Mirando desde el pasado
La foto no tiene nada de particular. No lo tuvo en ningún momento, ni siquiera cuando se hizo...
Más que posar, es de esas fotos "inmediatas". Tipo "mira a la cámara". Miré y dispararon. Supongo que mi madre.
La cámara era, eso es seguro, mi "primera cámara". La que me regalaron con ocho años. Una especie de juguete... que tenía un "algo" a la hora de hacer las fotos. Sobre todo, los primeros planos. Algo aparentemente tan fácil... que tan pocas cámaras son capaces de hacer, como no tengan un buen programa "macro". Y no, no era el caso. Este juguete no tenía flash. No podía hacer fotos en interiores. Ni en contraluz. Pero, como digo, los "primeros planos" los bordaba.
Es, quizá, una de las fotos menos "preparadas" de mi vida.

Aquí tengo 16 años, estoy segura (me corté el pelo un año antes). Lo llevo recogido, en una trenza de raiz ya medio deshecha. Creo recordar que era viernes. El día que ponían el "mercadillo" en el pueblo toledano donde me exiliaba, no voluntariamente, cada verano. Sobre ese tema sé que tengo pendiente post.
Los veranos allí, en plena estepa, eran sofocantes. Salir a la calle a partir de las once de la mañana era un disparate... Imagino que esta foto sería más tarde, tal vez a la una, tal vez algo después... Nosotros teníamos horario de "señoritos madrileños".
En esos momentos no lo sabía, pero lo cierto es que mi comportamiento tenía bastante que ver con algunas prácticas que conservaban los exploradores europeos en Africa: pequeños detalles para no perder la identidad. Ellos se desplazaban a tierras inexploradas con sus juegos de porcelana y sus mantelitos bordados, y tomaban el té. Yo no llegaba a eso... pero procuraba que se notase que no, que yo no pertenecía a aquel ambiente. No sé, era detalles, pequeños detalles...
Miré a la cámara, sin saber que en el futuro, esa mirada capturada en ese momento, estaría mirando el resto de mi vida desde allí...
La foto, como digo, y como es evidente, no tiene nada de particular. Ni siquiera estaba "guapa" en ella en ese momento.
Pero la tengo enmarcada en el estante que está encima del mueble de la televisión. Es una de las primeras cosas que traje cuando alquilé el piso donde vivo.
Estoy totalmente irreconocible en ella. El "pero...¿eres tú?" es frecuente en todo el que la vé.
Igual por eso me gusta y por eso algo me llevó a enmarcarla y colocarla en un sitio visible. Porque soy yo.
Porque, irreconocible y desde un pasado al que no pienso volver y del que procuro ni acordarme, soy yo.
E igual detalles de ese tipo son imprescindibles. Para no perder, definitiva e irremisiblemente, el rumbo de nuestras vidas.


















mary-chan dijo
Pues yo creo que sales muy bien en la foto, además, es que no puedes salir fea porque no lo eres.
Yo apenas tengo fotos con esa edad y gracias, porque seguro que daba miedo, jeje.
Abrazos :)
26 Enero 2008 | 07:26