La segunda de la semana ( conclusión)
(Sigo donde lo dejé: esperando a ser recibida).
A las seis menos cuarto ya habíamos, todos, repasado unas revistas/panfleto que andaban por allí, donde se deducía con claridad a qué se dedicaba la empresa. La revista/panfleto era uno de esos horrores que algunas empresitas del tres al cuarto se editan para su propia gloria... publicando las fotos del "mejor vendedor del mes", la "mejor televendedora de paquetes" ¿¿???, el "mejor jefe de grupo" (que en la foto de carnet adjunta también podrían ser los terroristas más buscados, que ya se sabe cómo son los resultados de las fotos de fotomatón), fotos de unas reuniones de empresa que iban acompañadas por términos como "divertida", "forma de relajarse", "nuestros empleados son como grandes familias"... y que sí, se veía lo apasionadamente que se estaban... aburriendo con la copa en la mano. Aunque lo mejor eran las entrevistas: desde el "ilustre fundador", del que mejor me abstengo de opinar, y que fundo la empresa de forma talentosa hace once años... al director comercial ("inteligente, educado con los jesuitas, cursando la carrera de tal cosa con buenas calificaciones, que con 23 años empezó a trabajar para la empresa como comercial... y hoy, con 29, ya es director comercial. Se levanta a las seis de la mañana, y entra a trabajar a las ocho, saliendo algunas noches a más de las diez. Y no por ello descuida su vida privada, saliendo a hacer senderismo algunos domingos, celebrando comidas familiares con sus padres y planificando la boda con su novia de toda la vida"). Y ves las fotos, casi frente y perfil, con la mesa al fondo, y la carita de imbécil del susodicho... sólo superada por la del "responsable de organización para la zona norte", un pollo también educado en los jesuitas (me pregunto si la empresa tendrá algo que ver) y que cursó la carrera de tal cosa con buenas calificaciones...que ya ni me he molestado en leer si también come con la familia los domingos antes del senderismo.
Llegado ese punto, y las seis en el reloj, y habiendo explicado ya a dos o tres cómo ir a la estación de metro más próxima por el camino más corto, y las seis y cuarto y ya me he aprendido la forma de las nubes y las hojas del platanero que se vé por la ventana... Por fin me llaman.

Y hago la entrevista de trabajo más corta de mi vida. Entro en un cuchitril que se supone es el despacho del director, al que me presenta la recepcionista, y de quien ni me entero de cómo se llama y que me estrecha la mano al tiempo que me siento. Le doy mi CV, que ni se molesta en mirar y que une a la ficha que rellené antes, rompiendo una esquina y retorciendo el papel para unirlos (debe ser que las grapas están prohibidas, no digamos ya los clips, que hasta pueden forzar cerraduras de esposas, como hemos visto en alguna teleserie cutre). Me dice que vamos a repasar los datos a ver si son correctos... y me lee mi nombre, teléfono y dirección. Rápidamente, me pregunta si he trabajado antes... y le digo que tantos años en tal sector... así que, pienso que sin escucharme, sigue con la pregunta de si voy por el puesto de comercial ó de teleoperadora. Al indicarle que por este último, me dice que el trabajo es a elegir en turno de mañana ó tarde, cinco horas con otros veinte minutos de descanso. Que el trabajo consiste en hacer 100 llamadas al día para "ofrecer al cliente la siguiente oferta: esas dos magníficas almohadas viscolásticas con un estupendo libro de los mejores noséqué", cosas que me indica con un gesto porque están expuestos en una mesa a mi derecha. Y, prosigue "el cliente sólo tendrá que pagar 12 euros como gastos de envío. Y hay que vender un mínimo de doce unidades al día".
Dios... !!!24 almohadas viscolásticas y doce tochos de noséqué...!!!!!
Llegado ese punto, visto a la velocidad que habla y que no me deja decir nada, ya ni me molesto en indicar que en el anuncio ponía claramente "no son ventas". Le dejo seguir. Y sigue preguntándome qué horario me parecería mejor. "Mañanas". "¿Tardes, no?". Pienso que es sordo, puesto que en la ficha anota ambas cosas, asi que le digo que en principio, no, aunque llegado el caso...(si da igual, si no me está escuchando, para qué diré nada). Me dice el sueldo bruto, contrato indefinido tras un mes de prueba (que no creo que superen muchos, la verdad), seguridad social en régimen general. Por decir algo (y por ponerle a prueba) le pregunto cuánto será el neto... y sale con evasivas. Así que deduzco que no tiene ni idea de lo que le estoy preguntando: me parece que éste no estudió con los jesuitas...
Eso sí, igual lo ha operado el cirujano plástico de alguna famosa, porque no deja de sonreir falsamente en todo el tiempo. Como si no pudiera cambiar de mueca.
En fin. En total, creo que la entrevista, por llamarle algo, no llega a los cinco minutos. No, ni con mucho...Entremedias, me dice que las dos chicas (deben ser las dos secretarias que se apiñan en una mesa a la entrada) han citado a todo el mundo para casi la misma hora, que el teléfono no para de sonar (como si lo cogiera él, en fin...) y que mi incorporación sería inmediata. "Mañana vendrías a hacer una prueba y empezarías el lunes". Improviso respondiendo que mañana tengo otras entrevistas y que no podría hacer la prueba hasta el lunes. Así que me dice que bien, que como la respuesta de si me seleccionan ó no la sabré esta misma tarde, ya quedamos para el lunes (¿¿???. Sí, así de absurdo todo). Y de rápido.
Y me voy como he venido, bajando la escalera empinadísima, cruzando el polígono, cogiendo el bus en una parada donde están otras tres personas con las que he coindicido en la sala de espera.
Y llegando a una conclusión: creo que el mundo del markéting telefónico no es lo mío... y no voy a necesitar trabajar en él para estar segura. Con haber conocido a dos encargados de dos oficinas dedicadas a esto, creo que me ha bastado.
Y yo que decía que los de mi sector éramos raros...











julianlennontorreslemus dijo
Nefasto, es la unica palabra que se me ocurre para describir el episodio que relatas, que asco que halla gente asi por ahi, no hay nada mas lamentable que un titere corporativo (asumiendo que llegan al nivel de corporacion) , un pobre diablo con el cerebro perfectamente lavado para creerse esas tonterias, que bueno que esquivaste la bala, mas vale sola que mal empleada.
12 Junio 2008 | 04:06 AM