Un plato único (para que la "conquista" nos crea un@ expert@ cociner@)
Pues para romper el ritmo y sumar a las diversas "categorías" del blog algún post más, una receta. De esas fáciles y que hacen quedar como un profesional. Plato único: con una ensaladita tenemos resuelta la comida. Y con su "puntito" afrodisiaco...
Espaguetti con gambas.
Necesitamos:
-Espaguetti, claro. Unos 75 gramos por persona. ¿Cómo calcularlos, a ojo? Pues un puñadito. Ó, para quienes se les de bien las proporciones: en un paquete normal, de medio kilo, saldrían 10 montoncitos de 50 gramos. Pues tres montoncitos si son dos personas a comer (de todos modos, la cantidad es orientativa).
-Gambas... claro. ¿De qué tipo? Bueno, a mí lo que me gusta de esta receta es que igual sirve para apuntarse el tanto de haber preparado algo como muy buscado... que para solucionar algo rápido con cosas del congelador. Medio kilo, más ó menos, de lo que sea. Personalmente, me gustan los gambones: esos que tienen crudos y en hielo en casi cualquier pescadería. Tambien valen los langostinos: lo básico es que estén crudos. ¿Gambas? Menos las arroceras (luego vereis porqué) valdrá cualquiera.
-Aceite (un chorro), sal, una hoja de laurel, dos ó tres dientes de ajo, pimienta de cayena (las guindillas pequeñitas de toda la vida, vamos), perejil.
Utensilios:
-Una cacerola ó cazo en la que quepa, como mínimo, un litro de agua. Otra alta, para hervir la pasta. Una sartén (mejor honda, tipo wok. Valen esas sartenes negras con dos asas, de toda la vida). Un colador grande. Una cuchara de madera. Un tenedor de madera. Un cuchillo.
Preparación:
Se pelan las gambas (gambones, langostinos. Por eso es mejor descartar las gambas arroceras, que son muy pequeñas. Aunque, si no hay otra cosa....). En un recipiente se van reservando los cuerpos de los bichos, en una cacerola se ponen las cabezas (básico) y el resto de la cáscara. Se añade agua (mínimo, un litro), un poco de sal y la hoja de laurel. Y se pone todo al fuego hasta que rompa a hervir. En ese punto (mejor tener vigilado, que si se sale el agua se pone todo perdido), apagar, tapar y dejar reposar unos minutos. A continuación, colar el líquido de cocer las cabezas de las gambas en la cacerola alta. Si es poco, añadir agua. Probar para ver si está muy soso, en cuyo caso, añadir un poquito de sal.
Como ya está caliente, hervirá rápidamente. En ese momento, poner los espaguetti. Dependiendo del grosor, deberán estar entre 7 y 12 minutos. Con la cuchara de madera ir "empujando" para que se vayan sumergiendo en el agua. Dejar hervir con la olla medio tapada.
Cuando veamos que ya van "estando" a punto, poner en una sarten honda un chorro de aceite. Picar bien finos dos ó tres dientes de ajo (no olvidar abrir por la mitad para sacar el tallo, que es lo que da el mal olor). Abrir dos ó tres guindillas de cayena y, con cuidado, retirar las pepitas (es lo que pica. Y salvo muy aficionados al picante... es mejor que una receta de intención afrodisiaca no se convierta en algo incomible. Que sea inolvidable por otra cosa).
Advertencia: procurar no tocar con los dedos las pepitas... sé de lo que hablo. Poner el aceite a calentar y añadir los ajos bien picados y las guindillas troceadas. Añadir los cuerpos de las gambas. Espolvorear un poco de perejil picado.
Si la pasta ya está hervida a nuestro gusto, apagar ó retirar del fuego (bueno, si es una vitrocerámica, ambas cosas, por lo del "calor residual"). Colar y desechar el líquido sobrante.
Las gambas deben "saltearse", esto es, que se hagan por los dos lados, pero sin quemarse. Si el recipiente es un wok ó sarten honda de dos asas, añadiremos la pasta a las gambas salteadas en el ajo y la cayena, moviéndola sin apagar el fuego. Si se emplea una sartén normal, el procedimiento será al contrario: se verterá el contenido de la sartén (las gambas con el ajo, la cayena, el perejil y el aceite) sobre la pasta. ¿Cuanto tiempo? Pues hasta que se mezclen: puro sentido común.
Y ya está: simple y rápido (lo que más se tarda es en pelar las gambas...).
Se debe comer caliente: frío pierde mucha gracia.
¿Alternativas? Emplear gambas peladas congeladas (en cuyo caso sería aconsejable emplear para hervir la pasta caldo de pescado, ó echar al agua normal un cubito de pescado). También se puede hacer con restos de langostinos cocidos (de los que venden congelados y que suelen sobrar en Navidad), pero en ese caso es aconsejable no emplear las cabezas para dar sabor al agua (el sabor no es muy agradable), así que se deberá recurrir al caldo de pescado... ó emplear sólo agua de la del grifo. Si gusta el picante, se puede dejar alguna pepita ó añadir más cayenas, y lo mismo con el ajo. Debido al sabor de estos condimentos, es preferible que se quede corto de sal: un exceso lo hará incomible del todo.
Obviamente, si la idea es que los comensales sean más de dos, habrá que aumentar las cantidades. Sobre todo de pasta.
Y aquí queda esta receta ideal para poco habilidosos en la cocina... que por un día quieran triunfar. ¿El componente afrodisiaco? Bueno, la pasta lleva hidratos y da energía, del marisco ya está todo dicho, la guindilla es vasodilatadora..., y el cerebro es capaz de fabricar unas conversaciones de inteligentes para seducir...








yol dijo
Gracias Brux, eres un cielo.
Besitos guapa.
24 Julio 2007 | 12:31 AM