Baldosas amarillas
Zapatos. El "tema de la semana" de Lacoctelera nos pide que hablemos de zapatos..., nada menos.
De qué zapatos de los que tengo me gustan más...
A mí me gustan más los que no tengo, si me piden que elija. Porque nunca se tienen suficientes pares de zapatos, nunca.
Cuando no hay otro remedio..., pues una se apaña con lo que hay. Y bastan unas botas para el invierno, unas sandalias/zueco para el verano,y unos zapatitos "de vestir" para todo tiempo. Con eso me he apañado yo durante algunos años de "vacas flacas". Y cuando el problema es que se pueden comprar más zapatos, pero lo que no hay es sitio..., pues el tema sube a dos pares de botas (altas y bajas), sandalias, alpargatas, zuecos... y los zapatitos de vestir, claro...
¿Qué pasa cuando se tiene espacio para guardarlos...? Pues la respuesta es mi armario.
Actualmente, no sé cuántos zapatos tengo... Sólo "deportivas", que yo soy de las que no vió un gimnasio escolar hasta los 13 años (yo en el instituto suspendía gimnasia: no la había dado nunca), tengo dos pares... Botas altas: negras con cremallera posterior, negras de licra, marrones de licra con cremallera, rojas de pitón sintético, de ante marrón con cuerdas, taconazo y puntera fina... Botas bajas: botines marrones con costuras, marrones con tacón cuadrado y remaches, botines negros con cordón y tacón finito... Botas de montaña, para cuando llueve. Mocasines negros. Mocasines marrones. Zapatos súper-cómodos con suela de goma. Zapatos "de salón" en piel con hebilla al tobillo. Zapatos de charol con hebilla (ambos dos de "Pilar Burgos"; eso no es una zapatería, es un vicio). Zapatos tipo "merceditas" con cordón en vez de hebilla. Merceditas de cuña en color burdeos. Taconazo en piel negra con hebillas cruzadas en el empeine. Taconazo en ante negro bordado en seda. Y mis favoritos: ante marrón, apliques de serpiente (serpiente-serpiente), medio tacón..., llevo años sin ponérmelos, y dan ganas de colocarlos en una vitrina...
Y todo esto (seguro que me falta alguno) sólo de invierno... De verano hay otros tantos... ó quizá más.
¿Si me los pongo todos? Pues no. Al final, con tanta lluvia, las botazas de montaña, los botines cómodos, los mocasines. Alguna vez, las deportivas con el chándal.
¿Mis favoritos...? No sé. Pero sí puedo poner la foto de éstos...
... que compré en el verano del 2000, tras enamorarme de ellos en una revista. Que sólo recuerdo haberme puesto dos veces. Que..., que el día en que los compré, 24 de junio, tomé dos decisiones vitales, tras toda la tarde dando vueltas, esperando una llamada que no se produjo. Una de esas decisiones no he podido cumplirla... a mi pesar. La otra fue irme a vivir sola...y nunca me arrepentiré de ello.
Y si un día decido seguir el camino de las baldosas amarillas..., ya tengo zapatos rojos.








isabel61 dijo
Zapatos, zapatos. No veas la baba que se me caía cuando enseñaron a todo el mundo mundial, el zapatero de Imelda Marcos. Y es que es verdad, nunca tenemos bastantes pero es que nos hacen mucha falta.La rebajas son mías en el mundo del calzado y no creo que llegue a disfrutar de unos Manolo B.que deben ser como tener los zapatos de cristal de la Cenicienta. Un beso hermosa.
17 Abril 2007 | 10:27 PM