Casi escritura automática
Este es uno de esos ratos en que me apetece y no me apetece. Mejor dicho: me apetece, pero me siento cansada como para ponerme a hilvanar letras para que salgan palabras que colocadas en determinado orden resulten frases que debidamente ordenadas den como resultado párrafos que juntos compongan un texto...
Vamos, que me apetece actualizar pero no me siento lo bastante despierta como para ponerme a contar cosas. Así que hale, casi escritura automática.
Como sigo con algo parecido al insomnio y que, tal vez, también está siendo una especie de "preparación" del cuerpo para cuando tenga que madrugar... da igual a la hora que me acueste ni me consiga dormir: a las ocho y media estoy despierta. Y aunque algunos días me obligo a remolonear en la cama hasta cerca de las diez... hay otros que me puede el sentimiento de "eres una vaga: no esperarás que te vengan a traer el trabajo a casa. Encima, con lo desordenado que lo tienes todo". Así que termino por levantarme... y todo seguido. Todo seguido, ó termino por encender el pc... y ahí ya estoy perdida.
Aunque eso ya lo conté en el post anterior.
Esta mañana he dedicado una hora y pico a medio ordenar el comedor. El resultado ha sido despejar casi del todo la mesa grande, tirar folletos de propaganda, cajitas de cremas, tickets, sobres del banco, papeles de los que acompañan a las facturas... a la bolsa de reciclado de papel. Y el resto: etiquetas de plástico, restos de rollo de cello, perchas pequeñas, objetos de dudosa procedencia, alguna envoltura de celofán... a la bolsa de basura donde hace un par de días tiré las hojas secas de los geráneos (y que estaba en la terraza, esperando quién sabe qué). Entre eso y un buen barrido, y desdoblar media alfombra, digamos que ahora tengo medio salón-comedor ordenado. La parte del comedor. La del salón irá en la siguiente entrega... supongo.
A las doce y algo, tras el segundo café de la mañana, me he acercado a Correos a franquear la segunda partida de currículums: otros once. Y me ha dado tiempo a enfadarme conmigo misma por estar veinte minutos esperando el bus...cuando vivo a menos de ese tiempo andando de cualquiera de las dos oficina de Correos del municipio y, encima, debería andar. Y luego me he enfadado conmigo misma más veces, porque no sé porqué sigo atendiendo algunas llamadas que lo único que me hacen es perder el tiempo y "contaminarme" el ánimo... Ya hablaré de ello otro día.
Mañana (ya hoy, quince de junio) me toca compromiso familiar. Es el cumpleaños de mi sobrino. Y aunque no se va a celebrar nada "en conjunto", como ya conté hace un año... tendré que ver a su señora madre. La impresentable de mi cuñadissssima, que, encima, cada vez tengo más claro que es gafe. Vamos, lo ideal para mi estado actual y mi neurosis de desempleada que se siente parada. Y es que ni siquiera me vale la excusa de "bueno, al menos por ver al niño, que disfruta con estas cosas como todo niño de cuatro años"... porque no. Porque mi sobrino ha salido a la madre ó a quien sabe qué pariente, ó quién sabe qué salió mal... y da lo mismo lo que se le regale, porque me consta que no se entera de nada. Así que, encima, lo que tendría que ser un motivo de alegría, no, no lo es. Ver a mi sobrino lo único que me supone es enfadarme aún más con el mundo y tener cada vez más claro que mi cuñada debe ser un castigo que nos mandó el cielo por haber sido malos en otra vida. Porque, de otro modo, es que no lo entiendo...
En fin. Al menos, entre la ropa que el otro día por fin me decidí en sacar de los cajones y meter en una bolsa para llevar al contenedor (que de momento no he llevado... pero que pienso resistir la tentación de rescatar nada de lo que decidí meter ahí. A un sueter tuve que quitarle la etiqueta con el precio... sin comentarios), y la mesa del comedor que he conseguido despejar hoy... intentaré pensar que algo bueno saco de esta horrorosa semanita llena de fechas que me traen recuerdos que no quiero rememorar.
Y a ver si hoy, además de dormir algo más, consigo descansar. Y coger fuerzas para la próxima semana... que me pongo a desear desde ya que sea de las que sirven para cambiar la vida para bien. A ver si con desearlo logro algo...












www-lacoctelera-com-inaki dijo
Mmm, creo que te refieres a la experta en vinos...Ya sabes. Un juguete para el sobri y un reserva Don Simón para la sumiller. Besos.
Iñakito.
15 Junio 2008 | 08:11 AM