"En el fondo" (digo yo que el título debería ser ése...)
Tendría que escribir algo sobre la Semana Santa. Sobre mis antiguas Semanasantas, más bien... De hecho, tenía pensado escribir algo que relaciona mis experiencias con la Semana Santa ( y las vacaciones en general de mi adolescencia) con la idea "Gran Hermano" (el de la tele, no el de Orwell). Pero como el día ha sido raro, es muy tarde y no me apetece escribir... pues castigaré al personal con otro de mis poemitas vintage:
"Aunque no te conocía,
sabía que estabas ahí,
cerca de mi; cerca, en el fondo,
en el fondo de la vida,
en el fondo de la muerte,
en el fondo, negro, de todos los misterios,
de todos los orígenes.
Porque, en el fondo,
tú eras el punto de partida
y de llegada de todos mis porqués,
de todos mis motivos,
de todos mis misterios.
Porque, en el fondo,
la vida y la muerte nacían y morían
en el fondo negro de tus negros ojos.
Pero tú no lo sabías.
Y yo no te conocía.
... Pero siempre supe que,
en el fondo,
tú estabas ahí"
(05/ Marzo/ 1990)
(qué gracioso..., Lacoctelera se ha tragado medio post... que vuelvo a intentar recuperar...)
En fin...
El poema de ayer, por la fecha, debía ir dedicado a una especie de medio novio que la vampiresa tuvo en sus inicios, allá por la casi preadolescencia. Era profesor en mi instituto...; dejémoslo ahí. Y éste, por la fecha también... debía ir dedicado a una persona que fue muy, muy importante en mi vida, y que por esos días no tenía ningún contacto conmigo (más allá de noticias por mutuos conocidos comunes). Un año antes empezó, por esos días, a sacarme de su vida (más que nada, porque ó yo salía de su vida, ó él se iba de casa). En la fecha de este poema, las posibilidades de volver a tener una relación normal, entre personas civilizadas eran mínimas. Y, un año justo después...
... en fin, que a veces a los dioses les pides cosas, y ellos te castigan dándotelas. Yo a primeros de marzo del 91 les pedí una serie de cosas, y él vino en el lote. Y fue lo único positivo de aquel regalo. Y pasaron muchas cosas, algunas que ninguno de los dos se habría atrevido a soñar...
Desde entonces, tengo claro que es mejor no desear mucho, mucho, nada. Por si lo consigues, más bien.




sinsello dijo
Te agradezco que no hayas escrito nada de semana santa... me da mal rollo, y legue aqui esperando encontrar algo que me distrajera, y lo encontre. Gracias-
5 Abril 2007 | 01:41 AM