"Terciopelo"
Algunos días, me dan ganas de volver a escribir.
Vamos a ver, me explico: no de ponerme ante una hoja y poner letras y palabras, ni siquiera de ponerme a aporrear el teclado con más ó menos afortunado resultado.
No. Como comento en "mi perfil", escribo desde siempre. A los 7 años escribi mi primer "algo" para ser leido (bueno, representado: era una obra de teatro sobre vampiros. Muy infantil y muy propio. Y eso me hace mencionar que mi auténtica vocación es la intepretación... pero es un tema aparte). Desde entonces, no dejé de escribir: cuentos (no se me dan, lo admito: me salen largos), teatro (tras haberme leio a todo Lorca antes de los 13, a todo Buero, a todo Gala..., lo mío era bastante folletinesco, he de admitirlo. Creo que a los 16 ya había dejado de perpetrar obras teatrales), poesía (tenía dos copias idénticas de todo lo escrito entre los 14 y los 16. Una se la dí a leer al Catedrático de Literatura de mi instituto, le gustó... y, como tenía otra copia, le dije que se las quedase. La otra copia se le dejé a una amiga... hasta hoy), prosa poética (similar final a la de la poesía, pero años después). Y prosa pura y dura: novelas.
El qué terminó pasando con ellas, que no conservo ninguna entera es algo de lo que ahora no me apetece hablar. El cómo y cuantas escribí..., sí.
Escribía a todas horas. En cuadernos de cuadros, tamaño cuartilla, con boli azul, letra diminuta. Nunca he contado cuántas..., pero calculo unas 6, 7. Nunca menos de 150 páginas. ¿Temática? Relaciones personales, claro. Para escribir "literatura juvenil" no basta tener 15 años. Es más, la literatura juvenil no la leen los quinceañeros, sino los crios más pequeños con inquietudes y los adultos. Yo no escribía "historias de niños".
¿Mis lectores? Pues las amigas y conocidas, sufridas críticas ellas...
¿A cuento de qué viene esto hoy y ahora?
Estamos en agosto. La historia que más rápido recuerdo haber escrito fue en un mes de agosto. Más concretamente, en diez días de agosto: entre el 18(santa Elena) y el 28 (san Agustín). Yo tenía 16 años, y, a esas alturas, mucho escrito. Unas ciento cincuenta hojas, por dos caras, letra diminuta. ¿Temática? La que luego ha sido una constante en mi vida real: la relación hombre/mujer. Más concretamente, hasta qué punto es posible una relación amistosa, sin sexo, entre un hombre y una mujer que se gustan...
Me la escribí en diez días, en plan reto a mí misma (y con todas las musas de España veraneando en tierras castellano-manchegas, que, sino, de qué). Y aún me dió tiempo a empezar la siguiente, "Muñequita rusa" (de ésa conservo gran parte. Creo que sólo se perdieron las 25, 30 primeras páginas). La terminé el verano siguiente. En medio, escribí "Itamar" (a decir verdad, no tengo claro que el título definitivo fuese ése), volviendo sobre el mismo tema.
Y hubo más cosas, más comienzos. A medio escribir dejé (iba por el 6º ó 7º cuaderno) un ambicioso folletín, una especie de "Falcon Crest" en el mundo de las aseguradoras. Con unos excelentes diálogos (a decir de mis críticos). Con una relación cruzada en medio que, pocos meses después, me encontré en el mundo real: mis conversaciones con contínuo doble sentido con Pedro sólo eran comparables con las escritas por mí misma, el cruce de palabras entre mis "David" y "Rosalía" de aquella novela que ni terminé ni tuvo título nunca...
Hace dos, cuatro veranos, intenté volver a escribir. Es más, me puse como reto volver a escribir aquella historia de mis dieciseis años, la que tardé sólo 10 días en escribir. Sin correcciones (ni falta que le hacía: escribir a mano y con pocos medios materiales es lo que tiene: se miden mucho las palabras y no se cometen fallos ortográficos). El original..., pues lo habitual, se deja a una amiga, ésta a otra..., se pierden las pistan a las personas y a las cosas...
Imagino que la vida cotidiana, mi actual vida cotidiana, me demostró rápidamente que no era posible dedicar tanto tiempo a escribir. Eso, y que a veces determinados talentos no duran siempre. E igual el de la "novelación" yo lo tenía que perder al cumplir los 20.
Ah, se titulaba "Terciopelo".
http://www.goear.com/listen.php?v=7a9538a
Como una hermosa y descatalogada cancion de Joan Baptista Humet.








lluna dijo
Bruxana, por favor escribe, con lo que tu sabes, con ese talento que se percibe y toda la experiencia que comentas de haber escrito historias, ahora es el momento, ahora que te ha picado el gusanillo otra vez.
La experiencia es un grado, y con todo lo que he leido en tu blog, francamente, y lo digo en serio, estoy segura que serias capaz de escribir el Best Seller en lengua castellana del siglo XXI.
Me ha hecho mucha gracia que nombres a Joan Baptista Humet, es paisano mio. Sé a que canción te refieres, la que se escuchó mucho fue su éxito "Clara", y tiene una canción en catalán "Gemma", preciosa dedicada a su hermana que tiene una minusvalía física.
Por ahí en el trastero tengo una cinta de cassette de él, un día de estos la rebuscaré.
Besos guapa!!!
P.D. : Hazme caso, escribe, que ahora todo es más fácil, lo guardas en tu PC y en una memoria flash y tienes tu libro guardadito sin que sufra posibles pérdidas.
6 Agosto 2007 | 07:36 PM