Vuelta al desorden. Vuelta al feng-sui (y utilidades de regalos inútiles)
(Lacoctelera se acaba de "tragar" nuevamente y enterito, mi último post. Desesperante).
A lo que iba: empiezo a tener de nuevo la sospecha de que el desorden "físico" del espacio conlleva "estancamiento" de los proyectos. Estoy sumida en una etapa de cosas que parecen ser "inminentes", de proyectos que se van a concretar "ya mismo"... y van pasando los días, y se retrasan las fechas, y se vienes abajo cosas muy seguras...
Y no encuentro una explicación medianamente convincente.
Y como, por otro lado, sigo sin sacar tiempo para ordenar mi espacio vital (tengo tanto que hacer, que dejo a un lado el "orden" físico de lo que me rodea. No tengo tiempo para estar en casa y recoger cosas. Y el poco tiempo que estoy...pues resulta que se traduce en más cosas en medio...)
Y me estresa el desorden, siempre me ha estresado. Lo que pasa es que una se acostumbra a ver el azucarero encima de la mesa del salón (no sé desde cuándo está ahí: yo sólo tomo azúcar con las aspirinas. Y a mí una caja de 20 aspirinas me puede caducar por fecha tranquilamente....). Y sólo cuando se vé la casa con los ojos de otra persona, se da cuenta de lo mal que anda todo.
Esta mañana, desde la cama, he reparado en lo que tenía encima de una silla vietnamita (exótica que llega a ser una) donde suelo dejar algunas de esas prendas que, bien porque se ponen muy a menudo (una mini vaquera, un jersey amplio de algodón), bien porque se trata de un complemento de uso alterno (un pañuelo para el cuello, unas medias de rejilla...), no llego a colocar nunca en su sitio:
se lavan si hace falta, y se quedan ahí para tenerlas a mano "mañana". Bien. Pues he reparado que lo que hay en la silla... es ropa de la que me ponía en la época en que veía frecuentemente a "K". Y aunque a mí me parezca que fue anteayer...sé que llevo sin verle desde antes de Navidad. Tres meses. Lo que significa que son cosas que no me he puesto en todo el invierno... y ahí están. Esperando a no sé bien qué ó quien...
También en el dormitorio, pendiente de ser colgada, tengo una estantería de forja y cristal. Desde bastante antes: la compré a finales de noviembre. ¿Porqué no la he colgado? No sé. Falta de interés. Que fue una de esas compras que realmente no se necesitan..., la verdad es que no estoy segura. Está en un rincón. Y, enfrente, el maletín de la taladradora. Y en una bolsita, en la mesa del comedor, las escarpias y los tacos de madera necesarios...
Ahí pueden seguir.
Claro que si me paro a pensarlo, peor es lo del recibidor. Ahí tengo una caja grande dentro de una bolsa. Empleo el conjunto como "apoyo" para cuando llego de la calle y no sé dónde dejar de momento alguna cosa que llevo en la mano. ¿Qué hay en la caja? Pues no estoy del todo segura... pero sí que fue un regalo de cumpleaños. Por lo que lleva ahí... desde finales del 2005, principios del 2006 (sí, no me he equivocado de año: año y pico). Aunque lo mismo lleva un año más. Y debe ser una "útil" cafetera de ésas que hacen las tacitas de una en una, ó una bañerita masajeadora de pies. Lo que sí sé es que son regalos "útiles" de la misma persona.
Desorden. Desorden en mi espacio y en mi vida, que quizá no deja circular la energía positiva...
Feng-sui.
Lo que sé que también tengo, y eso sí me gustó, es un inútil jardín zen. De los de bandeja de arena-piedras-rastrillo. ¿Porqué no lo tengo a mano? Supongo que entre la falta de espacio adecuado y la falta de tiempo para buscarlo... el jardín zen empaquetado. Ni sé dónde.
Tengo que ponerme las pilas. Tengo que sacar tiempo para ordenar tanto mi espacio como mi vida. Tirar cosas que no necesito (¿cómo, habiéndome criado con lo más elemental, puedo ahora tender a guardarlo todo...? Bueno, quizá por eso...). Librarme de gente que no me aporta nada.
Esta semana, debería ir a recoger uno de los diplomas de uno de los cursos que hice el año pasado. Porque ya deben tenerlo...
... y aprovechar para ver a "K". Porque esta noche he vuelto a soñar con él. Ó con alguien que yo en mi sueño he identificado con él.
Y me dan miedo este tipo de sueños indefinidos. Es como si esas personas me estuviesen enviando señales... y con mis antecedentes "paranormales", no me hacen ninguna gracia...
Aparte de que, si la telepatía de veras existe, seguro que la hay entre "K" y yo. Segurísimo.





apetitto dijo
Si yo te cuento el desorden mío te quedarías anonadada. Me gusta tener todo al alcance de la mano y ocurre lo que te puedes imaginar. Cuando me da el siroco ordeno todo, pero me dura muy poco. Espero que no te desanimes sabiendo que por otros lares también hay más desastrosos que thu. Saludittos
18 Marzo 2007 | 07:30 AM