Gritando en verde
Bueno, pues hoy es uno de esos días en los que el tema del post estaba más que cantado:
!!!! HE TERMINADO EL PUÑETERO CURSITO....!!!!!
Hale, qué agusto me he quedado con el grito en color verde...
¿Relato del los hechos? Pues muy poca cosa: ayer quedamos para "tomar un café y despedirnos". La verdad es que no me apetecía..., pero como ayer me llevé la cámara de fotos, ví que a una de las pocas personas normales que han participado sí le hacía ilusión lo de tener una foto de recuerdo, no fue posible hacerlo (no sé qué falló en las pilas que supuestamente debían estar recargadas: me daban "error" al ponerlas)..., en fin, que al final me dije : "bueno, y llegados hasta aquí, qué más da un ratito más..."
Así que cita a las nueve de la mañana, fotos casi a las diez, café con el profesor (que es más joven que parte del alumnado, dicho sea de paso) hasta las once, intercambio de números de teléfono y direcciones de e.mail (en mi caso, para poder mandarles las fotos: ventajas de la fotografía digital. Es la única cámara que me he llevado, la digital), y, colorín colorado... hasta mejor ocasión.
Mañana descargaré las fotos en la memoria del PC (tengo que hacer una limpieza, siquiera de imágenes repetidas, descargadas puntualmente por "exigencias laborales", innecesarias..., que a ver si le dedico cuatro ó cinco horitas un día de éstos), las editaré en lo que sea necesario (recorte de imagen, matizado de definición, poco más). Las colocaré en los sitios donde coloco estas cosas, para navegantes que gusten de encontrar botellas con mensaje, y enviaré las copias a los interesados. Y daré por finalizada la aventura... que sí, como decía un anuncio de Loterías: va a ser una experiencia vital irrepetible. Ya me encargo yo de que esto no vuelva a repetirse, vamos...
Simplemente, añadir una cosa: agradecer a los que habeis aguantado mis relatos neuróticos de este último mes y pico. Para vuestro disfrute, dos de mis fotos (que llevo tiempo sin poner nada):
Unas flores de trébol de cuatro hojas, que ni echando flores son tréboles convencionales (nada que ver con los que se comía el conejito "Tambor" de Bambi...)
Y unas flores de cáctus, esas criaturas extrañas que en vez de hojas, tienen pinchos, que cuando les da por florecer, sus flores pueden llegar a triplicar el tamaño de la planta, pero que apenas viven unas horas...
¿Por qué me gustan los cáctus...?
No sé, quizá identificación con esas criaturas que no son lo que parecen: hay quien sólo se fija en el aspecto agresivo de las púas... sin pararse a pensar que, en caso de falta de agua, quizá un cáctus le salve la vida..., porque lo importante está en el interior. Y también por esa forma de adaptarse a la falta de medios, y ese inesperado exhibicionismo que son sus flores... y que no dejan de ser una forma de atraer a quien les conviene para asegurarse la supervivencia...
Curiosas plantas... tan humanas en el fondo.









calalola dijo
preciosas plantas Brux, y curiosa la flor del trébol, no la había visto nunca, de hecho vista así me parecía la de un hibiscus.
Un besito
31 Julio 2007 | 11:30 PM