Sentido común. Esmalte de uñas. Cosas tan simples...
Hoy el tema/argumento del post tendría que tenerlo muy, muy claro.
Pero quizá debería haberlo escrito ya, antes. Publicarlo hoy, simplemente, y no pensar más.
Aunque igual el problema real (si existe un problema) sea que ya no pienso en ello. Que, afortunadamente, la vida y el tiempo va suavizando los recuerdos y va matando la posible nostalgia. No sé. Tampoco sé si es eso.
A veces pienso que la propia carencia de estímulos "reales" en mi vida "real" en estos momentos también están influyendo en que deje de pensar. No ya en él, ó en cosas que me importaban y creí que me importarían siempre, sino en general. Es como si una parte de mí hubiese decidido tirar la toalla, dejar la vida pasar...
Y sin embargo sé que no me lo puedo permitir. No, al menos, en determinados ámbitos de mi vida (en este momento, claro, estoy pensando en el trabajo. Que sigo desempleada. Y se diría que no me importa... pero sí, y mucho. Mi situación económica está a un par de meses de ser absolutamente angustiosa).
No sé. Hay ratos en que la vida me cansa tremendamente. El simple hecho de respirar me cansa. Planificar cosas tan simples como coger las bolsas con la ropa de la que me quiero deshacer y darme dos paseos hasta el contenedor (y tengo que hacerlo. Antes de que me dé el punto y piense que igual algunas cosas debería conservarlas...).
Cosas como pintarme las uñas de los pies: yo, que hasta en invierno y llevando medias, calcetines y botas...
Como ir a un gran centro comercial a comprar un regalo para mi hermano: yo, que para comprar determinados yogures que me gustaban cruzaba todo Madrid, que sacaba tiempo de las dos horas libres que tenía a mediodía e iba recorriendo escaparates para ver qué tienda tenía lo que buscaba y pensar cómo lo hacía para ir a comprarlo...
Cosas así, tan simples.
Anoche me quedé dormida a poco más de las doce, en el segundo episodio de "CSI-Las Vegas". Serían las dos (tras breves momentos de despertar intermitentes, de ver secuencias ya conocidas y querer aguantar y seguir viendo) cuando me trasladé a la cama y, al pasar por el despacho, ví que el pc seguía encendido y lo apagué directamente del botón: sin cerrar nada por el camino. Supongo que saber que tampoco iba a perder nada importante influye para que cada vez con más frecuencia haga cosas de ésas que mi sentido común, hace tan poco, nunca me habría permitido hacer...
Sentido común. Curioso término.
Una de mis "virtudes" que él alababa y casi reprochaba y casi le servía como argumento de burla. Quizá eso que, de no haber tenido, sentido común y autocontrol, hubiese hecho que las cosas fueran de otra forma...
Hoy este post debería ser una carta, y debería ser una carta para él. Cinco años después. Cinco años sin verle.
Y tan poco de veras reseñable en tantos días...
Dejo que la canción que suena ponga las palabras que mi cansancio, que mi hastío ante mi propia vida, que esa sensación de fracaso que a ratos me invade, no me permite redactar.
Al menos hoy y a estas horas del mediodía. Y con las uñas de los pies sin pintar.









diasazules dijo
¡¡¡Si es que hay días que hace tanto calor
en Madrid que sólo apetece
estar debajo del chorro de la ducha!!!!
pero sin restregarse ni nada, sin salir de
alli, sin secarse, sin vestirse, sin respirar siquiera.
Pero quizás mañana sea distinto, mañana un
día fresquito, con risas, con prisas, con las uñas
pintadas, el pelo de peluquería y un beso en
el espejo del baño...
eso mejorara el día.
Besos guapa
29 Julio 2008 | 02:07 PM