Primera parte del post: tomaduras de pelo por parte de algunas empresas "dietéticas"
Sigo dándole vueltas a lo de un posible "blog paralelo". Es más, hay días en que siento no tenerlo ya, para poder explayarme en algunas cosas al margen del "diario de Bruxana".
Intentaré enfocar el tema aquí, sin irme mucho de mi línea habitual...
Como ya he contado otras veces, vivo a régimen. Desde los 10 años. Lo que quiere decir que lo he probado absolutamente todo. Todo. Hasta productos que luego retiró Sanidad (y sobre los que no me dijeron nada mis médicos habituales... a pesar de constar en mi historial que los había tomado... dejémoslo ahí). Soy experta en todo tipo de dietas: razonables, absurdas, milagrosas... Proteicas, disociadas, para perder líquido, para desarrollar músculo... No me hacen nada: para adelgazar dos kilos al mes, lo sé, tengo que bajar de las 500 calorías diarias. Es algo que ya conozco...y, claro, eso no se lo puedo contar al médico porque, en primer lugar, no se lo creería (sólo quien me trata a diario sabe que es cierto que dejar de comer no me cuesta trabajo... y que no por ello dejo de ganar peso. Enigmas de la naturaleza).
¿A qué voy?
Con la "vuelta al cole", determinadas empresas que ajustan sus ciclos publicitarios a las épocas en que hacemos "propósitos" (enero, abril/mayo, septiembre), reaparecen. Los gimnasios ofrecen "bonos" y las empresas dedicadas al "depilado integral" aprovechan la fiebre "gimnástica" para anunciarse. Y, por supuesto, vuelven los productos "para perder esos kilitos cogidos en el chiringuito" a anunciarse (cada vez menos, por mor de la regulación publicitaria de determinadas cosas).
Y vuelven los "cutre-anuncios" de determinada franquicia de "establecimientos de adelgazamiento con productos naturales".
También lo probé. Lo confieso.
LLega un momento en que, sí, se ha probado todo y ya se sabe que todo es falso (más ó menos). Pero siempre queda ese resquicio de "¿y si esto funciona?" "¿y si emplean un método nuevo y es el que me funciona a mí...?". Total, tras lo invertido a lo largo de mi vida en todo tipo de productos "reductores/diurétios/laxantes/saciantes", qué más da ya otro pequeño desembolso más...
Bueno. El experimento, por no enrollarme, duró mes y algo. ¿El resultado? A euro el gramo perdido. Trescientos euros (quizá algo más), trescientos gramos (quizá algo menos).
¿En qué consistió el experimento?
Vas a la tienda. Porque, dejémonos de eufemismos: es una tienda y punto. Una dependienta simpática te toma los datos: nombre, teléfono, dirección, y te da una ficha de cartón. Y pasas con la dietista...
No dudo que lo sea, por descontado. Supongo que de algún modo la empresa "filtrará" el personal a contratar. También tengo que decir que tanto ella como la dependienta de la tienda eran muy agradables y muy simpáticas (no en vano el fin de su trabajo es vender productos.Y si no se es simpático...). La dietista me pesa en ropa interior, me mide (muy por encima) con un metro de los de modista... Al parecer, la báscula es un "invento único y exclusivo de la empresa", y mide la grasa, el líquido y el músculo (actualmente, ese tipo de básculas se venden en cualquier cadena de electrodomésticos). El ordenador le dice mi sobrepeso (se queda muy corto, pero, en fin... supongo que fue para no asustarme demasiado). ¿Y, a partir de ahí...?
Pues un semanal cúmulo de despropósitos... que culminaba con la venta, en plan "vamos a probar esto" de ampollas para diluir en agua y activar la circulación, ampollas para perder líquido; galletas integrales (ricas, lo admito... y 3 veces más caras que unas igual de ricas de una marca conocida y fácil de conseguir en cualquier súper), fibra en copos para mezclar con el yogur (también rica; al menos a mí me gustó, como curiosidad... es que lo pruebo todo); pastillas de componentes... inservibles para mi problema y absolutamente caras... La dietista desconocía que yo sí entiendo algo de todo esto (en fin, más de 25 años a dieta... y con mi natural curiosidad...), y yo no le quería decir nada. Hasta que me mandó unos sobres, en vista de que no sólo no adelgazaba... sino que engordé y se me retrasó el periodo (por primera vez en años!!!!). Sobres que eran... de vitamina C.
Ahí si que ya no me callé, la siguiente semana. Y le pregunté que para qué me había mandado eso. Que, vale, la vitamina C es buena siempre, que por eso yo tomo naranjas, kiwis... Que me consta que el citrus aurantius (extracto de cáscara de naranja amarga) es un catalizador de grasas... pero ¿vitamina C en sobres... cuando lo que quiero es adelgazar?
Salió por peteneras. Al igual que cuando me mandó unas pastillas con un mínimo contenido en L.carnitina... y ni siquiera entendió la explicación que me estaba dando (L.carnitina a mí, que la tomo por temporadas, pura... para despertarme).
Todo esto, que costaba un dinero, se combinaba con dietas "personalizadas". Vamos, escupidas por el ordenador de forma sistemática y sin mayor criterio. Tengo la de la sopa de cebolla y apios (diurética), la de la piña, la del kiwi, la de los espárragos, la del gazpacho... y, seguro, media docena más (a dos por semana, me dieron). Insisto, sin el menor criterio. Sin que en ningún momento me tomasen la tensión, me preguntasen si tomo medicamentos ó anticonceptivos, si hay antecedentes familiares de problemas de tiroides, de obesidad mórbida. Sin, por descontado, hacerme ni pedirme que me hiciese una analítica...
Como digo, un cúmulo de disparates de gran envergadura... y altísimo coste económico. La última semana rebajé un kilo... básicamente, porque dejé de comer y me pasé a la L.carnitina pura. Bueno, y perdí el abono-transportes, lo que me hizo andar más...
No dudo que haya gente a quien sí les haya funcionado el sistema. Sobre todo, a quienes engorden por comer en exceso. Si alguien cuya base alimenticia es desayunar bollos de chocolate, comerse dos platos de fabada y postre dulce, merendar chocolate con churros y cenarse la fabada que sobró y un bocata de panceta... de pronto, se pasa a la ensalada y el pescado hervido, aumenta el consumo de fribras, evita el azúcar y el alcohol... es fácil que pierda mucho peso en poco tiempo (otra cosa es que no lo recupere igual de rápido). Pero mi caso no es ese: sobre todo, porque yo estoy habituada a no comer apenas...
Bueno, pues estos días tenemos en radio y televisión los mismos anuncios estúpidos de la empresa en cuestión... cosa esperable, a estas alturas de la temporada.
Pero la gota que colmó el vaso, y el origen de este post, fue una "promo" incluida el lunes en el "retorno" tras una pausa publicitaria de la novela de Telecinco del mediodía...
Y eso va en la segunda parte del post. Que publico de forma independiente.








Ramsés .... dijo
Amiga, y lo están haciendo aquí, aqui se están metiendo esos del "Herbalife" por ejemplo, porque ya no los dejan entrar en la prensa normal, ya incluso les impiden repartir propaganda.
Y nos montan aqui el típico "SPAM".
Yo jamàs he hecho una dieta, porque paso, si soy bajo, gordo y feo, pues soy bajo, gordo y feo (ah, es que además es cierto, lo soy, soy las tres cosas), pero....bueno, me ha tocado y ya está.
Otra cosa es hacer una dieta porque tienes problemas de .... bueno, que te puede dar un infarto o algo así (tambien lo se, a mi ya me dió un amago) en ese caso muy bien.
Pero yo estoy seguro que ninguna dieta te va a convertir en "miss/mister" universo.
Y además, ¿vale la pena ser "miss/mister" universo?.
Lovely night.
6 Septiembre 2007 | 01:51 AM