Sueño, desazón, lluvia
Estoy muerta de sueño. Pero de ese tipo de somnolencia que se diría que no se quita ni durmiendo. Por la noche, me dan las tantas frente a un televisor encendido que escupe imágenes que no me motivan ni me interesan, concursos estúpidos de madrugada a los que hasta llaman para participar insomnes ambiciosos. Yo no tengo ni ambición, a esas horas. Ó igual no es eso: simplemente, aún no he llegado al punto de perder la cabeza y creerme que ese tipo de concursos de veras entregan los sustanciosos premios que tienen como gancho para facturar llamadas...
Por la mañana, podría no madrugar. De hecho, no, no madrugo. Pero a las nueve ya llevo un buen rato despierta, dando vueltas, acordándome que me dieron las tres y que igual debería dormitar un ratito más. Da igual. Una vez despierta, ya da lo mismo.
Ayer tuve una entrevista de trabajo. Bastante descorazonadora, para qué engañarnos. Espero que sea, simplemente, la primera de una lista... y que en las demás encuentre lo que busco. Eso, ó me hagan entender que no voy a conseguir lo que estoy esperando y que, igual, debería cambiar de sector ó asumir que la crisis, de veras, es una realidad superior a mis más exacerbados pesimismos.
Menos mal que, al menos, hoy llueve en Madrid.
Por fin.
















Iñaki dijo
Ánimo, Brux, siempre que ha llovido ha escampado, te lo dice uno que hace unos años lo pasó francamente mal en el paro...Besos y más besos.
Iñakito.
8 Mayo 2008 | 01:49 PM