Vino tinto (...¿experta...??? en)
Una particularidad que tenemos los abstemios declarados y voluntarios... es que cuando bebemos algo alcohólico... suele ser de cierta calidad.
Lo tengo comprobado. Como habitualmente comemos con agua, no tenemos por hábito terminar la comida con el whisky, podemos salir y no tomar otra cosa que refrescos, cuando se da el caso excepcional de tomar alcohol, es porque éste vale la pena "ser tomado".
Por navidad, suelo comprar vinos de categoría media/alta. También lo es el cava. Ese mismo criterio se aplica a lo que tengo en casa: no sería la primera vez que preparase torrijas con un rioja de reserva, ó que echase un chorrito de brandy "napoleón" al arroz con leche: es que no tengo otra cosa disponible...
No soy una entendida en vinos... pero diferencio perfectamente el donsimón de un ribera, ó el codorniú de un cava del "Día" de los de dos euros. Y los diferencio, sí, sin necesidad de ver el brick ó el ticket de la tienda. No bebo. No he bebido mucho nunca. Pero, quizá por un tema procedente de mi ambiente laboral, no es raro que en las comidas de trabajo a que he tenido que ir se pidan vinos de una cierta categoría. Ni que a la quinta pausa "por compromiso" con algunos clientes ó gente relacionada con la profesión... del café se pase a "ponme mejor un vinito, que ya es casi la hora de comer". Y cuando por la noche ya se ha pasado del tercer refresco, una copita de blanco bien fría entretiene y no desentona con el resto.
Estas navidades, no sé de dónde la sacó, uno de mis hermanos llevó una botella de vino "bueno" (traducido: caro) para nochevieja. Me lo comentó mi madre, que no bebe ni poco ni mucho. Y yo respondí que el vino que yo solía llevar también era bueno... así que tendríamos para variar.
La botella en cuestión la había conseguido (aun no sé cual de mis dos hermanos) de un restaurante de postín y alguna estrella donde había estado trabajando. Ignoro si fue un obsequio ó si es que había muchas... Tampoco la procedencia, ni el vino en sí, tienen demasiada importancia...
Lo "chocante" fue el descubrimiento que hice esa nochevieja. Día de mi cumpleaños, por cierto.
Mi cuñada, ésa que prefiere un filete de pescado de especie desconocida congelado y comprado en el "Hiperusera" antes que unas buena rodaja de salmón ó unos lomos de merluza frescos, y lo hace razonando que "es que prefiero el pescado congelado porque no sabe a pescado" (no sé si este criterio lo aplica al resto de los alimentos: pollo que no sepa a pollo, leche que no sepa a leche... ¿deberé explicarle que la leche sale de las vacas y no de los bricks, ahora que caigo?), la misma a quien un día pusimos bonito en salsa para cenar... y aún está preguntándose qué animal con patas tenía esa carne tan rica (no lo reconoció)... pues eso, ésa misma... !!!resultó destaparse como una experta en vinos!!!!
-Es que... cómo se nota. Qué sabor...
(....)
-Mira, mira qué color tiene.... Es que con los vinos caros, no hay comparación...
(....)
-Vamos, que se nota mucho que es un vino de calidad...
(....)
A todo esto, yo, enfrente. Que tras probar el vino en cuestión... volví al albariño. Más adecuado para acompañar el contenedor de langostinos que teníamos entre las dos. Y sin querer responderle... a pesar de notar perfectamente que estaba esperando a que yo corroborase sus apreciaciones...
-Es que ya lo dice mi padre: como el ribera de duero...
Zas. Salió el origen de su conocimiento en el asunto. Y, encima, con la correspondiente burrada añadida. Ahí casi me atraganto. Conservé la compostura. Retiré los platos de la mesa para hacer sitio al segundo. Ya en la cocina, mi madre hizo el comentario: "pues sí que está pesadita con lo del vino que ha traido tu hermano". "¿Pesadita? Y haciendo un alarde de ignorancia que no te imaginas"
Al final, en vista de que no le hacía ni puñetero caso... cuando se sirvió otra copa, ya se dirigió a mí directamente.
-Ummm, qué rico está... ¿Tú no lo pruebas?
Y ya tuve que responder:
-Ya lo he probado. No me gusta, está algo picado y encima sabe a corcho. Claro que como tú no debes estár acostumbrada, igual no lo notas...
(Todo esto, en el tono más aséptico posible. Con la botella entre ambas... y su cara de desconcierto. Y sigo)
-...Es que durante... cinco ó seis años es el vino que he tomado a diario como aperitivo...
-Ah... pero si éste es un vino carísimo... ¿tu hermana no lo dice en serio, verdad? (se vuelve hacia su marido)
-Si mi hermana dice algo, es que es verdad (respuesta sin hacerle demasiado caso)
-Sí. Nos lo ponían a mi jefe y a mí a diario, en la cafetería donde parábamos a tomar el aperitivo. Terminé hartita. Igual por eso no lo veo para cenar. Y menos marisco. Y, por cierto: el Marqués de Riscal no es ribera: es rioja. De toda la vida. Yo no los diferencio, lo admito. Pero a los expertos en vino me consta que es una cosa que no se os pasa... mira que me extraña tu lapsus. Debe ser el sabor del queso, ¿no? ¿Otro trocito?
Vamos, que tardamos diez años... en descubrir que aquí la señora es experta en confundir el origen de los vinos aún teniendo la etiqueta delante y en no darse cuenta de que ninguno de nosotros estaba tomándolo porque estaba más que ligeramente picado...
¿A qué viene esto? A que hoy la bodeguera mayor de castilla cumple años. Y como es una vallisoletana nacida en Madrid (ó no) cuyos padres putativos (ó no) decidieron fijar como fecha de nacimiento el día de san Jordi (el primer caso de nacida en los 70' que ignora la verdadera fecha de su nacimiento)... pues me puso muy fácil lo de elegir qué le iba a regalar este año. Que han sido demasiados de joyas en oro y/ó plata, objetos de decoración únicos, perfumes caros y otras dos docenas de cosas seleccionadas con mimo... para alguien incapaz de distinguir la piel del plástico y el cristal del metacrilato. No, no es un eufemismo.
Que este año, con un estuche de maquillaje de siete euros y pico, una caja de trufas del "alcampo" de menos de dos euros (comprada en navidad, por cierto) y una botellita de vino de ocho... con menos de 20,-€, asunto resuelto.
Ah: el vino, Ribera de Duero, crianza, cosecha 2004. Por si a su señor padre adoptivo le da por leerse la etiqueta. Que entiendo es el ¿experto? en vinos.
Y, precisamente por eso, lo he seleccionado expresamente de Valladolid.
Quintanilla de Onésimo, para ser más exactos. Que cuando se entiende de vinos y de otras cosas, hay que cuidar mucho los detalles.
Y que los cumpleaños y sus regalos son una ocasión ideal para mandar mensajes subliminales. De ésos para ...iniciados.
Ay, qué útil me fue al final esa cenita de cumpleaños mía...














calalola dijo
Pues felicidades a mari ene!, y buenísima selección, aunque teniendo en cuenta que la añada del 2004 denominación de origen Ribera del Duero resultó excelente, con muchos otros también hubieras acertado.
A mí particularmente, con un Pago de Carraovejas me tienes a tus pies... ay, y sí tengo mi bodeguita particular..., y aunque es el jefe el que realmente entiende yo hago unas catas muy profundas... jajajjaja
Besos guapa
23 Abril 2008 | 04:56 PM