un rollo con la chica nueva que tenía trabajando con él" (yo), y un amigo mío llegó a hacerle el correspondiente comentario de "a ver qué haces y con quién" delante de gente ante los cuales él quería pasar por el "macho imponente... pero serio y responsable padre de familia" (y lo de mi amigo fue casi una amenaza)..., no se le ocurrió nada más genial que preparar un teatrito al respecto. Resulta que iba a preguntarme delante de otro amigo común (de él, del otro, mío) si era verdad que él y yo teníamos un rollo... y yo debía negarlo, y decir que me lo había inventado yo...
Obviamente, no llegó a hacerlo. Porque de haberse dado el caso..., por descontado que yo no iba a decir determinada estupidez. Igual tampoco reconocería que sí, que claro que me había acostado con él..., pero no iba a seguirle el juego en algo así. (Soy consciente de que si se hubiese dado la situaciòn y yo no hubiera respondido a su antojo, mi despido habría sido inmediato. No pude comprobarlo, pero lo sé. Lo que nunca sabré es qué habría pasado si no me hubiese enrollado con él en su día..., y cuánto habría tardado, ó no, en despedirme... por pura rabia, como algo ajeno a mi valía profesional, que estaba fuera de toda discusión). Para mí el tema era más serio que todo esto..., y, para según qué cosas, no necesito inventarme nada (sobre todo, cuando el sujeto en cuestión presumía de haberse enrollado con toda hembra que se le había puesto a tiro desde los 12 años..., que desconocía el término "fidelidad"..., y siendo yo alguien que, en esa època, no necesitaba fantasear con que alguien se fijase en mí: bastaba salir a la calle para parar el tráfico... Y eso sin contar con que las chicas de 22 años no se fijan, y menos se inventan relaciones, con señores de casi 40..., que no son, precisamente, el doble de Brad Pitt ó de Georges Cloony).
Estoy hablando de "M", de quien ya he hablado otras veces.
Nunca entenderé cómo, con el tiempo, pude llegar a estar tan colgada de un sujeto como él. Cómo pude aguartar todo lo que aguanté a su lado. Cómo pude volver con él, queriendo creerme que había cambiado y todo sería distinto entre nosotros. Cómo pude volver a aguantar todo lo que siguió haciéndome y haciendo conmigo. Cómo me pudo doler tanto perderle....
Esta canción podría ser la "banda sonora" de la historia que empezó cuando supe que no volvería a verle
Y cómo puedo llevar tres años y medio sin verle, dos y medio sin hablar con él... y haber sobrevivido.
Doble supervivencia: sobreviví a mi relaciòn con él (no puedo decir que saliera inmune de ella. Ni en la primera parte, dos años y pico, ni en la segunda, siete años), y he sobrevivido a su ausencia... a pesar de que cada día que pasa, inevitablemente, me acuerde de él.



nt dijo
Buenas tardes wapa vampiresa ;-)
Hasta hoy no me he atrevido a escribir (solo leer a hurtadillas)... pero se acerca fin de año, una fecha simbólica -solo símbólica y tan simbólica-.
Ausencias. Si. Las hay.
Pero no olvido una frase que leí el primer dia que entre en tu blog: "sé que me habría hecho sufrir" (no recuerdo si es exacta).
Para mi es suficiente. No hay motivo para sufrir voluntariamente. Nunca. Cuando se puede escoger, hay que escoger "no sufrir".
Decía el poeta: "si ens besem pels carrers/ trontollaran les cases".
Propongo que nadie escoja sufrir hasta ser capaz de provocar un terremoto con un beso.
Feliz año vampiresa, el próximo también es tuyo ;-)
29 Diciembre 2006 | 08:04 PM