Navidad sin importancia
Las grandes superficies cada vez empiezan antes las Navidades: este año, con 20ºC a las diez de la noche, en octubre... en el Carrefour ya tenían los turrones.
La navidad "oficial" es la que transcurre entre el 24 de diciembre y el seis de enero, aunque casi "extraoficialmente" desde hace mucho empieza el día 22 de diciembre. Ese topicazo de "la lotería es el pórtico de la Navidad"...
Bueno, pues yo siempre fuí pelín adelantada (no tanto como lo de las grandes superficies ni la orgía de luces madrileña): mis navidades digamos que siempre empezaban el día 3 de diciembre.
Era el "pistoletazo de salida" para una época cada año más tremenda, más cara y más aburrida.
El tres de diciembre cumple años mi hermano menor. Y, claro, a partir de ahí... empezábamos con los regalos, los dulces... Porque una semana después es el de mi madre (solía ser el día, cuando éramos críos, en que compraba el turrón. Luego yo "heredé" la obligación/costumbre, aunque suelo comprarlo en el puente de la "inmaculada constitución"). Esa semana tocaba poner árbol (con los años, Belén). Y ya sí que nos metíamos en el día de la Lotería, las vacaciones escolares, la Nochebuena, Navidad... y todo lo demás.
Que yo cumpla años el 31 de diciembre digamos que es otro paso más para que se aumenten los gastos (no solo los regalos "a recibir", sino los propios de una celebración de cumpleaños: más comida, megatarta y demás parafernalia). Año nuevo. Reyes...
Vamos, que llegaba al día siete, ocho de enero, exhausta perdida.
Así, año tras año. Y a todo esto, sin bajar el ritmo laboral: súmesele el que viene un amigo/colega a verte... y, hale, qué menos que dos ó tres vinitos en el bar. Que viene otro por la tarde, y, hale, que si me pones otro vino (es que no bebíaotra cosa. Si acaso, una cerveza en verano: en invierno no me apetece). Súmese las correspondientes "visitas devueltas": colegas, directores de banco. Comidas fuera de casa: ya que con el vinito nos han dado las tres... mejor nos quedamos a comer ¿no?. Y todo esto, como digo, sumado al ritmo laboral del resto del año, a los nervios de que la gente de pronto se va de vacaciones sin avisar (benditos móviles ahora... que durante años no existían y la gente se iba igual, desquiciando a quien intentábamos localizarles), al cierre de fin de año... a aprovechar cada momento libre para ir comprando los regalos de Reyes, la ropa de las cenas, los dulces...
Bueno. Pues este año ha sido "otro más". Objetivamente, sin compromisos laborales (si acaso, algun amigo). Sin organizar comida en mi cumpleaños. Con más tiempo "teórico" para comprar cosas...
Igual de cansado. Bueno, no: más cansado. Definitivamente, los años pasan. Y este año es la primera vez que he tenido la sensación de que me han pasado por encima...
¿Resumen de mis navidades?
Tres de diciembre: ya en la estación de cercanías, decido no ir a intentar felicitar a mi hermano. Más que nada, para evitar tener que ver más de la cuenta a su señora esposa.
Once de diciembre: voy a felicitar a mi madre. En esas fechas, mi padre está pendiente de resultados de pruebas médicas y tal. El asunto se prorroga la semana siguiente, y se incluye una apasionante mañana en un masificado mega hospital madrileño: tres horas y media mirando una puerta, los dos (ya haré post al respecto).
Veintidos de diciembre: no nos toca la lotería. Bueno, lo que jugábamos, más ó menos (algo menos, a decir verdad).
Veinticuatro de diciembre: cena en casa paterna. Sin mi hermano/cuñada/sobrino. El veinticinco, como he llevado impreso un montón de información sobre el más que probable problema médico de mi sobrino, ya tengo "entretenida" a mi madre.
Treinta y uno de diciembre: cumplo años. Tarta. Regalos.
Por la noche, cena con toda la familia (esto es, nosotros cinco, la tonta-el-culo de mi cuñadisssima y mi sobrino). Cava rosado. Anillo en la copa. Taconazos. Fuegos artificiales como si el mundo se acabase.
Uno de enero: seguimos como el año anterior.
(Podría seguir... pero es que tampoco hay mucho más. Y el tema "regalos de Reyes" lo quiero para otro post)
En definitiva: Navidades totalmente intranscendentes.
Porque yo las Navidades ya no es que no las "disfrute": es que pasan sin más... pero las padezco. Cada año me digo que "el próximo, planifico algo para el día 24, y el 31 lo paso de voluntaria en una ONG, haciendo de payasa en un hospital infantil ó algo así... Luego, llega el momento... y nada de nada.
Otra Navidad más sin demasiada importancia... ni demasiado que contar.

















fenicia dijo
Ay Bruxi,pues mas o menos igual que yo,navidades sin chiste y mira que yo tenia espiritu,pero este año ha sido de apatia,de soledad,de acusar mas las ausencias que las presencias,de un par de cenas de compromiso y ya sabes que tampoco me tocó la loteria,lo que daria algo de chispa ¿a que si?pero bueno Bruxi,igual la proxima es méjor y tu,no dejes de realizar eso del show en hospital infantil,que me ha gustado mucho tu idea.
Besitos.
Mari Carmen.
10 Enero 2008 | 12:17 AM