Cómo llegué a esta situación: resumen
Imagino que al final esta situación por la que paso (desempleo en términos absolutos, sin subsidio alguno, y sin ingresos de cualquier color desde noviembre del año pasado), terminará por arreglarse. Esto es: encontraré un empleo, con sueldo, y esas cosas...
Como ya he repetido tanto en post como en comentarios, se me está haciendo muy largo. Básicamente, porque nunca, desde que empecé a trabajar "en serio" a los 18 años (aunque con 16 ya me pagaba mis "caprichos" básicos) había estado más de 3 días sin trabajar. Y, claro, la falta de costumbre...
La verdad es que si me hubiese organizado mejor, ó de otro modo, tendría más "remanente" del que ir tirando. Pero lo malo de tener un sueldo variable, pero suficiente... es que no se ahorra. Al menos, yo he sido incapaz de hacerlo. Tener asegurado, como tenía, el trabajo y un sueldo "básico" bastante decente, más un variable mensual que algunos meses no existía pero la mayor parte sí... me hacía gastar sin mirar ni preocuparme: total, sólo se vive una vez. Y el mes siguiente tenía asegurado el sueldo (lo bueno de mi empresa es que no, no me iban a despedir nunca. Más bien, si yo decidía irme... cerraría). Aunque desde el primer momento, desde la primera toma de contacto con quien fue mi jefe, sabía que en realidad era un empleo "provisional" y con "fecha de caducidad". De jubilación, más bien. Y sólo el hecho de que mi jefe prolongase su vida laboral oficial hasta más de los 70 años (básicamente, porque su función era meramente testimonial: tener la empresa, los suministros, los préstamos y todo lo "oficial" a su nombre, y poco más: quien dirigía la empresa y se preocupaba por mantenerla abierta era yo, obviamente. Y por eso cobraba también, claro) hizo que lo que habría sido un proyecto de, máximo, cinco años... se prolongase hasta más de 11...
Y aún más, porque cerrada oficialmente la empresa y cobrando yo el subsidio de desempleo, y tras una breve y más que desagradable experiencia en otra del mismo sector... lo cierto es que reanudamos la relación profesional. La diferencia es que yo, en vez de horario de entrada y siempre más de 8 horas diaria de trabajo, de lunes a sábado, con un control riguroso..., pues en cierto modo iba a mi ritmo. Y la contrapartida negativa era, claro, que no tenía ni sueldo fijo, ni seguros sociales... Sólo parte en beneficios. Una especie de sociedad en que yo ponía mi trabajo, mi experiencia, mis contactos... y recibía una participación. No, no del 50%, ni siquiera era algo fijo y estable. Pero que, como pasaba mientras trabajé "oficialmente" ya me preocupaba yo porque se obtuvieran beneficios. Por la cuenta que me traía.
Pero también eso tenía fecha de caducidad. Y se terminó el pasado otoño (podría haberse prorrogado. De hecho, con eso contábamos. Pero ya se sabe: la crisis... y la edad).
Y yo empecé a darme largas. En esas mismas fechas, a mi padre le detectaron una recaida en su enfermedad que precisaría de intervención quirúrgica. Delicada. E inminente. Claro que una operación inminente en la Comunidad de Madrid... no significa realmente que vaya a ser pronto. Así fue demorada hasta finales de febrero.
Pero como en noviembre eso no se sabía aún, y, encima, la navidad estaba tan cerca, y yo acababa de recibir una cantidad de dinero aceptable..., pues me dije a mí misma: puedes esperar. Primero, porque ponerme a trabajar y tener que decirle a la empresa que fuese eso de "que operan a mi padre y tengo que faltar un par de días"... ni me parecía serio (tengo un extraño sentido de la responsabilidad. Igual así me va) y además conllevaba el riesgo de que me dijeran que, vale, que me tomase todo el tiempo que me hiciera falta... que ellos ya buscaban a otra persona. Así que esperé.
Y esperé. Y llegó febrero. Y no todo salió bien. Y entonces intenté encontrar un empleo que fuese más ó menos compatible con el tener que faltar algunas mañanas porque tenía que ir al médico a buscar recetas. Y eso en mi sector es imposible, por lo que empecé a valorar en qué otros podría encontrar acomodo...
Y hasta el punto actual hemos llegado. Tanto a finales de abril como a mediados de junio mandé finalmente una remesa de currículum a empresas de mi sector, con el resultado de dos empresas que sí que me llamaron... pero la oferta se diría que era trabajar gratis: con la excusa de "es que las cosas están muy mal", la cantidad fija garantizada era ridícula... y la posibilidad de tener incentivos... difusa. Y, como también conté, mantuve alguna surrealista entrevista para"media jornada" en asuntos que al final eran para venta telefónica...
Y los meses pasando. Y mi saldo bancario cada vez más exiguo. Y...
Y al final, esto ha sido un resumen de cómo he llegado hasta aquí. No, no era en principio de lo que pensaba escribir..., pero se vé que tampoco me atengo a los planes fáciles e inmediatos.
En fin. Al final, hoy sí me he dado el paseito cargada de currículum... encontrándome cerradas el 80% de las empresas que pensaba visitar. Por lo que al final, sólo he entregado uno... y con la certeza de que no, de ahí no me van a llamar porque no les hace falta nadie (ya lo sabía de antes. De mucho antes). En alguna he sido yo quien ha preferido no entregar nada: hay lugares donde es mejor no tentar al diablo.
Y donde nunca trabajaría. Que estaré parada... pero una aún conserva un prestigio.
A ver si luego escribo algo más interesante, entretenido, menos coñazo... qué sé yo.
















lascosasdepepe dijo
seguro que encontraras......
un abrazo.
24 Septiembre 2008 | 04:18 PM