La copla y yo (1): cultura es lo que queda cuando olvidamos lo estudiado
Tengo que reconocer que me gustan las coplas.

En mi casa no se escuchaban muchos discos cuando yo era pequeña (teníamos un reproductor de cassettes, y pocas cassettes. El tocadiscos se compró cuando yo tenía... no sé, lo mismo 16 años, por lo que ya era una adulta a casi todos los efectos). Las cassettes eran de las de gasolinera, mayoritariamente. Y sí recuerdo, con 12, 13 años, reparar algunas con paciencia y celo: abrir la cinta con un destornillador (tenian diminutos tornillitos), buscar el trozo deteriorado donde se "enganchaba" ó incluso terminaba rompiéndose, cortar con decisión y unas tijeras bien afiladas, poner un diminuto trocito de celo y cortar los bordes para igualarlo, volver a poner las bobinas de cinta en su sitio, cerrar con el destornillador... Obra de ingeniería, vamos. Pero es que cuando hay pocas cosas, hay que cuidarlas para que duren. Igual por todo aquello me cuesta tanto tirar cosas (a mi madre, que es la que nos inculcó el "si rompes algo lo repones de tu dinero", y eso que apenas nos daban dinero, se le ha pasado: ahora cuando se cansa de algo lo tira y punto).
Lo que si escuchábamos era mucha radio. La tele se veía lo justo: programas infantiles a media tarde y en invierno (el buen tiempo se pasaba en la calle, que para eso estaba ahí). Alguna película los fines de semana (me ví todos los westers. Y no me traumaticé ni nada). Luego los críos nos acostábamos a las nueve, diez como tardísimo... y los adultos veían aquellos "Grandes Relatos": culebrones de noche que al día siguiente y durante semanas eran el tema de conversación: "Hombre rico, hombre pobre", con aquel Nick Nolte que estaba tan bueno, y aquel Peter Strauss que se suponía era el hermano bueno y guapo; "Poldark", que es la serie culpable de que algunas veinticincoañeras se llamen Delmesa, como otra serie "La Fundación" lo es de las Davinia, cuya protagonista era una inglesa "madurita"(vamos, rondaría los cuarenta... lo que cambian los conceptos)elegantísimaque llegó a hacer el anuncio de"ElCorte Inglés",Luego llegaron "Dallas", "El pájaro espino"...
Pero en los mediodías, en las tardes, antes de ir al colegio... se oía la radio. Y en las tardes de radio... había copla. Y también alguna cinta de cassette, Marifé de Triana, Concha Piquer, Manolo Escobar... está en mis recuerdos infantiles (aunque a mi madre no le gustaba especialmente aquella música: ella es más de Raphael y era de Nino Bravo, Camilo Sesto).
De todo aquello, me queda el poso cultural. Y me queda es que me sé la letra de todas las coplas clásicas (pero eso ya es por ese defecto de fabricación que tengo, que es mi memoria).
Admiro a los autores clásicos de copla. Los maestros Quintero, León y Quiroga. Con la letra de cualquiera de esas canciones y unos meses de tiempo, escribo una novela de amores desgraciados de 200 páginas. Y un par de letras de canciones de aquellas da para argumento de culebrón. Esas desgracias. Esas adulteras. Esas pasiones ocultas que acababan como el rosario de la aurora. Insuperable el "Y sin embargo te quiero", por ejemplo...
Pero hay una con la que, lo siento, no puedo.
La primera vez que me hablaron de ella... yo tenía como 10 años. Y quien me la comentó... no creo que tuviese muchos más. Al principio, pensé que me lo contaba como chiste (es que mi humor es muy peculiar). Pero, no: iba en serio. Y me decía que qué bonita era esa canción, que recitaba no sé quién (hoy lo sé: Pepe Pinto. El ínclito perpetrador de "Cocidito madrileño". Y luego dirán de los letristas modernos, en fin...).
La joya la dejo para el post inmediato a éste... y no voy a añadir en éste mucho más que la letra, a la que quitaré el formato "verso" para que ocupe menos y se lea mejor.
Porque, como digo, la copla en general sí que me gusta... pero algunas letras creo que, a la luz de hoy y considerando la fecha de ayer, creo que rozan el delito.
E igual explican porqué algunas personas siguen pensando lo que piensan de algunas cosas. Lo mismo, porque creen "bonitas" algunas letras... infumables.







isabel61 dijo
Yo tenía un cassette con los grandes éxitos de la época de Elton John que era mi delicia con su rok del cocodrilo que lo ponía millones de veces ,13años, tenía cintas vírgenes que dedicaba para grabar algún programa de música en la radio y asíconseguía mis grandes éxitos y las reparaba como tú, así que algunas canciones pegaban un "saltito" después, pero daba igual.
Me gustaba Antonio Molina y siempre las he cantado...Soy minero...Cocinero, cocinero...escuchaba la radio con mi madre por las tardes , Elene Francís y su consultorio sentimental y Lucecita, un culebrón interminable que le hacía llorar algunas veces. Mi hija de 16 años se las sabe también, así que Molina seguirá en la familia.Juanito Valderrama y sus peleas con Dolores Abril.
Los Picapiedra, los Chiripitiflaúticos con Valentina, el Capitán Tan Tan y el Tío Aquiles, Historias para no dormir de Chicho Ibáñez Serrador, pasé por el 123 y descubrí el glamour con Dinastía, Los Colby y Falcon Crest.
Qué rato me has hecho pasar, repasando toda mi invancia y adolescencia, como un exámen de conciencia ¡vamos!. Ha sido divertido.
Besos guapi
26 Noviembre 2007 | 10:14 PM