Segunda parte de los deberes: "propianavidad"
Prometí/amenacé con una segunda parte de "deberes"...
No sé ahora, imagino que seguirá igual, ó similar... Cuando yo era pequeña, los primeros deberes de la vuelta al colegio tras las vacaciones navideñas solían ser una redacción (ó similar) sobre qué habíamos hecho esos días. Digamos que cerrábamos el año con un mural de temática navideña y lo abríamos con una redacción. Algunos años, hasta puntuaban para nota.
También, sobre todo en los primeros años, el día ocho, nueve... teníamos otro tipo de "deberes". Podíamos llevar a clase alguna de las cosas que nos hubieran traido los Reyes días antes (en esos años, al menos por mi zona, era raro que a alguien le trajera los regalos "Papá Noël" ó "el Niño Jesús". Cosa que es hoy, en la misma zona, de lo más habitual). Lógicamente, tenían que ser cosas pequeñas y "de jugar" (con lo que se descartaban los socorridos calcetines, la bicicleta de los afortunados que tenían eso por regalo y las mascotas, que empezaban a "regalarse" cachorros de perro. Por suerte, creo que el índice de abandono era inferior al que luego fue... pero muchos de esos perros terminaban en el pueblo ó "la parcela", curiosa segunda residencia común entre quienes vivían en la zona sur de Madrid, y de la que ya hablaré algún día). Lo normal era llevar alguna muñeca (las niñas) y un Geyperman, un balón, un juego de mesa... los chicos. Tampoco hacíamos nada en especial: enseñarlo.
Tengo recuerdo de haber llevado un año una muñeca, una tal "Core"... que me regalaron en verano, por mi santo. No sé el porqué de llevarla en enero. Quizá porque fue el año en que mi regalo sorpresa (siempre eran, y serán, "Reyes-sorpresa") fueron un montón de vestidos para la muñeca en cuestión, que mi madre fue haciendo por las noches (bueno, a partir de las nueve de la noche, que es cuando nos acostábamos). La "Core" era una muñeca anterior a la Barby (al menos, anterior a la masificación de "Barby's"), mucho más guapa, con rasgos más infantiles ó más polinésicos. Digamos que era una especie de Vaitiaré (aquella novia de Julio Iglesias) pero con ojos azules.
Uno de los vestidos de la "Core" que sobrevivieron a la limpieza general que años después hizo mi madre (tiró casi todas las muñecas, y no todas estaban en mal estado... Aunque nunca jugué con ellas, las tenía aprecio) fue el que hizo, a ganchillo, con un ovillo de lana naranja que precisamente me dió una de aquellas maestras. Imagino que sobrante de alguna de las pocas manualidades que hicimos (el colegio era rarito. Ni gimnasio, ni laboratorio. Ni patio de colegio vallado, a decir verdad. Bueno, ni plástica, ni dibujo, ni religión, ni música... Un sitio peculiar. Menos mal que en cosas como lengua y literatura, historia y demás tuvimos un profesorado prodigioso...)
¿A qué iba todo esto?
A mi propuesta de "deberes post-reyes". Como aquella carta, de hace unos días, claro que no es obligatoria, pero si alguien se apunta...
Deberes:
Hacer un post sobre la recién terminada Propia Navidad, centrándose, a poder ser, en los regalos de Reyes recibidos (ó hechos. Ó ambos).
Como no podemos llevar la videoconsola, ni las palas de paddel, ni la vinoteca, ni la cafetera que anuncia George Cloony a ningún sitio... acompañar con foto del regalo que más ilusión nos ha hecho. Por el propio regalo ó por quien nos lo hizo.
Bueno, también vale poner como foto el del regalo más horripilante que hayamos recibido. Que soy consciente de los horrores que se pueden llegar a encontrar al abrir algunos paquetes.
Queda hecha la propuesta. Ah: como "tag" "propianavidad" y/ó "regalodereyes". Para que nos sea más fácil leernos entre nosotros.





fenicia dijo
Alex te ha leido con interes y yo.
Te queremos.
kisses
8 Enero 2008 | 11:01 PM