Alea jacta est
Bueno, y aparte de la suerte, también está "echada" otra cosa. Echadas, para ser más exactos, que son once...
¿Que es un número raro? Puede ser. Es más normal optar por la decena (que para eso tenemos diez dedos en las manos y por eso hay sólo diez grafías diferentes para escribir los números). Ó doce: como las horas, como los meses del año...
Si nos ponemos a analizarlo, solemos optar por números pares a la hora de tener que hacer un grupo de algo. Incluso nos es más fácil contar por pares: dos, cuatro, veinte, ciento treinta y dos, ciento treinta y cuatro.... En el: quince, diecisiete, treinta y nueve, cuarenta y uno... es como si nos resultase más difícil ponerle música a la sucesión.
Pero yo he optado por el once. Primero, porque no son huevos (aunque para algunas cosas hay que "echarle huevos". No sé si es el caso). Y porque es un número "capicua" (mi vida está llena de capicuas, tanto numéricos como semánticos). Y, por otro tema más prosaico: en el último momento descarté una. Estaban ya preparadas las doce (no eran doce a propósito: junté ese número por acumulación) y aparté una. No sé, un presentimiento...
Así que, como decía, la suerte está echada... y los once sobres que contienen sus respectivos once currículum y sus once cartas de presentación, también.
Algo que llevaba aplazando semanas. Que fuí a hacer el sábado pasado (a Correos. Sí, habría sido más fácil comprar los sellos y echarlos a un buzón amarillo, que ni el estanco ni el buzón me pillan lejos, pero ya digo que..., ritual, supongo) y me dí la vuelta tras comprobar la cantidad exagerada de gente que guardaba cola. Que tenía proyectado hacer el lunes, y lo dejé, y el martes e idem... y ayer, pero de otro modo y se me cambiaron los planes por el camino.
Ayer "tocaba" ir a sellar la tarjeta que me acredita como oficialmente desempleada. Como una de las oficinas de Correos no está demasiado lejos de las oficinas del INEM, me hice el planning completo: cojo el bus, sello el "paro", decido entre darme una vuelta por el mercadillo (llevo años sin hacerlo: lo ponen en la misma zona) ó entro a ver un supermercado que ha pasado de "Caprabo" a "Eroski" (es un súper en un minicentro comercial que tenía muchas ganas en su momento que hicieran en un descampado que me tocó cruzar muchas veces durante años... y que luego tardé años en ir a ver una vez que lo hicieron), y de ahí me paso por Correos y mando las cartas. Y luego bajo dando un paseo y fotografiando las flores de las nuevas plantas que han puesto en torno al carril-bici...
Pero ya se sabe: los planes y yo.
Iba a salir de casa: llamada de mi ex-jefe. Que suele llamar más tarde, todo sea dicho. Que si me tenía que comentar nosequé, que si bajo a tomar un café. Vale. Le digo que me iba ya mismo al INEM, pero que me da tiempo (no son ni las doce). Café rápido, relato de algo que me estaba entrando por un oido y saliendo por otro (he conseguido desarrollar esa facultad cuando se pone a hablarme de tonterías tipo las historias de su hija), salimos, digo que me voy a coger el bus... y se le ocurre que mejor me lleva "y así movemos el coche". Bien, para qué decirle que no... si me va a dar lo mismo. Comento como de paso que luego tendría que pasar por Correos.
Gestión muy rápida en el INEM (y yo que me imaginé estaría lleno de gente... porque luego cierran cuatro días. Imagino que será el lunes cuando se abarrote). Vuelta por el barrio con el Twingo. "¿Me dijiste que ibas a Correos, no?". "Sí, pero déjalo. Ya iré".
No sé porqué. Pero era algo sobre lo que no quería decirle nada. No trabajo para él. Ni con él, siquiera, de unos meses a esta parte (aunque hay alguna cosita pendiente que espero se traduzca en algún "detalle" económico llegado el momento). Pero no quería mezclar su presencia con el "ritual" del envío de los C.V.
Regresé a casa, cogí la cámara y volví a bajar. Y ya, por fin y sola, me fuí a Correos. A franquear mis once cartas.
No lo hice a propósito. Pero luego me he dado cuenta de que el "ritual" fue ir a las oficinas del "paro", mandar los currículum... y, encima, la víspera del "Día del trabajo".
Mis sobres con sus cartas de presentación y sus currículum vítae dormirán este puente, (que en la CAM es festivo el día dos y no creo que abran el sábado), en la oficina de Correos.
Como decía: alea jacta est.
Ahora, a esperar acontecimientos...













Oli dijo
Pues espero que tengas mucha suerte y que pronto tengas noticias de esas once cartas!!!
BESITOS Y QUE PASES BUEN PUENTE!!!!
1 Mayo 2008 | 01:05 PM