Hay días en que la rutina es una losa
Hay días raros. Hoy ha sido uno de ésos.
De los que no paras en todo el día, pero... al final se mira lo que se ha hecho, y tampoco ha "cundido" el tiempo. Esta mañana me han tenido hora y media en el Banco (Caja de Ahorros, para ser exactos), haciendo cola para hacer un ingreso de una cantidad ridícula, para el pago de un recibo de comunidad que ni siquiera tiene nada que ver conmigo. Absurda medida eso de considerar "recibo" lo que no es sino un ingreso en cuenta. Y absurda yo, que he estado esperando... cuando sé que hay sucursales donde no sólo no me hace nadie esperar, vaya a la hora que vaya y tengan el reglamento que tengan. Es más, cuando hay sucursales en que el Director me saluda con dos besos (ante la perplejidad del personal allí presente... en ocasiones, hasta nuevos empleados de la propia sucursal).
Cuando me ha "tocado" (bueno, cuando una empleada tremendamente joven, enormemente flaca..., evidentemente enviada de una ETT a cubrir el puesto, se ha dado una vuelta preguntando "¿alguien viene a otra cosa que no sea poner libretas al día y temas asi?") la verdad es que tenía tantas ganas de irme que he obviado mi intención de pedir el libro de reclamaciones... y protestar por el hecho de tenernos allí hora y media para una gestión de 2 minutos que no se puede hacer de otro modo... cuando parte de las personas que estaban allí sí tenían otras opciones para poder hacer su trámite (bastaría que un empleado del Banco les explicase el funcionamiento de los puestos automáticos... personalmente, me niego a hacerlo, con la única excepción de mi sucursal habitual y si veo que el personal está muy apurado).
La verdad es que ha sido un día de Bancos (luego ha tocado gestión en otro, donde ya he ido disfrazada de eficiente profesional...y donde me he ganado al subdirector, un chico muy majo que ha terminado diciendo lo de "no dejes de volver por aquí para lo que necesites, me ha encantado conocerte..." y esas cosas que me terminan a mí diciendo según qué empleados de qué sectores. Lástima que el físico siga sin querer acompañarme: con minifalda (y 20 kilos menos) aseguro que el impacto era mayor. Bastante mayor y en otras direcciones (eso me recuerda que pensaba escribir, ayer, sobre Jotaele, el ex-banquero rubio de mi vida. Lo dejo para otra vez).
Y, luego, comeduras de coco fiscales. Media tarde. Eso, mezclado con las páginas que se "atascan" cibernéticamente y no llegan a abrirse en condiciones ó no se cierran, las ventanitas emergentes si toco el margen de los blogs ajenos, temas hastiantes de puro cansino... Y vuelta a buscar información, a leerme páginas y páginas que yo mismahe contribuido a escribiren tiempos pasados (el año pasado como mucho) en el foro de temas profesionales que modero, buscando poder imprimir una serie de respuestas a un tema puntual y complicado...
El viernes, "salvo error u omisión" (otro rubio de mi pasado dixit) tengo notario. Con un poco de suerte, mi notario de cabecera (hay un 33% de posibilidades de que sean sus otros dos compañeros de despacho. Realmente, hay dos 33% y un 34%: ese punto de más es el que decide en estos casos). Notario toda la mañana... y cumpleaños de mi sobrino por la tarde. Cosa que no me apetece nada. Bueno, lo del notario, sí: a mi se me suelta en un estamento oficial (Notarías, Hacienda...) y como si hubiese vivido allí toda la vida. Qué cosas más raras nos pasan a algunos, qué tendremos en la sangre ó el código genético que desconocemos...
El cumple de mi sobrino es lo que no me apetece. De hecho, lo mismo me acerco a llevarle los regalos el jueves por la tarde y me quito el compromiso de encima (yo por no ver a la madre, juro que soy capaz de pagar. Es más, a veces me dan ganas de pagar a alguien para que le haga un maleficio y libre al mundo de ese montón de basura... Últimamente, he desarrollado la capacidad de no verla aunque la tenga delante. Pero me revuelve el estómago saber que existe: la verdad es que si no hablo más de ella es por eso, para no contagiar el mal rollo que provoca que exista gente como esa individua en el mundo, a las alturas de Historia en que estamos... Y las últimas semanas, de algún modo la tengo que saludar todos los jueves, a última hora de la tarde...
Como digo, hay días en que la rutina es una losa.







Paula dijo
Hola Brux!!
Una mañanita bancaria te ha tocado uffffffff que aguante, yo me hubiera ido :p
En cuanto al cumple del enano vete, aunque sólo y especialmente sea por él... tu cuñada es para darla de comer a parte por lo que leo, pues actúa con ella como siempre, pasandoo, no la des más importancia de la que tiene, no dejes que te amargue la tarde. Ya nos contarás :)
Y lo del banquero rubio atractivo... es que estos economistas tienen un no sé que, que se yo que aysssssssssssssss jajaja :p
Besos!!
13 Junio 2007 | 12:39 AM