Post-fiebre
Hay días en que una tiene la sensación de estar en plena convalecencia... de una enfermedad que no recuerda haber padecido.
La sensación es ésa de un cansancio como de huesos blandos, de párpados pesados y pestañas que escocieran ligeramente al parpadear. De luces demasiado luminosas en la penumbra de persianas casi bajadas. De sueño que sabemos no se quitará durmiendo porque ya se ha dormido, ganas de hacer cosas y pereza para hacerlas. De sed que al abrir el frigorífico no apetece calmar con ningún zumo, ni leche, y el café del desayuno se enfría en la taza desde hace hora y media...
Bueno, pues así me siento hoy.
Anoche el ordenador me dió otro de esos sustos. Se había bloqueado internet dos veces, y reabrí la sesión. Me era imposible entrar en lacoctelera. Me puse a intentar repasar el correo. El ratón parecía tener vida propia... y se diría que vivía lejos, porque no me obedecía y abría lo que le apetecía con independencia a mis "clicks". Otras veces, la tecla de "escape" ha sido eficaz...: se pulsa repetidamente y se vuelve al comienzo, "deshaciendo" atascos de páginas que no se abren.
Pero anoche, mientras me mosqueaba yo sola leyendo un mensaje de respuesta a una queja (la sexta de la semana) en una página donde gestiono un anuncio de algo que no es mío (largo de contar: es lo malo de tener internet y conocimientos de alguna cosita)... el pc hizo "plof". Fundido en negro de la pantalla. Silencio total....
Creciente olor a plástico recalentado. Un olor que llevaba percibiendo desde que llegué a casa y que no quise reconocer hasta ese momento.
Si hubiera sido la primera vez (ya me pasó algo así hace meses), me habría dado un ataque de nervios, al ver que el ordenador no reaccionaba por mucho que moviera el ratón y diera al botoncito de encendido. Pero como era la segunda vez, eran más de las doce de la noche, tenía un ligero destemple... simplemente saqué la torre del pc de su sitio (estaba ardiendo... figurativamente hablando, claro). Y, tras varios intentos de "resucitarlo" en el intervalo de la siguiente media hora... acabé por apagar el interruptor que enciende la regleta donde tengo todo enchufado. Y abrir la ventana...
Y la noche ha sido rara. No he abierto la ventana de mi dormitorio, y he amanecido medio tapada con la sábana (deduzco que ha refrescado). Toda la noche he sentido, quizá imaginado, el olor a plástico recalentado. Y los sueños han sido raros, confusos... ni siquiera recuerdo una ráfaga de ninguno. Me sentía el pelo áspero (ignoro el porqué), los tobillos hinchados (eso sí: del calor llevo dos días con problemas para ponerme algún anillo... que de valerme sólo en el índice derecho, apenas me entra en el anular izquierdo). Y me he levantado por fin antes de las diez, sudando...
Y con esa sensación post-febril.
Casi lo primero que he hecho, aunque anoche me juré no insistir... ha sido dar al interruptor que enciende la regleta de los enchufes. Y el pc se ha encendido directamente...
Es curioso. Es como si él anoche tuviese fiebre... y soy yo quien tengo la sensación de convalecencia.
Igual es un aviso: debería pasar menos tiempo a su lado. Nos estamos mimetizando.
Cualquier día me lo encuentro con mis anillos puestos... y a ver quién se los quita.









Crazy Mary dijo
Pufff!!!...menuda montastéis tu PC y tú...Demasiada empatía me parece a mí que hay...:-D...Oye, que en vez los anillos casi que le cuelgues unos pendientes a la pantalla ( uno a cada lado), seguro que la dejas hecha un pincel!!...:-))...
Anda, post-febril, que tu mimético ya no tiene "fiebre", así que tú tampoco...¿vale?...
Muchos besos
PD: Que conste que lo de entrar en la cocte no te pasa a tí sola
:-P, yo, sin ir más lejos, llevo tres días intentando comentarte...Me dejaba leerte malamente, pero comentarte ni de blas...(oééé...oééé...por la Selección)
Hala!, que ya corto y cierro. Más besos.
4 Julio 2008 | 12:58 PM