Despertando a golpe de mazo (y la poca educación de la gente)
Llevo varios días sin publicar nada.
Es una mezcla de poco tiempo libre, bastante cansancio, escasas novedades reseñables que comentar... y un ligero hastío general con el mundo (y, en parte, el comienzo de la astenia propia de la estación que nos acecha).
No puedo con la falta de formalidad de la gente. Viernes tarde (bueno, casi noche). Gestiones profesionales con clientes. Clientes que quedan en llamar "sin falta" el lunes a primera hora, para concretar la firma de unos documentos la noche del mismo lunes. Bien. Amoldo mis planes a estar localizable el lunes por la mañana, a estar libre el lunes por la tarde/noche. Tengo que aplazar citas con otros clientes (para asuntos similares) porque doy esto por hecho... y porque quiero seguir confiando en la "palabra" de la gente.
Bien. Ni llaman, ni dan señales de vida. Falta de formalidad. Ni llaman para darme una excusa tonta, que me valdría... Falta de educación.
Esta noche, vuelta a asuntos similares con otras personas. Desde el jueves pasado llevamos hablando del tema. Desde el sábado hay un acuerdo verbal. Desde el lunes (ayer) a primera hora me están dando la tabarra por teléfono para aclarar dudas y concretar temas. Bien. A mi me gusta "pasarme" de dar explicaciones antes que "quedarme corta", no me importa que la gente sea pesada en ese sentido. Estaba todo clarísimo..., hasta que han aparecido con el clásico "familiar listo". En este caso, una futura suegra "déjame-a-mí-que-a-vosotros-os-engañan".
Un clásico.
Vamos a ver. Yo, por ejemplo, no entiendo nada de mecánica. Así que cuando llevo el coche al taller, pues si el mecánico dice que hay que sustituir "el silencioso" (el tubo de escape, ya te digo el nombrecito técnico) porque está picado, pues se sustituye y punto. Como cuando me cambió "el aforador" (porque venía mal de fábrica: se hicieron cargo del 50% de precio, es que llevo el coche al taller de la marca). A lo que iba: como no entiendo de mecánica, pues llevo el coche a un sitio donde quienes lo van a ver sí que entienden y son profesionales. Y quizá si lo llevase a otro lado y/ó tuviera un amigo mecánico, pues lo mismo él me acompañaba... por si me querían engañar. Pero ya digo: un amigo mecánico. No una amiga peluquera que como su novio tiene coche se supone que por osmosis ha aprendido mecánica suficiente para discutir al experto si hay ó no que cambiar la tapa de no sé qué...
Pues esto, lo mismo. A mí cuando un cliente me viene acompañado por un amigo experto en finanzas, ó un abogado que de veras entienda de algo (qué miedo me dan los "licenciados en derecho" que se prestan a "asesorar"), me pongo a dar palmas de alegría: sé que nos vamos a entender. Pero cuando quien viene a "asesorar" es el prototipo "dejarme a mí que a vosotros os engañan"... y que no tiene no ya la menor idea del tema a tratar, sino que tampoco sabe qué han hablado ya sus hijos conmigo..., pues pasa lo que pasa: que no hacemos nada. Que los chicos se habrán llevado el mayor disgusto del año (y venideros) porque la mamá de ella se ha encargado de cargarse sus planes.
Y todo, dentro de la mayor falta de educación que se pueda tener. No sé, hay quien se cree lo de "el cliente siempre tiene razón"... Igual es que, como decía mi abuela "No sirvas a quien sirvió"..., y a muchos les pasa eso. Tantos años siendo ellos quienes "servían" a otros, que terminan creyendo que hacen un favor cuando compran ó contratan algo...
La señora, en definitiva, era prototípica-madrid-sur (vamos, que en "Aída" no desentonaría).
A mí estas situaciones me dejan mal. Me abochornan. Los hemos tenido que acompañar a la puerta y pedirles que no vuelvan ni nos llamen... (supongo que todavía estará perpleja:no se le habría ocurrido que a un cliente se le pueda hacer eso...)
Así que entre esto y otras cosas....como que a las 9 de la mañana, domingo incluido, me despierten a golpe de maza... en el piso de arriba. Que deben estar tirándolo entero: llevan así una semana. Cualquier día se me viene abajo el techo del aseo... y no es una forma de hablar, que se está agrietando, pues que vivo en pleno sobresalto. Cierto que las nueve de la mañana es una hora más que razonable para estar ya levantado (por eso no digo nada), pero algunos nos podemos permitir el lujo temporal de no madrugar..., y lo de los mazazos en las vigas no es muy relajante que digamos.
Para compensar, me encantaría poneros una canción relajante:
Pero como igual no funciona, pues no me hago ilusiones...



Paula dijo
Animo, Brux, que ya verás como las cosas se tranquilizan. La mala educación de la gente parece un mal endémico, yo me mosqueo mucho por las tardes, aunque intento quedarme con la gente que me trata bien, que lo cortés no está reñido con lo valiente.
Besos!!
28 Febrero 2007 | 02:21 AM