Descansando en azul
En mi anterior post, decía que desde que existe la fotografía digital, no sólo todo el mundo tiene más a su alcance hacer fotos "aceptables", sino que además no tiene que pagar por fotos que son absolutamente infumables (por muy "creación" del fotógrafo que sean).
Pero, por contra, se perdió la emoción aquella de ir a recoger las fotografías al estudio (ó a la tienda del chino, que al menos en la zona donde vivo coparon ya hace 10 años el negocio de "revelado rápido" y me convirtieron en una clienta casi semanal). Aquello de dejar el carrete, que te dieran un resguardo, ir luego a buscarlas (una hora, tres, un día... conocí la época en que tardaban hasta una semana!!!!). El sobre con el bulto que eran las fotos, los negativos colocaditos en su funda semitransparente dentro de un apartado del sobre grande... Y esa inquietud de no saber qué habrá, si tal foto deseada estará ahí, si habrá quedado reflejado el recuerdo de esa tarde, el olor del verano, el resplandor aquel que nos tanto nos gustó en el contraluz del río y la tarde. Y, más aún, sorprenderse de detalles captados sin querer: ese amigo que sale al fondo de esa foto de grupo y que está besando a aquella chica, ese reflejo del sol en una ventana que da a la foto una luz casi irreal que no se percibía en el momento de hacerla, ver qué forzada resultó aquella sonrisa y entender ahora porqué...
Se supone que con la fotografía digital eso no pasa. Porque se vé en el momento lo fotografiado, y se puede borrar ó guardar. No hay sorpresas...
... ó sí.
Porque hoy, tras descargar las fotos de esta mañana, alguna me ha sorprendido. Casi, me ha emocionado. No siempre lo que se cree fotografiar es lo que aparece luego en la foto.

En esta ocasión, parecería que la foto buscaba una razón para la canción que está sonando.
Y es que la luz es lo que tiene: a veces hace magia.













theo dijo
¡Es una foto preciosa! Como no me gusta ni salir en hacer fotos, no tengo ni siquiera una cámara digital y es probable que me pierda muchas cosas, porque los fotógrafos sois terriblemente observadores de todos los detalles del mundo... aunque no llevéis la cámara encima, veis muchas más cosas en la realidad que los que vamos con la cabeza en otras cosas y no en descubrir el mundo a cada paso...
Besos, guapísima!
28 Noviembre 2007 | 06:43 PM