El juego de las manías
No sé de dónde viene esta "cadena", pero veo que anda suelta por Lacoctelera.
La verdad es que soy de las que terminan rompiendo este tipo de asuntos, porque me olvido de mandárselos a las "nosecuantas" otras personas que lo tienen que recibir...
En este caso, me llega por Paula ("Un mundo de alegres colores"
Un mundo de alegres colores ). Y como no tengo muchas ganas de escribir (resaca sentimental post- 11-M), paso a enumerar las 6 manías solicitadas:
1.- Enderezo los cuadros. Bueno, cuadros, fotos y cualquier cosa colgada. En casa propia, de personas de confianza y ajenas. También coloco derechos los papeles que tenga a mano en mesas ajenas (los Directores de mis Bancos y similares ya están acostumbrados, claro...). Luego mis mesas son caóticas... pero por eso es una manía.
2.- Las tijeras abiertas. No puedo con ellas. No es un tema de superstición (creo): es simple manía. Cerraditas siempre y todas (hasta las de troquelar fotos que tienen los críos).
3.- Tengo que tener algo encendido (la radio, la tele...) siempre. Aunque no lo esté viendo/escuchando. Me levanto poniendo la radio... y me acuesto tras despertarme en el sofá con la tele puesta.
4.- El color amarillo. Admito que me encanta: mi dormitorio está decorado en blancos, rosas vivos y amarillos... incluida la pintura de una viga en amarillo-buzón de correos (a juego con
dos fotos gigantescas de tulipanes amarillos en la cabecera de la cama). Pero JAMÁS se me verá vestida de amarillo. Nunca. Ni ropa, ni complementos (más allá de alguna cosita de oro... que me gusta más rosa). Quizá porque por encima de todo soy actriz a tiempo completo...
5.- Una cosa rara y absurda: no beso a mi familia directa más que en casos señalados (cumpleaños y tal). En cambio a los amigos los saludo SIEMPRE con un beso (y los suelo despedir también. Y tomo yo la iniciativa). ¿Motivos? No sé. En casa dejamos de besarnos en algún momento (supongo que cuando consideraron que ya no éramos pequeños) y hasta hoy...
6.- Conjuntar todas las joyas que lleve puestas (a veces, conjuntarlas con la ropa y el resto de los complementos). Dicho así, parece que tengo el joyero de Saritísima Montiel..., y no es eso. Me refiero a que tengo collares de todo tipo de piedras (salvo la malaquita, estoy en ello) con plata. Y que tengo pendientes de las mismas piedras. Y muchos anillos (de malaquita, dos). Por lo que si me pongo una falda vaquera y una camisa blanca, es fácil combinarla con un collar de turquesas, pulsera, pendientes, anillos..., porque es todo azul. Ó contrastarlo con el cuarzo rosa... ¿Porqué es una manía? Porque si no lo hago así... es como si fuese desnuda (la excepción es que no me ponga más que unos pendientes de aro: ahí me da lo mismo no llevar nada más. Y no me siento desnuda).
Y tenía otra "manía": vestirme totalmente de negro, con pendientes de perla y collar a juego todos los días nueve del año...., pero llevo años "quitándome". Ya contaré porqué... La razón va ligada a otra manía de la que me estoy "quitando" también: la de levantarme con el pié derecho por el lado derecho de la cama. Las dos "costumbres" empezaron el mismo día: nueve de septiembre... Y me estoy quitando porque sé que todas las manías antes enumeradas son perfectamente subsanables y prescindibles a poco que me decida...
Y ya pondré a qué seis participantes en Lacoctelera le paso la obligación de contar sus manías...







Paula dijo
Hola Brux!!
Cómo estas?
Gracias miles por seguir con el juego ;)
Besos!!
13 Marzo 2007 | 12:36 AM