Soñando dentro del sueño donde soñaba
Sigo acumulando "deberes" para hacer post. De hecho, tengo algún "meme-premio" que entregar a otros tantos "cocteleros" (no pongo la @, porque la palabra se convierte en enlace, y no quiero repetir cocteleros/cocteleras, amigos/amigas... que esto da para otro post, pero creo que se entiende el plural multisexual).
Pero también acumulo cosas que hacer en el mundo real.
Y tengo "sueño atrasado". No tanto por no haber dormido... sino por haber dormido fatal. Y así me cuesta concentrarme. Se me escapan las ideas...
Hay dos tipos de "insomnio":
-El creativo. Ése que tiene como consecuencia añadida una actividad frenética. Leer. Escribir. Ordenar. Ver la tele. Dan las cuatro de la mañana... y tan fresca. Da igual si al día siguiente se madruga ó no: lo incuestionable es que hay que hacer cosas esa noche.
-El fatigado. Es el de estar muerta de sueño... y no poder dormir. Y no poder aprovechar la incapacidad para otras cosas. Las ganas de dormir son tantas... que no se vé la tele aunque se mire. Que da igual estar frente al pc ó con el libro en la mano: imposible concentrarse con taaaanto sueño...
Creo que el mío es del segundo tipo.
Sueño. Sueños.
La semana pasada, una de esas noches llenas de cansancio, tuve un sueño dentro de un sueño... dentro de un sueño. Una sensación muy rara. Estaba dormida en el mundo real, y soñaba que estaba en el antiguo despacho que tenía en la oficina de "M". Pero allí no estaba ese despacho, sino que era un dormitorio comunitario, que compartía con tres ex-compañeras de mi curso de contabilidad de hace un par de años. Y me quedaba dormida... y soñaba que volvía a ser el despacho que, en el sueño primero, sabía que ya no era. Pero también en el despacho me quedaba dormida... y soñaba con un señor muy, muy atractivo, con barba de una semana, con una voz preciosa y que olía muy bien, que me susurraba palabras y frases inteligentes casi al oido, mientras jugaba a besarme sin llegar a hacerlo... Lo curioso fue el ir despertando por fases (porque si sé que era un sueño sucesivo... fue empezando por el señor atractivo: antes de besarme, me despertaba. Y estaba en el despacho. Y sin entender aún cómo me habia quedado dormida, ni cómo tenía recuerdos de cosas que pasarían años después... volvía a despertar, y ya era el dormitorio comunitario. Y me reía recordando los dos sueños anteriores, comentándolo con mis compañeras. Pero me volvía a despertar... y ya era el mundo real, con mi cama, mi cortina de lino blanca, mi cama de forja...)
La curiosidad adicional del sueño es que, en la actualidad, lo que fue mi despacho en la oficina de "M" es un dormitorio. Posiblemente, siga allí un enorme mueble empotrado (nunca ví, años después, el contenedor que habría hecho falta para vaciar aquella oficina, por lo que deduzco que lo que no se llevaron ni él ni quienes luego tuvieron esa vivienda como oficina, debe seguir allí). Pero es imposible, a todas luces, meter más de una cama.... por lo que no sé como me parecía tan "real" pensar en nada menos que cuatro...
Rarezas de los sueños que produce el cansancio.
Y lástima que el interesante desconocido estuviese en el sueño "del fondo"... y que no sepa qué nivel de buceo onírico debería emplear para volver a él. Porque igual un ratito más a su lado me despertaba de todo en el mundo real.










catalaneta dijo
Yo estoy segura que soy del primer tipo, soy pájaro de noche amiga.
Las 2,30 y yo haciendo los deberes que no pude hacer durante el dia.
Un besote reina mora
Cata
6 Marzo 2008 | 02:25 AM