Sueños con olor
(Vuelvo, brevemente. Casi podría decir que me asomo para saludar, desde la puerta)
En mis sueños, a veces, se aparece un edificio de tabiques en cristal pavés traslúcido, paredes parcialmente forradas en gresite de tonos grises, enormes puertas basculantes de madera, viejas. Los asientos son largos bancos de tablilla de madera, con patas metálicas. Los techos son altos, muy altos, pero no acogedores. En realidad, todo el edificio me resulta hostil. Y es contradictorio: sus detalles básicos (el pavés, el gresite, los techos altos, las puertas macizas de anchos cercos con bisagras basculantes, las persianas de madera en enormes ventanales) pertenecen a ese estilo de decoración que adoro. Pero en mis sueños, el edificio es un enemigo...
Luego me despierto y se me olvida la pesadilla, la sensación, el olor. Quizá si recordase el olor al despertar (porque hay sueños olorosos: perfumados ó pestilentes) recordaría el sueño, el edificio, y sabría identificarlo... Porque el sueño tiene una base, y esa base está en mis recuerdos...
La última vez que estuve por allí, ya no eran tan evidentes los frisos en gresite gris, los tabiques ya eran de ladrillo enfoscado y pintado, el pavés acaso quedaba para algún rincón. Las persianas de madera iban siendo sustituidas por otras de plástico.
Sólo el olor se mantenía. El olor, y esa sorpresa de andar un pasillo, girar una esquina... y volver desde finales de los 90' a mediados de los 40': las grandes puertas, los techos altísimos...
Estamos en el 2008. En algunas zonas, las paredes ya son de pladur, las puertas, de dm ó metálicas e ignífugas y de facil apertura con la simple presión. Los ascensores son modernos. Las ventanas son de aluminio forrado en blanco, con cristal aislante. Las persianas las baja un botón. Son cómodos los asientos, en grupito de tres, de las salas de espera. Allí se conservan los recordados restos de pavés... El suelo es de baldosas de terrazo, limpio y resistente. Las escaleras son de mármol, como si fuese un palacio ...

...Pero... giras la esquina, y bajo la pintura en un horroroso color vainilla, se adivina el perfil, perfectos cuadraditos, del gresite. Las puertas de madera dejan ver su naturaleza recordada bajo los desconchones de pintura blanca. Avanzas por el pasillo, y un banco de madera, de largas tablillas e inestables patas, se apoya en la pared. Avanzas más, y reaparecen las enormes puertas basculantes, con sus hileras de pavés traslúcido a los lados, desde el altísimo techo...
Pero sigue el olor. El olor que lleva allí años. Que hace dudar de si será el mismo y será que las sucesivas e inninterrumpidas reformas no han sido capaces de eliminar, ó si el problema radica en que ningún adelanto de la ciencia ha hecho que éste cambie, se suavice. Un olor que te llevas en la ropa al salir. Que te impregna el pelo. Que se diría que no se va ni con el mejor de los champús.
El olor a desinfectante de los hospitales.
Aparece en mis sueños porque me operaron allí, de una tontería en la boca, hace muchos años. En los últimos 70', primeros 80'. Y años después, de lo mismo. Y por última vez, hace once años.
Ha reaparecido estos días en mi vida. Porque aunque la CAM esté llenando de hospitales la zona sur de Madrid, para algunas cosas, ó para incordiar, tenemos que desplazarnos a esos hospitales que se diría que además de situados en lo alto de un cerro, siguen anclados en el pasado. Dueños de un tiempo y un ritmo propios....
Y de allí, estos últimos días, sólo he vuelto a casa para dormir. Por eso no he actualizado, ni comentado, ni nada: no he encendido el pc.
Supongo que la próxima semana, poco a poco, volveré a la normalidad. Aunque soy consciente de que algunas cosas no serán como eran (me refiero a mi vida cotidiana).
En cualquier caso, intentaré ver el lado positivo a las cosas: la operación salió bien, la recuperación va rápida... pero se descubrieron complicaciones inesperadas que deberá tratar la química.
Y, como más detalles positivos: he descubierto que el mamotreto anclado en el cerro y en el pasado tiene una las vistas más impresionantes de todo Madrid. Vistas que he ido fotografiando, claro.
Y fotos que ya iré compartiendo con todos.






kilifa dijo
Ya veras como esas complicaciones se solucionan, y si necesitan de quimica, pues que así sea, despues estará mejor.
Tomate tu tiempo guapa, pronto estaras entre nosotros.
Lo que decias sobre los olores, tienes mucha razón, hay sitios que por más que los reformen, tienen ese olor caracteristico, pero no solo en los hospitales, en muchos sitios más.
Besitos
3 Marzo 2008 | 08:49 AM