Pereza... uffff.....
Pereza.
No, no me refiero a un grupo musical que hay del mismo nombre (y que seguro que son muy buenos y tal, pero ahora mismo sería incapaz de identificarlos con una canción. Se vé que llevo tres años bastante desconectada de las "radiofórmulas" que fueron mi banda sonora continuada cuando trabajaba).
Pereza es la palabra para designar mi estado anímico. En términos generales en los últimos tiempo, y el de hoy en particular. Una inmensa sensación de pereza, tan poco habitual en mí.
Lo cierto es que he dormido mal. Sé que algunos alimentos me sientan fatal (de cría sonaba a excusa para no querer comer determinadas cosas... que me daba igual, que era "ó te lo comes, ó te lo comes", pero es que iba en serio), así que procuro comerlos en cantidades mínimas (más que nada, porque no es plan, ya que voy a comer los domingos a casa de mis padres). Mi madre está últimamente como muy mentalizada con "la dieta mediterránea" y con que hay que comer legumbres. "Por la fibra", dice ella. Vale. Pero es que yo ya tomo fibra. La suficiente como para alimentar a varios conejos y algún otro roedor...
A lo que iba: ya me acosté con el estómago revuelto. Y con frío (otra rareza, en mí y con la calefacción central). Noche de dar vueltas en duermevela. De no tener claro qué hora era (es curioso, me estoy despertando a las ocho, ocho y poco... es como si el cuerpo hubiese decidido solo que es cosa de hacerse al horario... de un hipotético trabajo). Luego me he vuelto a adormilar. Luego he notado que tenía mucho calor (normal: sábanas, mantita, edredón...). Luego he pensado que hay que ver la marcha que tenían hoy los operarios de ferrovial que nos están "mejorando" las aceras que ya estaban estupendamente antes de los agujeros: oía música a todo gas, ritmos raros para tratarse de una máquina que hace zanjas... Cuando he identificado, como si la tuviese en el piso de arriba, el "Maria" de "Blondie", creo que ya me he despertado del todo: eso no eran los operarios...
Pues no. Sarao carnavalero en el centro cultural que tengo a cien, doscientos metros de casa. Aerobic multitudinario, en la explanada, ó alguna rareza similar, que estos municipios del sur de la CAM son muy dados a esas cosas... Eso, y hacer unas rotondas inmensas en mitad de los cruces de avenidas, a las entradas de los municipios, y ponerles encima una fuente (que para lo que más sirven es para dificultar la visión de la carretera, seamos realistas) es algo "típico" de esta zona donde ya no se conservan "costumbres típicas" de verdad...
Inmensa pereza que he arrastrado todo el día. Tareas escasas hechas porque no quedaba otro remedio: algún trámite administrativo, menos de los que sé que tengo pendientes: la pereza es lo que tiene.
Casi, el plan era tumbarme en el sofá tras comer cualquier cosa, envolverme en una manta, ver la tele... Pero, claro, con el panorama televisivo... pues como que no me decidí. Podía ser peor el remedio que la enfermedad.
También me apetecía llenar la bañera, meterme en ella hasta que el agua se enfriase... Seguro que eso era bueno para el picor de piel (la alergia, sin duda: es horrible esa sensación de "doler toda la piel"). Pero la idea de tener que ir hasta el baño, abrir los grifos, echar el gel..., ¿qué gel elegir, vainilla, almendras, lilas, té verde, uno neutro...???? ¿Mejor sales? ¿Aceite? Y, claro, poner la toalla grande colgada encima del radiador... Pero, si la percha se despegó el otro dia... ufff..., qué pocas ganas...
Luego, esa luz, entre nubes y sombras. Esa luz tan blanca, tan deslumbrante a mis ojos de fotofóbica. Esa luz de invierno madrileño, vamos, que en Madrid el invierno siempre fue en febrero. Claro, que seguro que esto no es "invierno": es una "ola de frío polar" ó algo así. Como lo del verano es "ola de calor sahariano", digo yo que lo de ahora será polar. Por el frío, me refiero.
Vamos, que ni he contestado los mensajes de mi propio blog (que sí, los he leido... queda pendiente responder). Tengo que imprimir curriculum. Tengo que hacerme la lista de las empresas de mi sector que no hayan cerrado, para hacer una primera criba y enviarles el CV. Tengo que diseñar un formato de... ¿octavilla...?, bueno, algo así, para otro tema de tipo profesional. Algo que luego deberé fotocopiar casi masivamente..., largo de contary no viene al caso.
Pereza. Pereza para fregar y recoger los cacharros que me llenan el fregadero (menos mal que, al vivir sola, no son demasiados. Bueno, y si viviera acompañada igual no era ni uno, porque ya los habría recogido alguien). Para darme los reflejos en el pelo, que lo pensaba hacer "pero ya" hace dos semanas. Para dejarme cortitas las uñas y pintármelas, ó no (también es opción no limármelas y pintarlas, claro).
Pereza para ir al dentista y que me den cita (seguro que será algo de 3, 4 semanas..., ufff. Y, claro, eso me retrasará a la hora de ponerme en serio con lo de buscar trabajo. Claro que siempre podría cambiar de dentista y buscar uno que abra a mediodía, o ir a partir de las ocho y media de la noche. Aunque..., igual mientras estoy en pleno arreglo, no estoy del todo presentable para entrevistas de trabajo. Aparte, si me seleccionara alguien, tendría que ser a condición de darme un par de días libres, que tengo un asunto médico familiar que seguro me hará tener que estar en casa de mis padres eso, un par de días...).
E ir al herbolario, a ver si tienen dietista, ó algo... Pero, si lo mio es un tema de hormonas. Si sé que no tiene fácil arreglo. Además, si tengo un montón de cosas "dietéticas" que no me tomo... y no está la economía para gastos..., qué dietista ni qué nada... Pero tendría que hacer algo. Moverme..., no sé. ¿Volver al gimnasio? ¿Correr por el carril-bici? Ufff, qué poquitas ganas...
Claro. Ya entiendo lo que es: casi más cansancio que pereza.
Porque hay que ver lo que cansa estar sin hacer nada.
Menos mal que al menos, la piel ahora ya no me pica. Ah: el gel ha sido de nerolí. Perfume de princesa (perezosa) de cuento.










isabel61 dijo
¡Pues estamos en las mismas!, si será pereza la mía también, que llevo tres días sin Internet y no me he molestado en llamar a Telefónica hasta hoy.
Tengo las piernas como un oso y no llamo tampoco a las podadoras profesionales. Tengo que ir al dentista porque una muela del juicio ha dicho que o me quitas o me voy ¡así de chula! y por no buscar el número en la agenda lo voy dejando pasar.
Me duele hasta la montura de las gafas porque tampoco duermo. Máximo 3-4 horas, con sobresaltos y a partir de las cindo de la madrugada.
¿Será la menopausia? jajaja. Tú no, pero yo es otra cosa que debería hacer, ir pidiendo cita que me he saltado ya una revisión.
A ver si se acaba de asentar la primavera guapetona
5 Febrero 2008 | 12:13 AM