Flores azules desde el otro lado del espejo
Llevaba tiempo sin dibujar.
Como cuento en "mi perfil", aprendí a leer con dos años y a escribir con tres. Pero antes de eso, ya me comunicaba.
Nadie me recuerda antes de hablar. Bueno, se supone que hasta los tres, cinco meses... haría los ruiditos típicos de los recien nacidos. Pero al parecer con seis meses ya decía palabras perfectamente comprensibles. Y a partir de ahí... pues eso, que no he dejado de hablar.
Pero no siempre ni solo hablaba. Antes de saber escribir, por lo visto, me expresaba dibujando...
Aunque, no. No es de esto de lo que iba este post.
Cualquiera que me conoce, sabe lo mucho que hablo. Cualquiera que conozca mi personalidad, mis personalidades, virtuales... saben de mi incontinencia verbal. De mis post, mensajes, comentarios... largos. Muy largos. Hablo mucho. Muchísimo.
Aunque... tampoco es de esto de lo que quería hablar...
A veces, encuentro personas que consiguen que me calle. No, no porque me manden callar (ese fenómeno no se da desde mi época de estudiante de primaria) sino porque descubro en ellos algo que me maravilla, y que me hacen callar... para escucharles. Para disfrutar de ese momento mágico que es escuchar a alguien que tiene cosas que contar... y sabe hacerlo.
También en el mundo virtual me ha pasado. Varias veces.
Y era de una de esas veces, de esas personas, de quien quería hablar hoy. Mejor dicho: a quien quería dedicar el post de este día quince de octubre...
La fecha, quince de octubre, es importante para mí. Muy importante. Y desde muchos años (más de 20) antes de que yo naciera. Luego, por circunstancias..., en fin, ya digo que no, que no quiero hablar de mí.
Durante un tiempo, lo leí en silencio. Entraba en su "casa", cruzaba el espejo. Me quedaba escondida en un rincón y devoraba su último texto. Y, tras el banquete de palabras, de sensaciones, me quedaba allí, escondida... asimilando todo lo leido, sentido, escuchado. Y me iba, cruzaba de nuevo el espejo hacia el mundo real...
Me dejaba sin palabras. Él tenía tantas, y tan hermosas, y tan justas... que las mías sobraban. Me sobraban.
No sé en qué momento empecé a comentar. Creo que tras varios comentarios suyos en mi blog.
E imagino que tras ese intercambio, lo añadí como "amigo"... aunque ya por entonces eran bastantes los post leidos.
Descubrirle fue uno de los grandes descubrimientos de este mundo virtual.
Es..., no sé. No tengo claro si es cierto que nos reencarnamos, si será verdad eso de que en realidad, una tras otra tras otra vida, seguimos encontrándonos los mismos en vidas sucesivas, con distintas personalidades. Pero, si es así, estaría todo explicado: sé que le conozco. No sé cómo ni dónde ni porqué lo sé. No le he visto "personalmente" nunca (no se me habría pasado desapercibido. No quiero pecar de frívola... que lo soy, pero he de añadir que es tremendamente guapo). No creo haberle visto "en vivo" nunca, pero le conozco. Desde otra vida, quizá...
Es curioso. A veces, muchas veces, sus post me tienen en un puro escalofrío desde el principio. Y no solo es porque escriba... como dios, sino... Es esa sensación de que lo que cuenta, que es tan lejano y tan ajeno a mi realidad... tiene sin embargo tantos, tantísimos puntos de unión conmigo... Ó igual es que sus palabras encierran tanta magia, su mundo personal es tan y tan rico, y lo describe tan bien, eso que él llama "Diario irrelevante", lleno de los retratos "impertinentes" de personas que han pasado por su vida..., todo eso, hace no que sienta que en algún momento he vivido momentos que me acercan a lo que cuenta, sino que consigue que me sienta dentro de lo que estoy leyendo.
Ya digo: magia.
Hace exactamente un año menos un mes (el 15 de noviembre) me hizo este regalo en forma de comentario, ó este comentario que es un regalo:
http://www.espacioblog.com/bruxana/post/2007/11/15/expediente-l352d-aajuegas-#c2638059
Si levanto la vista y miro la pared, por encima de la pantalla que en este momento intento llenar de palabras, lo que veo es ese texto impreso. Lo copié, imprimí y colgué en la pared.
Si un día, por fin, consigo tener mi oficina y en ésta un despacho "personal", ése mismo texto/comentario/regalo irá debidamente enmarcado y colgado en sitio visible. Bien visible. Como obra de arte que es.
Y ... me habría gustado, mucho, que este momento y este post me hubieran "pillado" en un mejor momento. Que las palabras no huyeran de mí, como lo llevan haciendo de un tiempo a esta parte. Me habría gustado, tanto, tanto, poder dedicarle un post a la altura de su talento...
Estoy hablando de Lou. Louloulabiche.http://www.lacoctelera.com/louloulabiche
Y este post, que tan desaliñado, deshilachado, difuso... sé que me ha resultado, pretendía ser un "regalo de cumpleaños". Porque hoy, quince de octubre, es el cumpleaños de ese mago absoluto de la palabra que es Lou.
Los magos, como las brujas, no tienen edad... pero cumplen años. Ya, ya sé: paradógico. Pero es que estamos hablando de magia...
Así que, contando con que soy consciente de que las palabras, como decía, me son huidizas de un tiempo a esta parte... he vuelto al tiempo en que aún no sabia escribir...
Por eso, he dibujado esto.
Como empezaba diciendo, hace siglos que no dibujaba (se nota, ya sé). Y el escáner de la multifunción tampoco ha contribuido, precisamente, a que el resultado fuese el deseado...
Pero, en fin: espero que en este caso cuente la intención...
Las flores del almendro, del cerezo, del melocotonero... son rosadas. Soy consciente de ello. Pero..., no sé, en cuanto he empezado a dibujar, he sabido que al otro lado del espejo seguro, seguro, son azules...
Muchas, pero muchas felicidades, Lou.
Y te debo un post en condiciones, maestro.








louloulabiche dijo
Is a perfect day de mi cumpleaños. La generosidad, tan exquisitamente rara en estos tiempos, siempre me emociona, y amiga, a mi edad emocionarme es todo un regalo. Te leo y mientras sonrío me recorre un escalofrío, a medio camino entre el pudor y el agradecimiento, a caballo entre la felicidad y la impotencia, porque de verdad, de verdad, el mejor regalo sería la posibilidad de cogerte de la mano y darte dos besos. Gracias por concederme el privilegio de comenzar este día de esta magnífica forma. Y dos besos (por lo menos)
15 Octubre 2008 | 12:59 AM