La "Barbie Desarrapá" ( ó con lo que algunas hemos sido y p'a lo que hemos "quedáo")
Como decía con una amiga: "Con lo que hemos sido y p'á lo que hemos quedáo".
Viene al respecto de mí misma, hace un rato.
Llueve. Bueno, diluvia. En un momento, se ha nublado, se ha levantado un viento de tormenta, ha salido volando todo lo ligero de mi terraza, se ha caido el ficus gigante (un día se me va a caer encima ó me va a atrancar la entrada a la terraza estando yo fuera y vamos a tener un disgusto), y se ha puesto a diluviar. Estupendo. Estupendo en plan serio (la verdad es que no me importa nada que llueva, que son muchos años de consejos restrictivos que me han dejado una conciencia como muy clara al respecto del agua) y estupendo en plan "lo que nos faltaba".
Tenía cosas que hacer en la calle (no imprescindibles, que en esos casos lo mismo da si llueve ó no: se hacen), y la verdad es que he decidido aplazarlas...
Cuando ha medio amainado, llamada. Tengo que bajar a un recado de trámite...
...y es en la calle cuando he llegado a tan patética conclusión.
Con lo que yo era, que me pintaba en invierno las uñas ...de los pies (siempre, impecables). Que combinaba la ropa interior, siempre (estas dos cosas, me las fuesen ó no a ver). Que he llegado a pintarme para bajar a comprar el periódico el domingo, con el kiosco en la puerta de casa. Que combinaba la sombra de ojos con la ropa, con un cuidado... Que llevaba en el bolso pendientes de repuesto, por si se me olvidaba un día ponérmelos, y que llegué a irme a comprar una barra de labios un día que no estaba planificada una comida fuera de casa... y no había cogido la habitual (y tampoco mis planes incluían otra cosa que estar en la oficina...).
Con lo que he sido, mon dieu...
Sudadera talla grande del departamento de tallas grandes del Carrefour (hace tres años la habría usado de vestido. Porque soy de las que llevaba jerseis grandes como vestidos, con medias y botas). Pantalones tipo chandal del Decatlom, pesqueros (un palmo por encima del tobillo). Botas de montaña (de las que te desarrollan los gemelos, sólo con lo que pesan). Y lo más deprimente: calcetines negros con corazoncitos grises. Completaban el espectacular conjunto un plumax tamaño abrigo, de los que cuando se tiene el pelo largo (mi caso) no se sabe qué hacer con él, porque tienen gorro fijo.
Eso sí, los colores combinaban. La sudadera es marrón con las letras gris-plateado, el pantalón es negro, los calcetines negros con corazoncitos grises, el abrigo negro, las botas marrones... Y el bolso, grande, con cremalleras, argollas y demás... rojo brillante. ¿Con qué combinaba el bolso...? Con un corazoncito rojo de los calcetines (solo llevan uno por calcetín).
Ó sea, que iba de "Barbie desarrapá". Con sus complementos.
Y con la cara lavá y recién peiná (de así aquella manera) a las siete de la tarde.
Si algunos llegasen desde mi pasado de vampiresa a verme..., en fin.





Alberto dijo
Es cuestión de mirarse bien; seguro que hasta estabas guapa. No seas joía.
XDD
Besos desde Granada
Alberto
9 Abril 2007 | 11:13 PM