La copla y yo (2): Y aún hay quien se admira de la belleza de esta letra..., en fin
Segunda parte del post.
La letra prometida de la copla de Rafael de León. Que cada cual juzgue:
"María Manuela, ¿me escuchas?
Yo de vestíos no entiendo, pero... ¿te gusta te veras ese que te estás poniendo?
Tan fino, tan transparente, tan escaso y tan ceñío, que a lo mejor por la calle te vas a morir de frío.
Te sienta que eres un cromo, pero cámbiate de ropa,si es un instante, lo justo mientras me tomo esta copa.
Ponte el de cuello cerrao que te está de maravilla y que te llega dos cuartas por bajo de la rodilla.
Cada vez que te lo pones te encuentro tan elegante que dentro de mí murmuran los duendecillos de un cante.
"La rosa que me entregaron
al pie del altar mayor
lleva las sayas cumplías
y nadie le ve el color".
Pero antes de que te vistas coge un poco de agua clara y afuera los melinotes que te embadurnan la cara; ni más carmín, ni más cremas, ni más tintes en el pelo; no te aguanto más colores que los que te puso el cielo.
Se acabó enseñar las piernas, y los brazos, y el escote, y el rostro no te lo pintes ni aunque te salga bigote; que te hizo Dios tan hermosa como una rosa temprana y se va a enfadar contigo por enmendarle la plana.
Y a tu prima le devuelves la pulsera de brillante, son mucho lujo esas piedras pa la mujer de un tratante.
Te quiero guapa y sencilla como yo te conocí, no tienes que engalanarte pa nadie más que pa mí.
Ni más zapatos de Gilda, ni más turbantes de raso; para presumir te sobra con cogerte de mi brazo; y como un día te vea que enciendes un cigarrillo vas a echar, entrañas mías, el humo por los tobillos.
No quiero que me pregunten
"Esa gachona, ¿quién es?, ¿una secretaria de esas que beben champán francés?"
Ni tú eres mujer moderna ni quiero que lo aparentes que yo te prefiero antigua y oliendo a mujer decente.
Que con el triguito limpio toito er mundo te compare, que por defuera y por dentro te parezcas a mi mare.
¿Te cambiaste ya el vestío?
Pues andando p'al teatro, ya verás tú con qué envidia
nos contemplan más de cuatro:
"¡Vaya un marío con suerte
y una mujer bien plantá,
es una vara de nardos
con la carita lavá!".
Y al salir yo te prometo cantarte por alegrías, lo mismo que te cantaba cuando tú eras novia mía:
"Mi novia es la más hermosa
y no se pinta la cara
la tiene como una rosa
tan sólo con agua clara".
El barco de mis amores no tiene más que una vela remendaita y graciosa igual que María Manuela.
Se conforma mi niña con un vestío y le basta y le sobra con un marío.
De percal que se ponga,
¡viva el salero!,
es mi María Manuela
la reina del mundo entero".

Sólo le he cambiado el formato "verso" para facilitar la lectura, por párrafos. Juro que la letra es tal cual. Así de moderna, ella, de avanzada y progresista...
Bien: que seguro que se escribió en los años 30 (el próximo año se cumple el centenario del nacimiento de Rafael de León). Pero no hace tanto tiempo que he oido mencionar la "belleza de la letra". Y, lo siento, y admirando al autor, y reconociendo la influencia de Lorca en su obra (en algunos casos, más plagio que influencia, pero, bueno...), por aquí no paso.
Espero que María Manuela reaccionase. Que no sólo no se quitase el vestido y se pusiera el otro"abotonao hasta el cuello y con la falda dos palmos por debajo de la rodilla", sino que tampoco se quitase el maquillaje, ni los zapatos de Gilda, ni el turbante de raso. Es más, que aprovechando la excusa de irle a devolver la pulsera a su prima... se largase y dejase al sujeto que tanto la quería que hasta le iba a hacer tragarse el cigarro si la veía fumar... con esa madre a la que tanto admiraba...
... y con las vacas. Que seguro, seguro, a ésas no iba a tener que decirles que no se depilasen el bigote. Ó sí, pero iban a hacerle el caso merecido.
Y a ver si él, luego, en una mala maniobra al afeitarse... en fin, que cuando se bebe ya se sabe qué malo se pone el pulso. Y este bebía, que ya lo sabemos.
Y que igual María Manuela pues, en fin, terminó heredando y se convirtió en una viuda joven y guapa. Y no necesitó que nadie la "llevase al teatro", que no nos dicen que fuese inválida: supongo que iba andando ella solita.
Quiero pensar que el cuento termina así... porque miedo me da la de Maria Manuelas que, durante años, tuvieron que decir lo "preciosa que era la copla"... encerraditas en casa con esos hombres que en vez de con una mujer, querían casarse con una vara de nardos..., (que está claro que locos ha habido en todas las épocas. Que no me imagino qué parafilia debe tener un tío que quiere una vara de nardos por mujer. Es más, que la quiere exhibir sin depilar, tapada hasta el cuello, oliendo a humanidad...). Locos, sí, ha habido siempre. Y machitos descerebrados también, que no hemos inventado anda...
Pero ya está bien de reirles las gracias. Más que nada, porque ni gracia, ni cerebro, tuvieron nunca. Y ya está bien.











calalola dijo
un verdadero fenómeno... jajajja, la verdad es que el autor, Rafael de León y Arias de Saavedra, conde de Gómara y Marqués del Valle de la Reina, era un monstruo escribiendo canciones y poemas, y un monstruo si de verdad pensaba lo que escribía en algunas ocasiones, pero ahí quedó eso...
si quereis verle la cara...
http://www.antonioburgos.com/enlaces/varios/leon.html
Besos guapa!!!
26 Noviembre 2007 | 10:56 PM