A veces, las líneas paralelas se cruzan eventualmente... una sola vez
Algunos días el tiempo se ralentiza.
Otros, pasa tan rápido que apenas nos damos cuenta...
Estoy entre los dos casos. No sé. Por un lado, esta semana se me ha pasado tan, tan rápido..., que me cuesta creer que hace ya seis días que era víspera de Reyes. Por otro, miro lo que he hecho... y no me ha cundido nada. No he hecho nada reseñable, de "provecho".
Creo que es la peor de las situaciones...
Hace más de tres semanas que no veo a "K", ni tengo relación alguna con su ambiente. Con el ambiente que nos era común... y la razón por la que le veía.
Por un lado, me parece que han pasado siglos desde ese último día. Lo veo como algo que pasó hace mucho, mucho tiempo... En una época en que yo volvía a ser la vampiresa que ponía nerviosos a los hombres. En una época en que necesitaba sacar tiempo para pintarme las uñas y en que ir sin rimmel me hacía sentir más que desnuda. Y en la que no me reconocía en la idea contraria: la de ir en chandal y sin maquillaje alguno. Lo veo tan lejos... que me cuesta creer que fuera real. Que hubo una época, larga en días, en que le veía casi a diario. Que me miraba y su mirada me hacía resucitar... Me cuesta creer que conocí a alguien como él.
Por otro lado, sé que fue real. A ratos, lo que dudo es si de veras hubo algún tipo de atracción de su parte hacia mí. No sé. Bueno, sí lo sé. Ó, al menos, sé que lo sentí así. Y lo sé porque este diario existe y porque yo lo conté en tiempo real.
Como siempre que algo se acaba, llega esa etapa en que nos arrepentimos de no haber aprovechado más el tiempo en que las cosas estaban ahí, a nuestra disposición. Y en que nos cuesta creer que ese alguien nos mirase, y que estuviese ahí, al alcance de nuestros dedos... y no lo disfrutásemos más.
Eso me pasa más (bueno, cada vez pienso menos en él) con respecto a "M". Me cuesta creer que entre nosotros pasasen algunas cosas. Me cuesta creer que la relación física fuese tan... intensa (tan falta de límites: los límites los puso siempre él), y que no sólo yo haya sobrevivido a aquello, sino que ahora él no esté en mi vida. Que alguien con quien se han compartido algunas cosas, de quien se conoce la piel de tal modo que a ciegas se reconocería cada centímetro, ahora ya no esté, ni vaya a estar nunca. Ni siquiera al teléfono...
Por suerte, con "K" no hubo nada de esto. Con "K" sólo hubo la sospecha de que podría terminar pasando algo más. De que en otra época y otras circunstancias, al menos habríamos sido amigos...
Me cuesta a veces creerme que le conocí y estuvo a mi lado, porque creo que es una de las personas más lejanas a mi "entorno vital", en el que me muevo habitualmente, que he conocido. Y, como contradicción (él también es contradictorio. Más de lo que quisiera reconocer. Y quizá por eso ambos nos reconocimos como "iguales" desde la primera mirada), es tan parecido a mí misma, en tantas cosas... que lo increible habría sido pasar por el mundo sin llegar a encontrarnos nunca...
Creo que es una de esas líneas perpendiculares que cruzan el mundo. Todas las lineas perpendiculares se cruzan en algún momento. Las vías de los trenes, que son paralelas, hay momentos que también se cruzan, se juntan... Nuestras vidas fueron paralelas en muchos momentos: de ahí las cosas en común. Un día, el guardarrailes decidió juntarlas, quizá para facilitar que un tren pasase de una vía a otra. Y ese fue nuestro viaje común. Y volvió a separarlas..., y quizá no volvamos a encontrarnos nunca.
El tren pasó por encima de nosotros. Por eso no fuí capaz de coger ese tren que habría sido decidirme a decirle ... tantas cosas. Los railes no pueden coger trenes.
Y por eso me pasa por encima el tiempo, sin nada que guardar de él.
Me gustaría imaginar que se acuerda de mí. Que, en algún momento, se ha acordado. Pero soy realista, y sé que no. Porque también en ese sentido llegué a conocerle mejor de lo que me hubiese gustado, y por eso sé que también había muchas cosas que nos diferenciaban. Como mucho, habrá bromeado si alguien le ha recordado mi existencia (había gente en nuestro entorno que nos vió juntos), diciendo que "quién sabe qué estuve yo planeando todo ese tiempo en que ..."
Todo ese tiempo en que nos mirábamos. A los ojos; siempre a los ojos, desde el primer día. Aún conociendo que mi mirada no es fácil de soportar para algunos hombres.
Todo ese tiempo en que intercambiábamos experiencias pasadas. Sin más intención que la de conocer al otro y que el otro nos conociera.
Todo ese tiempo en que estaba cerca de mí pudiendo estar en cualquier otro sitio. Tan cerca como para que yo conociera el olor de su piel, el color de sus pecas.
No pude "planear" nada. Y ahora sólo he decidido que no voy a hacer nada por intentar verle. Es más, quizá decida que lo que voy a intentar es evitar tener que verle.
Las lineas paralelas no vuelven a cruzarse nunca.




Generic Viagra dijo
Lo unico que te puedo decir es que busques algo que hacer y dejes de estar en este plan de generar lastima, haz deporte, sal a correr eso ayuda bastante, suerte..
14 Junio 2011 | 07:19 PM