Otras Semanas Santas (mías, personales y heterodoxas)
Sigue sin apetecerme (demasiado) escribir sobre la Semana Santa. Así que ya veré si lo hago mañana ó no...
De todos modos, mi visión de estos días no sería ni muy religiosa (al menos, no en el sentido ortodoxo del tema) ni muy fiestera. Durante muchos años he trabajado con horario de comercio, de lunes a sábado. Lo que traducido viene a ser que salía de casa a las 9, 9 y algo... y volvía a las 10, 11 de la noche. A veces, yendo a comer (apenas una hora, de 3 a 4 de la tarde), otras ni eso. Por lo que tener cualquier día libre era aprovecharlo al máximo para ir de compras, por ejemplo... Porque si bien ahora, con los centros comerciales que hay por todas partes, es un poco más fácil el conciliar el peor de los horarios con las compras... durante años, y en mi zona, apenas si había dos centros comerciales... Durante una buena temporada, me vestí en El Corte Inglés. Simplemente, porque era lo único que cerraba a las diez de la noche y que me pillaba, más ó menos, de paso. Así que veía la ropa un día, y al día siguiente ya iba "a hecho": me la probaba y me la llevaba. Alguna vez incluso sin probar (lo que podia conllevar una tercera visita, para cambiarla).
El sábado santo, como no solía abrir (en mi empresa) lo destinaba a comprar. Intensivamente. Incluso aprovechaba el jueves, viernes santo para ver escaparates e ir, ya el sábado, a lo concreto. Sobre todo en el tema "zapatos", donde era menos problemático lo del tallaje: afortunadamente, los pies no me cambian de talla.
Otra de las cosas que relaciono con la Semana Santa es a "M". En la segunda parte de nuestra historia (porque lo nuestro es como "El Padrino", va por entregas. Y la segunda, también, fue mucho mejor que la primera) siempre, siempre, contactaba conmigo coincidiendo con la Semana Santa. Y normalmente nos veíamos...antes de que él se fuese a pasar esos días, con su familia, al sitio donde ahora vive permanentemente.
Por eso la alarma máxima la recibí ese año en que no me llamó en meses. Y fue cuando tampoco lo hizo en abril cuando me temí que algo raro estaba pasando... Ni siquiera era raro: simplemente ya había decidido irse, y, según me dijo meses después, no sabía cómo decírmelo.
Dos años atrás, pasó esos días, y muchos anteriores, en el hospital. Y yo no lo sabía: como nuestra relación era tan rara, como él era tan raro (a veces casi me ordenaba que no le llamase bajo ningún concepto; que ya me llamaría él), en aquella ocasión no me chocó el llevar un mes sin saber nada de él... Sí que ni me llamase ni se pusiera al teléfono en semana santa, pero...
El Sábado Santo intentó localizarme. No lo consiguió (además, no habríamos podido hablar: yo estaba totalmente afónica, con un tremendo ataque de alergia). Tenía media docena de llamadas perdidas, sin identificar, en el móvil. Dió conmigo el martes siguiente. Y me enteré, de golpe, que había estado a punto de morirse... y no pude verle hasta días después (porque, por descontado, me prohibió llamarle, ir a verle... Y yo, tan tonta, le seguía el juego. Y me hartaba de llorar a solas).
Y una de las últimas veces (quizá la penúltima) que hablamos fue en Semana Santa. De hace 3 años. Le mandé un mensaje al móvil, diciéndole que intentaría llamarle en esos días. Y... su respuesta fue "en su línea". Montándoselo de víctima. Contándome una historia absurda sobre que sus hijas habían leido el mensaje... ¿tan torpe es como para no improvisar y decir que no tenía ni idea de quien era? ¿Pensaba que si a mí me llamaban sus hijas preguntándome... yo iba a decir otra cosa que el que no sabía de qué me estaban hablando... que claro que había enviado ese texto... pero a mi pareja... que claro que conocía a su padre, y a ellas... y que, qué confusión más tonta... había dado al teléfono que no era al dar a "enviar mensaje"...?
A él nunca se le habría ocurrido no sólo decir eso, sino que a mí se me ocurriera dar esa explicación... tan femenina.
Aparte, que nuestra relación no era, precisamente, como para que yo presumiera de ella.
El miércoles, a última hora de la tarde, no pude evitar llamarle. No estaba, ó no quiso cogerme el teléfono (a veces, sospecho que es así). Le dejé un mensaje en el contestador de su oficina. No espero que me conteste.
Igual mañana le llamó. Ya veré. Porque si alguien es capaz de abrir un Sábado Santo, es él.
Y, al final, sí he hablado de Semana Santa. De "mi" Semana Santa.






tonycaravela dijo
Chica hoy es sabado santo y por tu bien espero que no hayas llamado. solo eso
7 Abril 2007 | 09:14 PM