Un paréntesis y febriles sueños raros
Abro paréntesis obligado...
Seamos realistas: desde la "reestructuración", esta página que nos aloja no termina de funcionar en condiciones.
E igual hay más gente de la que pienso que tiene tanto tiempo libre que se puede permitir el "lujo" de aguantar todos los mensajes de error, insistir pasados unos minutos (como te aconseja el "bárman"), no mosquearse cuando el post desaparece en la nada ó se va voluntariamente al borrador..., pero creo que yo no soy de ésas. No tengo tanto tiempo libre y, si decido escribir, quiero hacerlo cuando me pongo ante el ordenador. Y no me gusta que se "trague" mis textos, que son míos...
...Y cierro paréntesis.
Sábado por la tarde. Estoy cansada. Bueno, más que cansada, con la sensación que deja haber pasado en cama un día entero por un proceso febril (algo que sólo me podía permitir de pequeña, y yo dejé de serlo muy pocos años después de nacer). He dormido mal. Ó, más bien, ha sido una noche rara de sueño...
Me quedé dormida en el sofá. Cosa que a veces me pasa, pero me despierto al rato, apago la tele, y me traslado a la cama. Cuando me tiro en el sofá ya es tras ponerme la camiseta de dormir, desmaquillarme si estoy maquillada, dada la cremita de noche..., vamos, que me podría acostar ya mismo. Por lo que no es más que un trámite el traslado a la cama si me duermo en el salón.
Esta noche, como digo, me quedé dormida en el sofá, allá cerca de la una de la madrugada, tras ver una película grabada y comprobar que aún no tenía sueño. Debe ser que en la tele empezaron a pelearse una pareja de mindundis de es@s que quieren ser famosillos... y no hay nada más soporífero...
En algún momento, recuerdo haber abierto los ojos, visto que había un concurso de madrugada (otras veces me ha pasado), pero, en vez de levantarme-apagar la tele-acostarme..., he dado al botón del mando a distancia y he seguido durmiendo...
Entre sueños, recuerdo haber perdido la noción del espacio. Creer que estaba en la cama, a pesar de sentir que la luz de la calle no estaba donde debería estar, que el tacto del colchón no era el satén de las sábanas, y que el tic-tac del reloj resonaba demasiado... A pesar de entreabrir los ojos y ver que no era mi dormitorio..., aunque entre sueños no estuviese segura de qué era real y qué ensoñación...
Cuando me he trasladado, eran casi las seis de la mañana.
Y he seguido soñando cosas absurdas: esperaba un bus que me llevaba al municipio donde "M" tuvo su última oficina, pero esa parada estaba enfrente de mi casa, y, al tiempo, dentro de un mercado (creo que hay algo así en el municipio donde "M" tenía su oficina..., ó no, no estoy segura. Quizá soñé algo similar un día... A veces, se me mezclan en sueños antiguas pesadillas...). Y si salía de la marquesina/mercado, a la vuelta estaba la calle donde está la academia donde estudié este verano, donde me corté el pelo a los 15 años harta de oir que me parecía a la Pantoja..., y en la misma zona donde conocí a "K"... Y, a la vez, diseñaba la estrategia para no tener que dejar mi piso de alquiler este verano..., porque no sé porqué razones, me lo reclamaba el dueño, y yo no tenía donde ir...
Sueños absurdos. Me he levantado cerca de las nueve, cansada. No por haber dormido mal (que no he dormido mal: tanto el sofá como mi cama son muy cómodos. Duros y cómodos), sino por esa sensación febril de sentir tan reales algunos sueños... que son tan absurdos...
El reloj que oía en mi primera parte de sueño es un reloj de pared, precioso, de madera de olivo. Nada que ver con mi mini despertador rosa. La luz desde la cama me viene del lado izquierdo; en el salón tenía la cabeza hacia la ventana. La calle de mi sueño donde estaba la academia era muy larga..., en la realidad, no lo es. En el sueño no pensaba ni en "M" ni el "K"..., ó eso creo... El ventilador que no le he dejado de oir todad la noche no era parte del sueño: se trataba del ordenador, que se quedó encendido en el despacho...
Ya digo, sueños raros.
Ahora tendría que ir de compras. Intendencia sin trascendencia. Y..., no sé, una de las opciones es un centro comercial que me gusta. Pero..., que es el mismo centro comercial al que sé que suele ir "K". Que sé que no va los sábados por la tarde, pero...
Pero ¿y si voy y él va? ¿Y si me vé..., qué hago? ¿Disimulo? ¿Me arreglo un poco por si coincidimos... aunque él me conoció en chandal? ¿Si estuviese... le saludo?
Evidentemente, no he dormido todo lo bien que creo. En caso contrario, no estaría ahora dándole vueltas a cosas tan absurdas....




Paula dijo
Hola Bruxana!!
Lo que tienes que hacer es curarte principalmente esa gripe que te ronda y cuidarte mucho para que no te asalte esta semana. Por lo demás, pues la vida es rara...todo ocurre por alguna razón, pero por cual? No siempre se adivina a la primera, en muchas ocasiones se tarda mucho tiempo más.
Y sí la coctelera sigue funcionando fatal, estoy hartaaaa!! Tengo dos blogs aquí y ayss comentar las noticias está resultando tan cansino :(
Besos!
10 Febrero 2007 | 11:49 PM