Crónica de mi entrevista: no es bueno estar mitificada
En el momento en que empiezo a escribir esto, no funciona nada (qué raro....!!!!!) en Lacoctelera. Todo vuelve a ser "error 500" "error 404" "nos sabemos qué nos pides pero sí que no podemos dártelo, vé al menú de inicio"... !!!¿pero qué inicio, sino funciona???!!!
Ante la imposibilidad de leer, de comentar... de entrar en mi propio blog, de leer comentarios... paso a hacer la crónica de la entrevista de ayer... y ya veremos si es ó no técnicamente publicable...
Como ya había comentado, una de las razones por las que (también) iba es porque el sitio es de esos cuya existencia no ya es que "se conozca"... sino que ha existido una relación básica laboral durante muchos años (como 14, nada más. Esto es, desde que ellos existen como empresa). Con la secretaria ha habido durante años un contacto semanal durante los últimos, como mínimo, 10 años (quizá más), pero por circunstancias no nos habíamos llegado a conocer nunca en persona. Así que también el plan tenía un factor de curiosidad...
Y como "curiosidad" catalogo el tema.
Vamos a ver: ni yo los descarto como posible empleo ni ellos me descartan a mí.
Para ellos (bueno, para el director de la empresa: cuarentón, majete, ojos azules, traje de chaqueta en una oficina donde creo que sería imposible sobrevivir con una manguita más allá del codo) quizás el principal problema sea mi currículum: él fue quien dijo que parte de la base de que estoy acostumbrada a tener ingresos superiores a lo que ellos me pueden ofrecer.
Y que, en base a mi experiencia y trayectoria, puedo conseguir más de lo que me ofrecen. Fuí yo quien le confirmé que no voy a descartar propuestas por un tema estrictamente económico, porque soy de las personas que también valoran otras variables: buen ambiente, posibilidad de aprender nuevas cosas, prestigio ó no de la empresa en que se trabaja...
Para mí, el principal escollo sería el horario. Y se lo dije tal cual: tienen horario partido (casi "de comercio", el que he tenido siempre, por otra parte) y en este momento preferiría una media jornada para reengancharme al mercado laboral... ó una jornada continuada "de nueve a seis". Porque el inconveniente de haber descubierto "el paro" durante estos dos años y algo... es haber descubierto, también, que hay mundo y vida más allá del riguroso horario de comercio con otras casi cuatro horas de trayecto "casa-trabajo-casa-trabajo-casa". Un mundo y una vida de tiendas abiertas, de pescado fresco, de manzanas elegidas a mano de un brillante montón, de esquivar ruidosos grupos de niños en el parque... El mundo real del "día a día", que me había olvidado que existe...
Quedamos en tablas, en resumen. Ni yo descarto el posible trabajo con ellos (a ratos me apetece, a ratos no. Pero tampoco estoy segura de que esa ambivalencia tenga realmente que ver con ellos: es algo más bien mío) ni ellos me descartan a mí. Posiblemente, porque esperaría que alguien con mi currículum iba a decir que no, radicalmente, a un sueldo que no llegaría en origen a los mil euros netos, para un trabajo en que hay que servir para todo, en una oficina sin lujos ni adornos en la zona sur de Madrid...
Cómo se vé que a veces las apariencias engañan... y que mi profesión está demasiado mitificada.
Lo que más gracia me hizo fue la reacción de la recepcionista (que sé que lleva, la pobre, pocos meses en la empresa... y a quien, sin haber hablado con ella más de dos ó tres veces por teléfono, si imaginaba menos cría)... cuando al rato de estar allí, tras saludar con dos besos a la secretaria... supo quién era yo. No sé... pidiéndome disculpas por no haberme reconocido...
(Por un momento, y por eso me hizo gracia, fue la reacción que supongo habría tenido quien no ha reconocido a la actriz de la teleserie de moda porque va sin el vestuario del personaje... y, oh dioses, qué pensará ahora de mí...)
...reacción que siguió cuando me despedí de ella con un "pues encantada de haberte conocido a tí también...", su agradecimiento por un detalle tan normal ... y me hizo pensar que igual nadie la saluda, la reconoce, se despide de ella..., pobre.
No sé. Ya veremos en qué termina esto...
Porque no me había planteado eso de ser una especie de ente mítico en algunos sitios...
... y que mi presencia real se cargue el mito.














lamandragora dijo
A mi me esta pasando algo asi y te entiendo completamente.
Redescubrí que existen las mañanas relajadas, las lecturas de los periodicos, no perder media vida en el coche o en medios de transporte... aunque hecho de menos esos kareokes que me montaba sola en el auto jajaja... al principio me senti un poco extraña porque la inactividad laboral, me parecía de lo peor... porque toda la vida he estado ''ocupada'' de los estudios a los estudios y trabajando despues trabajando unicamente dia a dia el no trabajar me causó al principio una especie de desasosiego y sensación de perder el tiempo. Aunque no tarde en que me llamaran para nuevos trabajos decidí que quería disfrutar un poco de este tipo de cosas tan simples que tu comentas y que me pasaban desapercividas. Ahora estudio para obtener una plaza de un trabajo que me permita conservar un poco de esto que he descubierto.. por lo menos la mitad de un día, el ambiente de trabajo es importante (quizas lo mas) pero un horario que no este partido es algo que ahora mismo aprecio en grado sumo. Espero que tengas mucha suerte y encuentre un curro que se adapte a la vida que quieres llevar.
Referente a lo de estar mitificada... no se muy bien a lo que te refieres, debiste tener un trabajo expuesta al publico en general o algo asi, pero nose.. asi que no te puedo decir.
Un beso
P.D: Yo tambien estoy hasta de lo que no tengo de los errores de la Coctelera... nos tienen contentos.
23 Octubre 2007 | 02:33 PM