Algo tan apasionante como limpiar el polvo a los muebles
Principio fundamental que intento seguir a rajatabla: a estas alturas de la película, si algo le pido a la vida es que no me aburra. Tal cual. Porque bastante rutinaria es ya la realidad del "día-a-día" (se dedique uno a lo que se dedique: seguro que la vida de los súper-héroes también es monótona, tanto salvar al mundo, tanta capa voladora...)como para que las actividades "extra" sean también aburridas.
Esto viene a colación por mi última y más reciente actividad matinal. Buscando "hacer tiempo" hasta septiembre, y, de paso, evitar que me envíen cartas para propuestas de empleo de ésas absurdas que el Estado suele hacerme llegar, decidí que lo mejor era hacer otro curso. Del INEM, de los que la Consejería de Empleo destina para mejorar la formación de sus desempleados (y, de paso, hacer descender el número de parados a nivel estadístico: los desempleados que están haciendo cursos de formación a través del propio INEM no aparecen como "solicitantes de empleo"... por lo que a nivel estadístico pueden no contabilizarse como parados... Está todo pensado, vamos).
Bueno, pues voy a mi oficina de Empleo, pregunto por los cursos, me dicen dónde está la lista de la programación para este año y me dan un papelito para que apunte los códigos de los que me podrían interesar... La verdad es que a lo que voy es a mirar si empieza alguno corto (ya digo que no más de finales de julio... como mucho, primera quincena de septiembre) y que no esté muy lejos de donde vivo. Bingo: hay uno. Lo solicito oficialmente, con otros ya largos, de los que sé están más que muy solicitados..., pero es para llenar la ficha.
Y un par de días después me voy directamente a la Academia que va a impartir el curso. Oficialmente, debe ser el INEM quien envía la carta al "seleccionado", éste debe personarse (con la carta) en el Centro que irá a impartir el curso, allí le dirán qué día debe presentarse para hacer una prueba de nivel y ver si es ó no apto para el curso demandado... Todo esto es la teoría y lo oficial. ¿La práctica? Que la descoordinación entre Academias e INEM es tan enorme, que se quedan sin cubrir la mayoría de las plazas: igual mandan al desempleado 4 cartas para 4 cursos que no le mandan ninguna. Eso, como "fallo menor", que los hay muy gordos. Así que lo más efectivo es ir a la Academia donde sepas qué curso van a dar que te pueda interesar, dejar tus datos... y que te llamen cuando empiece el curso. Ni prueba "de nivel" ni nada: quieren cubrir plazas y punto.
La verdad es que, por el nombre, parecía interesante: "Financiación de Empresas". Debo confesar que ya he hecho otros relacionados (y con nombres aún más rimbombantes): al ser de Letras Puras, como soy, todo lo relacionado con números me atrae... para cubrir carencias, más que nada (y por temas derivados de mi trabajo). El comienzo está planificado en origen (tras dos retrasos) para el día 11 de junio. Bien. En esas fechas no creo tener nada que me impida empezar...
La verdad es que sí lo habría tenido (precisamente la semana del 11 al 15 de junio fue frenética). Pero al final el curso empezó el día 20...
...¿y... a qué venía todo este post...???
Pues a que me estoy aburriendo como pocas veces recuerdo haberme aburrido en mi vida. El curso no pasa a ser un simple curso de contabilidad (y de esos ya hice uno largo, 350 horas oficialmente, 175 si nos centramos sólo en esa asignatura, hace un año justo). Personalmente, no tengo nada en contra de la contabilidad. Bueno, ni en contra ni a favor. Digamos que..., para emplear un símil: es como quitar el polvo de casa. Algo que no es difícil, obviamente; que no tiene más que dedicarle tiempo y tener cuidado de no romper nada frágil, porque aunque se podría pegar... no sería lo mismo. Pero ¿es divertido limpiar el polvo...? A mí no me lo parece, al menos siempre (a veces, con música, buena compañía, un zumo fresquito por allí..., es una actividad más. Y que si no se termina no supone ningún problema irresoluble). Pues con la Contabilidad me pasa lo mismo: ni me entusiasma ni me disgusta. No me parece algo complicado (hay cosas más difíciles que he tenido que hacer sin formación académica especifica ni experiencia, y he salido adelante airosamente): una se pone y lo hace, y ya está...
Pero esto...
Igual es por contraste: el curso que hice el año pasado la verdad es que, en conjunto, me divirtió bastante. Fueron cuatro meses... y no se me hizo largo (y eso que paramos a finales de julio y volvimos en septiembre, y pasamos mucho calor, y tenía que madrugar y desplazarme a otro municipio, y el profesorado..., bueno, a mí me caían muy bien, pero tampoco sé si eran estupendos docentes...). En cambio éste... llevamos 6 clases y me parecen 6 meses...
Lo voy a terminar. Simplemente, porque son 150 horas. Porque ya llevo 30 y por amor propio. Si fuese de los largos (de los de 300, 350, 400 horas...) mañana mismo iría al INEM a presentar mi renuncia. ¿Razones...? Bueno, supongo que alegar que ya hice uno similar y más largo bastaría..., porque decir que el profesor me aburre mortalmente, que mis compañeras es como si pertenecieran a otra galaxia (hay gente que, cuando se la conoce, se entiende porqué están desempleados, de verdad), que no sé qué demonios hago yo de nueve de la mañana a dos de la tarde escuchando preguntas que parecen de "Barrio Sésamo"...
Una de las cosas positivas que he sacado de este tipo de cursos es conocer a gente que no pertenece a mi ámbito profesional (muy cerradito, dicho sea de paso: casi nos casamos entre nosotros, por descarte). He conocido gente que no tiene nada que ver, y eso es enriquecedor, siempre. Y las relaciones siempre han sido buenas: yo he estado abierta desde el primer día a ayudar, a trabajar en equipo, a prestar mi colaboración en lo que hiciera falta... y el tema ha sido muy gratificante.
Me da que no va a ser éste el caso. Tengo poco visto en horas... pero lo poco es bastante gráfico. No vamos a ser un equipo. Como mucho, un puñado de fichas sueltas. Y algunas de juegos diferentes...
No sé. Viernes, lunes y martes he estado en clase más dormida que despierta, he llegado a casa cansadísima, me he ido cayendo por los rincones... Hoy me he tomado una pastilla de L.carnitina con el café y parece que me ha despejado (energía en estado puro, ya me lo sé de otras veces). Así que hoy he visto la luz, ó me he caido del caballo (ó ambas cosas: deslumbramiento del caballo, caida del jinete): estoy perdiendo el tiempo...
Ya contaré más extensamente de qué va el curso y de qué va esto de los cursos del INEM.
Como decía, a la vida a estas alturas le pido que no me aburra. No sé que hago complicandomela con algo que no sólo no me aporta nada... sino que me produce un profundísimo hastío.... Y, puestos a limpiar el polvo, casi prefiero el salón de mi casa, la verdad.




FR dijo
Jajajaja que lucha tienes con el puto INEM jajajaja la verdad que cuando algo se hace cuesta arriba es imparable, verdad?? pero veo que tu erre que erre que fuerza xd...
Bueno querida... tus historias son siempre entretenidas y gratificantes, solo que veo que te agotan y no es para menos.
Yras este finde a celebrar el día de San Maricón??
Besos
28 Junio 2007 | 09:38 AM