De la hiperactividad real y algunos sueños...
Tengo un poco abandonado el BLOG, lo admito. Y no sirve como excusa la falta de tiempo..., porque soy hiperactiva y en casos como el mío, ó has aprendido ya a gestionarte el tema... ó es mentira lo de la hiperactividad.
Curioso tema éste, el de la hiperactividad. Ahora resulta que los "niños malcriados" de toda la vida son todos hiperactivos. Qué curioso, insisto...Y yo que lo soy de veras (quien no lo es no se imagina de qué estoy hablando) y siempre destaqué por mi educación. Igual es que lo de "es que fulanitín es hiperactivo, que lo ha dicho el psicólogo" es mucho más cómodo para los padres sin tiempo de educar a nadie... ó que buscan eximirse de responsabilidades. Es más cómodo atiborrar al crío de pastillas por consejo del supuesto psicólogo... que perder un rato respondiendo a sus preguntas (los hiperactivos somos profundamente curiosos), enseñándoles a buscar respuestas en los medios a su alcance (libros en mi época; internet también ahora) y explicándoles que las camas no son para subirse encima de ellas y saltar, que cuando hay visita ponerse en medio e incordiar porque sí es una falta de respeto... y muchas más cosas de puro cajón de pino (que las cosas en las tiendas no se tocan porque sí, que cuando se va a cruzar una calle hay que mirar...)
Ya digo, se habla de hiperactividad infantil cuando sólo suele ser, en el 80% de los casos, un problema de educación. Y, muchas veces, un problema de falta de educación por parte de los padres de los supuestos hiperactivos...
Y ya digo que en mi caso sé perfectamente de qué estoy hablando...
Me estoy yendo de mi línea habitual de publicación de temas.
Anteanoche soñé con "M". Bueno, soñé con él... pero no era él.
Me explico. No era el "M" que yo conocí, de quien fuí..., bueno, lo que sea que fuimos. Pero en mi sueño lo era. Es difícil de explicar...
No era "M" porque en mi sueño venía a darme clases de matemáticas (era el profesor de matemáticas de un centro al que yo iba a estudiar, creo que en el sueño no quedaba claro qué estudiaba). Y por eso no podía ser él: es imposible que "M" dé clases de nada a nadie. Y menos a mí. Y menos de matemáticas.
En mi sueño, se había teñido el pelo. Aparecía con el pelo sin canas, como cuando le conocí, pero se notaba que era tinte. No sólo porque a estas alturas lo debe tener completamente gris (ya lo tenía mucho la última vez que le ví, hace casi cuatro años), sino porque en mi sueño, al ponerse cerca de una fuente luminosa, se veían los reflejos cobrizos que deja el tinte en el pelo canoso entreverado entre el negro...
Por lo demás, era físicamente "M". Y yo lo reconocía como tal. Y nadie entre mis compañeros sabían de mi antigua relación con él... aunque sí me recuerdo en el sueño diciéndole a alguien que no sabía qué demonios había visto en él en su día...
Un sueño raro. Soñar con "M" y saber que no es con él con quien soñé...
Probablemente, en la historia de darme clases habrá influido el tener que ir un día de estos a mirar si ya han recibido los diplomas del primer curso que hice en la academia donde cursé estudios el año pasado... Asociación de ideas. Soñar con colegios y ver allí, en sueños, a "M"... de quien creo que ya no estoy enamorada. Bueno, quizá no lo estuve nunca...
Y saber que cuando vaya a recoger, en el mundo real, el diploma... igual coincido con "K"... y tal vez de ahí viene mi sueño. En el mundo real, quizá vea a "K" y quizá no quiera verle... porque igual a quien encuentro no es a quien dejé de ver hace poco más de un mes. En mi sueño, veo a "M", que no es él...
Qué rara es la mente humana. Qué raro es el origen de los sueños...

