Tengo que ir, lo sé...(y no me apetece)
Más ó menos en el momento en que esto se publique, estaré en una entrevista de trabajo.
Hale, está dicho. De un tirón.
Estoy escribiendo este post con tiempo. La noche del sábado. Y, en este momento... lo único que sé al respecto es que no es algo que me apetezca hacer... pero que no voy a dejar de hacer.
Tengo que trabajar. Con ingresos, me refiero. Cada vez que el Banco me manda los extractos de las cuentas... me entran sudores fríos. Ya es casi algo físico. Tengo que trabajar. Además, me lo pide, a voces, el cuerpo. Necesito hacer algo más de lo que ahora mismo hago...
Respondí con el envío de mi CV a una oferta publicada en un periódico de esos que se reparten localmente por los buzones. No es la primera vez, ni la segunda, ni la decimoquinta vez que veo el anuncio. Además, me llama la atención de que sea un módulo comercial "de pago" en vez de un clasificado (que son más económicos... e incluso gratuitos, dependiendo del periódico y de a qué se dedique la empresa). No es algo relacionado con mi profesión. Pero es que a estas alturas cada vez veo más lejano lo de volver de momento a "lo mío", tal y como anda el asunto y con el verano a la vuelta de quince días...
Podía llamar por teléfono ó mandar el CV. Opté por lo más frío, por lo más difícil: email y currículum...
No tardaron más de media hora en llamarme para fijar una fecha para una entrevista personal. Lo esperable, vamos.
Necesito trabajar. Pero estoy segura de que no es en esto en lo que me apetece.
Y ni siquiera porque crea que no sirvo. Es telemárketing (con lo que yo hablo, con lo familiarizada que estoy con los teléfonos, con mi formación, que también incluye el marketing, claro...). Es media jornada (me descabaló los posibles planes que ya por teléfono me dijeran que era jornada de tarde, de cuatro a nueve. Curioso: yo, que he trabajado con jornada partida, que raramente salía del trabajo antes de las nueve... ahora, me siento rara ante la idea de trabajar a esas horas. Lo que tiene el acostumbrarse ó desacostumbrarse... Si al menos estuviésemos en invierno, que me importa menos estar "encerrada" al no haber sol...). Me hablaron de un sueldo que, por descontado, es bajo (lógico: es un trabajo poco especializado y media jornada) pero que podría llevar incentivos que, al menos, me darían para pagar el alquiler y con suerte la línea ADSL (el gasto de móviles voy a tener que reducirlo pero como que ya mismo). Es cerca de casa: todos los empleos que veo en anuncios para trabajos similares están a, mínimo, una hora de transporte. En este caso, a diez, quince minutos andando... Vamos, que casi se diría que me lo han buscado para que no encuentre pegas que poner... ó que me cueste encontrarlas.
Tampoco desconfío de mí misma. Conozco mi capacidad de seducción natural, que no es algo que tenga que ver con el aspecto físico (curiosamente, me da exactamente igual cómo ir vestida, peinada ó si me pintaré ó no las uñas. Cosa rara en mí cuando he tenido que acudir a una de esas citas laborales). Soy consciente de que sirvo para llevarme al entrevistador a mi terreno... y venderme como el producto que necesita... ó quitarle la idea (y que encima piense que ha sido a él a quien se le ha ocurrido... y dejarle una mezcla entre orgullo y sentimiento de culpa. Soy mala, ya sé). No, eso no me preocupa: sé que soy una encantadora de serpientes cuando me interesa... y que tengo un CV de dos páginas y media que sirve para jugar al desconcierto, que es algo que siempre me va a favorecer en estas tesituras...
Sin embargo, no me apetece. Y no sé porqué...
Igual que la entrevista sea un nueve de junio influye. No sé. No recuerdo que me haya pasado nada bueno un día como hoy.
Eso, ó quizá no quiera que otra cosa marque esta fecha. La fecha en que hace ya 5 años supe de pronto, tras una pesadilla rara donde el mundo se terminaba, que perdería para siempre, desde ya y sin poder hacer nada, a "M".
Tal vez sean excusas que me estoy buscando. Pero..., no sé, no veo que esto vaya a ningún lado.
En cualquier caso, tengo una entrevista de trabajo. Que ya es bastante más de lo que tengo a diario como rutina.
Edito a las cinco y algo del día nueve, esto es, un rato antes de la hora que tengo fijada para la entrevista: voy a ir... porque ya quedé en ir, y porque igual hasta me sorprenden y me sorprendo... pero tengo la absoluta seguridad de que no es lo que quiero. Ni trabajar en eso, ni el simple hecho de "ir". No sé, siempre me he dejado llevar por presentimientos, impulsos..., y...
Aunque igual si no me hubiese dejado llevar por ellos, en algunas cosas me habría ido mejor. No sé...
Doy a enviar. Y luego, si puedo, amplio con otro post... ó comento éste.













sobreviviendoenpareja dijo
Si has publicado a las cinco y algo y ahora son y media significa que en este momento estarás a punto de entrar en la entrevista o ya estarás en ella, en cualquier caso te mando energía positiva, jeje, y te deseo mucha suerte, pero mucha mucha, aunque estoy segura de que no la necesitas y de que es cuestión de minutos que tengas ese trabajo que tanto te pide el cuerpo.
Ánimo guapa y déjales sin aliento, jeje, que tu puedes!!
Suerte, suerte, suerte!!
9 Junio 2008 | 05:33 PM