Quince años después
Algunos años, el día veinticinco de julio es festivo. Otros, como éste y salvo algún sitio donde sea el patrón, no. En Madrid hace unos años era "intercambiable" con San José: un año era uno; al siguiente, el otro.
El 92 fue sábado. La estupenda (y quizá un tanto mitificada en el recuerdo) ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de Barcelona. La tengo grabada en video (bueno, creo que seguirá en la cinta donde lo pone) pero no he vuelto a verla.
El verano del 92...
Cogí las vacaciones en septiembre, dos semanas y algo en septiembre. Fue uno de los dos veranos en que trabajé para "M", por lo que recuerdo haberle visto a ratos (oficialmente, decidió coger vacaciones en julio; en realidad, estuvo todo el verano yendo y viniendo. Antes de conocerle, no sé, pero si comparo esa época con los años posteriores, puedo asegurar que los dos veranos que pasé trabajando para él fueron los únicos que me consta que cogió vacaciones. Todas las que quiso. Ya digo que no puedo comparar con años anteriores (según él, en el mejor de los casos, se iba una semana al pueblo, con las crías). Pero sí con los posteriores... y por eso puedo decir que algunos años no llegó ni a la confesada semana... Otro adicto al trabajo, como servidora. Bueno, eso, y que hay veces que no queda otro remedio...
Recuerdo las competiciones de natación de las Olimpiadas. Hacía tanto calor... y refrescaba tanto ver ese agua tan azul... Como tampoco había mucho trabajo, pasaba largos ratos viendo deportes en la oficina de Pedro (a 50 mts. de la mía). También estaba solo, así que encantado de que le hiciese alguien compañía.
Pedro tenía ese sentido del humor peculiar suyo. El que le hacía decir, muy serio, cosas como "a mí el deporte que más me gusta es el tenis femenino", mientras aparentemente no quitaba la vista del televisor..., esperando que alguien dijese algo, para añadir "es que como se les ven las bragas a las chicas...!!!". Cualquiera que se parase a pensarlo vería que estaba jugando a provocar con un comentario totalmente absurdo: la indumentaria femenina era tan "provocadora" en el tenis como en el resto de los deportes. Si nos ponemos, mejor la natación, que van más ceñidas...
El provocador era él. Al menos, dialécticamente. Y aquel, por tantas cosas, fue también nuestro verano.
(En aquella época, en el mundo del tenis, aún no estaba la Kournikova, por cierto. Que a partir de ese momento el tenis femenino sí tuvo otra dimensión erótico-festiva).
Tengo muchos recuerdos de aquel verano. Quizás el verano que más he llorado, pero que quiero relacionar con esos detalles agradables, con esas Olimpiadas del Cobi, con aquella sarta de medallas (que, ya lo dije entonces, íbamos a estar pagando durante años). Con Freddy Mercury, que se murió meses atrás y nos dejó sin el gustazo mutuo que habría sido su actuación en la inauguración. Con "Los Manolos" cantando el "Amigos para siempre" en la ceremonia de clausura, con todos los atletas subiéndose al escenario hasta romperlos. Con Peret y su "Ella tiene poder", estupenda rumba dedicada a Barcelona...
Pero la canción "mi canción" de ese verano es ésta:
Cantada por Madonna (que no es ésta, evidentemente, pero no ha habido modo de encontrar esa versión). Incluida en un disco recopilatorio que se lanzó como parte de la "música de Barcelona 92'" (y que no sé de dónde salió la idea: salvo el dueto Mercury/Caballé..., nada que ver).
Nostalgia olimpica: han pasado 15 años y parece que fue ayer...










americanayo dijo
Hola que tal, pase a robarte un ratito de tu tiempo para invitarte a ver el filminuto donde salen mis hijos y tal vez puedas votar:
http://www.lacoctelera.com/concurso/post/2007/07/07/los-americana...
Ojala que si puedas, de antemano gracias
25 Julio 2007 | 08:01 PM