Sufriendo la misantropía ajena... por respeto al jefe
Hay días, épocas, momentos puntuales... en que diríamos que estamos recibiendo mensajes subliminales sobre determinados asuntos. Eso de escuchar cierta canción que dice cierta frase que relacionamos "con...", leer tal párrafo en un libro y, luego, una noticia en el periódico. Entrar al azar en Lacoctelera y que, de pronto, dos nuevas respuestas a dos temas de gente que no conoces te llamen la atención, y, al mirar blog's amigos, resulte que parezcan haberse puesto de acuerdo...
Nos ha pasado a todos.
En mi caso, llevo días así, recibiendo señales... sin tener del todo claro qué están intentando decirme. Porque lo mío, en ocasiones, suele ser más que inquietante: no olvidemos mi capacidad para presentir cosas (mi especialidad es la muerte de artistas, sobre todo actores clásicos extranjeros...)
También relacionado con el tema (el de las señales), me llama la atención los textos que llevo días encontrándome hablando de la mala educación de la gente. Y, además de textos, conversaciones pilladas al vuelo. Y eso enlaza directamente con el tema de fondo de algunos de mis post últimos (gran parte de mi "incomodidad" en el puñeterito curso de Financiación de Empresas está derivado de esto, de la falta de educación de algunas personas.Y de la educación mal entendida, que casi es peor...)
Hoy, dos post en blog's amigos trataban también, entre otras cosas, de esto mismo: la deficiente educación de la gente.
el de Ultreia: http://www.espacioblog.com/ultreia/post/2007/07/17/historias-almas
y el de El patio de mi casa:
http://www.lacoctelera.com/elpatiodemicasa/post/2007/07/17/miel-y-flores
Y, para rematarlo, una llamada esta tarde. Mi último ex-jefe (con quien hablo a diario, a veces varias veces al día: el cordón umbilical laboral que no se cortó del todo. Bueno, eso, y que por tener tiene hasta mi coche: como yo no lo conduzco... así tengo chófer cuando me hace falta). Tras una conversación con detalles profesionales, personales... me dice que, claro, pensaba decirme que bajase a tomar algo con su mujer y él..., pero, como va a llegar también su hija, "y no sé qué problema teneis, ó habeis tenido,las dos, que no quiere verte..."
Ahí ya sí que me he cansado de evasivas al respecto. Y, sin querer tampoco echar leña al fuego (no vale la pena), le he vuelto a repetir: "yo no tengo ningún problema. Ni con tu hija ni con nadie. Conmigo es muy difícil discutir, cosa que ya sabes de sobra" Y me he atrevido a añadir: "El problema lo tiene exclusivamente tu hija. Y, como puedes entender, a mí las neuras personales de según quién, a estas alturas de la vida, ya me traen sin cuidado".
En circunstancias normales, no le habría dicho algo así. Que puede sonar muy suave (lo es), pero que, conociendo el tema...
El problema de su hija se llama falta de educación (tendrá estudios, pero no tiene educación). Se llama exceso de mimos: actualmente, está en pleno supuesto ataque de alergia (que los médicos no tratan ni reconocen... simplemente porque no existe más que en la mente de su padre, que se lo cree todo cuando proviene de ella), y que no tiene otro fin que fastidiar las vacaciones a sus padres (ya lo ha hecho otras veces. Muchas). El problema no es conmigo, ni con sus cuñadas (una es una chica que lleva en la familia más de 20 años, que es madre de dos críos preciosos, que estudió derecho y ahora compagina sus labores de madre con el trabajo; la otra, un alto cargo en una multinacional: simpática, agradable, culta..., se llevaban estupendamente hasta que recomendó a la "niña" que saliera, se relacionase con más gente..."porque estoy segura de que lo que te falta es eso: tratar con personas". Desde entonces, la "niña" la cogió una manía... que todo es verle defectos. A alguien que, seguro, los tendrá... pero que pocas personas más agradables en todos los sentidos he conocido). Ni con vecinos, ex-compañeros de estudios, ocasionales relaciones....El problema se llama misantropía, simple y llanamente.
Dejó de trabajar hace..., unos 14 años. Era medio socia en una cooperativa de enseñanza: decidió dejarla cuando sus compañeros y socios la llamaron al orden... porque los alumnos estaban empezando a darse de baja. La "niña" llegaba a clase contando que estaba pensando suicidarse (y lindezas de ese tipo). Los alumnos, críos de 8, 10 años, que iban a clases de recuperación, se lo comentaban a sus padres... y éstos, lógicamente, corrían a pedir explicaciones y cursar la baja. La "niña" me contaba que no entendía porqué sus compañeros querían trabajar (me lo contaba a mí, que dedicaba un mínimo de 9 horas diarias... a la empresa de su padre). Y un día tuvo que ser el padre quien gestionase la "baja" en la sociedad... A partir de ese día... alucinante el crecimiento de la academia como empresa...
Podría poner ejemplos que pondrían los pelos de punta.
Bajo su casa había un gimnasio. Un día, el padre me llegó mosqueadísimo a la oficina: que tenía que hablar seriamente con los del gimnasio, y, si no entraban en razones, denunciarlos donde fuese. Le pregunté el porqué (los conozco y parecían buena gente. Aparte que ya estaban allí cuando ellos se fueron a vivir al piso de encima). La música. Ponen muy alta la música en las clases de aerobic y despiertan a su hija.
Me empecé a temer lo peor.
No: era aún peor de lo que me temía.
"Háblalo con ellos: seguro que no ponen pegas en poner más tarde el aerobic. Al menos algún día de la semana. Porque, por normativa, antes de las 10 de la mañana no se puede sobrepasar determinado nivel de ruido...¿a qué hora es...?"
A las 12 y media. Los lunes. Es el único día con clase de aerobic por la mañana.
Vamos a ver: yo me pongo en el lugar del dueño del gimnasio. Me viene el vecino de arriba y me monta un espolio porque pongo la clase de aerobic de los lunes a las doce y media de la mañana... y no dejo dormir a su hija. Bien: la situación ya es ridícula. Aun así, me intento amoldar al horario y pregunto "¿tiene turno de noche siempre....?", porque en ese caso es lo primero que uno se piensa...
No, ni de noche ni de día: no se dedica a nada. Tampoco tiene diagnosticada una enfermedad que le haga guardar cama y silencio. Simplemente, son ganas de incordiar.
(Por cierto: hice la prueba. La música no se oía más de lo que pueda oirse la que suene en el interior de un coche, escuchada desde fuera y con las ventanillas subidas).
Ya digo que, como ésta, a diario... Su padre seguirá "ciego" por su niña toda la vida... pero la madre (que no es tan tonta) se ha ganado el cielo. Se lo ganó hace muchos años.
Ah..., ¿y la edad de la "niña" ? Nada...está más cerca de los 50 que de los 40, dicho sea de paso...








Paula dijo
Hola Brux!!
No está mal, no señor.. Y cuando sus padres ya no estén que va a hacer la "pequeña niña desvalida" en la vida? Son cosas que no puedo entender la verdad.
Seguro eso sí que mi padre se sentiría totalmente identificado si yo seguiría siendo la "pequeña niña desvalida" que sigue llevando en la cartera. "No, papa, que ya no soy yo", pero oye que no se lo cree, como tu ex-jefe. Eso sí yo NO soy ni una pequeña ni una desvalida niña, la hija de tu ex-jefe es la campanilla de peter pan, la niña que nunca quiso crecer :p
Besos!!
18 Julio 2007 | 01:39 AM