A vueltas con la memoria... y con los nombres de moda
Supongo que hoy no lo tenía muy difícil en lo de "elegir la música".
Y si me hubiera dado por complicármelo, para eso esta la memoria. La puñetera memoria, que esta mañana, allá por las ocho y pico, me ha despertado con la preciosa, tremenda, deseable frase:
"...Tus recuerdos son cada día más dulces, el olvido sólo se llevó la mitad..."
Vamos, asociación de ideas:
Se supone que esa noche que para mí terminó con esa frase entre sueños fue la más larga, en cuanto a horas de oscuridad, del año. No tengo claro que eso sea así en el meridiano que ocupamos: se supone que es allá hacia el 21, 25 de diciembre cuando entra el invierno y, con ello, va aumentando la luz (por paradógico que a algunos les parezca: los días más cortos y oscuros no son los de invierno sino los de otoño. Esa estación que relacionamos con un tipo de luz rojiza y casi mágica, quizá por su proximidad a los recién pasados días de verano).
Sí es una noche casi "simbólica" en los paises escandinavos (ya estaba tardando en reaparecer Escandinavia, mira). La fiesta nacional sueca es Santa Lucía: la tradición habla de adolescentes con candelabros en la cabeza (tal cual) que van cantando para despertar a los habitantes de las casas, repartiendo dulces suecos... porque se acaba la noche eterna en que llevan meses sumidos. Porque, otra cosa igual: a nosotros lo de dia/noche nos parece muy normal... pero en esas latitudes llegan a tener 24 horas de oscuridad ó 24 de luz (no sé qué es peor..., casi lo segundo).
Descubrí esta canción hace muchos años. Muchos es "antes de la versión de Rosario Flores", me refiero. Ésa que recuperó un nombre de mujer que, ciertamente, nunca dejó de ponerse...pero como homenaje a alguna abuela, en honor a la patrona del lugar, en agradecimiento por una curación milagrosa de algún problema ocular (es la "Abogada para Problemas de la vista "). De vez en cuando, se conocía a alguna Lucía (bonito nombre, dicho sea de paso, que a veces "muta" en el diminutivo "Lucy", lo que no mejora el original), pero eso, esporádicamente....
Desde hace 6, 8 años, si llamas a "Lucía" en el parque, y en determinadas zonas geográficas más que otras, es fácil que una docena de niñas vengan a tí.
No sólo por la canción (apareció en un disco de homenaje a Serrat) sino, sobre todo, por las series televisivas. Que vienen a ser la principal "cantera" de nombres propios. En muchas, la mayoría de las ocasiones, los futuros padres no lo hacen conscientemente: buscan nombres para ese futuro niño que no van a llamar con el papá, ó como el abuelo, ó con ese nombre que ya estaba elegido desde antes de existir ni el proyecto de ampliar la familia. Y empieza la verbena de nombres, los descartes, el "tal suena muy bien", "pues cual también..., a ver, con los apellidos..., no, no me termina de convencer", " y este otro, como tu prima?", "no, ni hablar, que ya hay dos en la familia".
Hay nombres digamos... raros, que se repiten de padres a hijos, que se duplican y multiplican...y que dejan de sonar "extraños", por oídos frecuentemente. Hay nombres de moda. Hay nombres en desuso... Y están, como decía, los nombres de los personajes de las teleseries.
Rara es la serie que no tiene su "Lucía". Si se miran los nombres de mujer de teleseries de hace... ¿10 años apenas?, no habrá ninguna Lucía. El origen y la razón está en la productora "Globomedia": la hija del cofundador de la referida productora tiene ese nombre... y se repite en los personajes femeninos destacados de las teleseries que produce. De ahí al efecto "contagio" a otras series hay poco trecho...
Hace unos post comentaba que tanto"Davinia" como "Demelsa" son nombres "nacidos" de una teleserie, en ese caso, inglesas ambas. Hay quienes estudian estas cosas..., "Médico de familia" no solo hizo que docenas de chicos, de repente, descubrieran una hasta ese momento vocación médica (y que muchos marroquís se montasen en una patera al echar cuentas de qué nivelazo de vida podía llevarse en España con un simple sueldo de médico que en la práctica no trabajaba nunca...para terminar dándose cuenta de que la realidad no era ésa..., aunque esto es otro tema) sino que recuperó el nombre de "Nacho" (en esos años, el nombre de Ignacio, salvo regiones geográficas, no aparecía entre los 10 más puestos a recién nacidos).
Insisto en que muchos padres no lo hacen conscientemente: solo empieza a gustarles un nombre... y no "caen" en que se repite mucho en la tele ó hay muchos bebés con el mismo nombre a su alrededor.
Mi sobrino tiene nombre de teleserie. Sus padres siempre negarán que el origen fue ése... pero considerando que la opción "niña" era el nombre de la protagonista femenina de la misma serie, en fin. De hecho, mi otro hermano estuvo de acuerdo conmigo cuando dije "A ver cómo se llaman los protagonistas de la nueva serie de Emilio Aragón... por si hay variaciones".
Mi propio nombre tuvo como origen el que a mi madre le pareció muy original... tras leerlo insistentemente en revistas y no conocer a nadie de la familia que lo llevase (curiosamente, fue el nombre más repetido de ese año y el siguiente. El empleado del Registro, al inscribirme mi padre le dijo con sorna "Hombre, otra". Muy original, vamos...).
Como decía, la canción me gustó hace tantos años... que no había apenas "Lucías". E inspirada empecé una novela... que, claro, ni terminé ni terminaré nunca.
En cualquier caso, y aprovechando que no he ido a IKEA (que estarán de fiesta sueca): feliz onomástica a los cientos de Lucías pequeñitas... y alguna mayor.
Les ha tocado un bonito nombre. Con una preciosa canción.















lascosasdepepe dijo
interesante..... un abrazo.
13 Diciembre 2007 | 08:00 PM