De gatos y lluvias
Hay días que son más largos que otros por mucho que el reloj se empeñe en indicarnos que todos los días tienen 24 horas.
Ni hablar (tema que todos tenemos muy claro de pequeños y que luego..., en fin, luego nos atenemos a lo que nos dicen que es la realidad). Hay días más cortos que otros. Los días previos a los grandes acontecimientos esperados son en el momento en que se espera eteeeernos..., pero cuando el gran día llega, al mirar atrás vemos lo rápido que se ha pasado el tiempo. Y lo mismo con las horas del día: algunas van a velocidad supersónica. Cuando se tiene horario de comercio, si el tema es ir a casa a comer... esas dos ó tres horas se pasan en un suspiro. Y no digamos si en ese tiempo tenemos, por ejemplo, que poner la lavadora/tender la ropa... Pero si decidimos no ir a casa y quedarnos por allí, "haciendo tiempo"..., pues debe ser que más que hacerlo lo fabricamos, porque no sólo el rato se nos hace eterno, sino que luego la tarde por delante es larga, larguíssima... Y cuando por fin volvemos a casa, parece que fue otro día cuando salimos de ella...
Bueno, pues hoy ha sido uno de esos días contradictorios, en que parte de las horas son eternas, pero el día globalmente ha pasado tan rápido... que no me ha dado tiempo más que a cansarme.








Alberto dijo
Pues en granada también llueve, y acostumbrado al sol, tanta nube y tanta lluvia ampieza a afectarme también.
Mi gata, acostumbrada a tumbarse al sol frente a las cristaleras, me mira como si yo tuviera la culpa.
En fin, si es que no estamos nunca a gusto XD
Besos desde Granada
Alberto
13 Abril 2007 | 10:12 AM