Sospechas, dudas y ofertas de empleo
En lo que concierne a temas serios, lo admito: soy muy desconfiada.
Probablemente sea una consecuencia de ser, para según qué cosas, tremendamente realista. Desde siempre, he tenido claro qué es ficción y qué realidad (algo que, aunque parezca increible...no todo el mundo tiene así de claro. De ahí que existan tantos bulos en internet, por ejemplo, que se reciban como e.mails y se reenvíen hasta el infinito). Por tanto, aunque alguna de las facetas de mi personalidad siguen echándole magia, sentimiento, broma, a la vida... para lo que cruza la línea hacia lo "serio" no admito otra cosa que lo claro, lo conciso y lo eficaz.
Y es que, como creo que también habré dicho alguna vez, no soporto la incompetencia ni a los incompetentes. Ni a los que dejan para mañana lo (importante) que se puede hacer hoy. Ni a quienes aplican la desidia casi como filosofía de vida...
Pero me estoy yendo del tema.
Como decía: para según qué soy muy desconfiada. Imagino que haber trabajado con "números" durante tantos años aún siendo de "letras puras" habrá acrecentado y afianzado determinadas posturas ante la vida. Aunque..., creo que sigo yéndome del asunto.
Intento explicar:
Cerca de casa de mis padres hay una empresa de mi sector (el sector profesional al que directamente digamos que pertenezco, aunque mi profesión englobe muchas cosas) que tiene en el escaparate de una de sus oficinas comerciales un cartel de "se necesita". Necesitan una persona para trabajar ahí, justo en esa delegación. Cosa que hasta hace relativamente pocos meses era algo habitual (la demanda en puestos de todo tipo en mi sector era contínua. Entre otras cosas, por asuntos derivados del poco aguante tanto de empleados como empleadores, y de que ambos no eran todo lo realistas que se debe ser frente a determinadas expectativas. Justo lo contrario, ó lo mismo, por lo que los periodos de "duración" de mis trabajos suelen ser largos en una misma empresa. Largos como de años, digo). Era habitual y ahora es raro.
Hace unos años no me habría ni planteado la opción de trabajar en un sitio así, en una empresa de este tipo y menos en el puesto que ofertan (muy, pero que muy por debajo de mi cualificación, estoy segura). Bueno, hace unos años estaba trabajando de forma fija y estable, por lo que determinadas consideraciones con respecto a valorar propuestas de empleo eran inexistentes..., así que casi diré que "hace unos meses...".
Ví el cartel hace casi un mes. Como digo, está cerca de donde viven mis padres y, por tanto, de donde he vivido siempre. Y donde por los actuales acontecimientos familiares voy casi día sí, día no. Porque cuando aún vivía allí (hasta hace 7 años) podían pasar meses y meses sin que yo viese del barrio algo más que el camino entre la parada del bus y el portal: iba a dormir y, a veces, a comer a mediodía. Poco más. Es desde hace tres años, con el cierre de la empresa y los consiguientes cursos del INEM, cuando volví a "reencontrarme" con esa zona de mi pasado que era el municipio donde viví siempre. Y es en este último año cuando me estoy moviendo más por allí: compra, farmacias, recados varios...
Como decía, ví el cartel hace casi un mes, yendo a la farmacia. Y tomé nota mentalmente. Y me dije: "pues tal y como andan las cosas y con las perspectivas y el cariz que están tomando, igual debería traer el currículum..."
Y ha pasado casi un mes. Mes en que he planificado varias veces el llevarlo (de hecho, el martes pasado no sé qué surgió cuando hasta me había "arreglado" un poco para ir: pelo en su sitio, ropa de "señorita" pero sin excesos, ligero maquillaje a tono con los colores de la misma...). La verdad es que casi es permanente lo de llevar alguna copia del CV encima, en un sobre de plástico y en el bolso. Por si se da el caso. Y, como decía, la oficina en cuestión está relativamente cerca del sitio por el que me estoy moviendo cuando tengo que ir a hacer algún recado...
Y aquí es donde surge la explicación de la desconfianza...
Como decía, mi sector está sumido en algo más que una crisis. Es más, está justo, justo en el borde donde empieza el ojo del ciclón que se está tragando muchas cosas. De hecho, muchas empresas directas y relacionadas ya han caído en el agujero de ese ciclón... y sus restos andan por ahí desperdigados de mala manera. Eso, cuando no han desaparecido del todo. De pronto, una empresa sí necesita personal (ya digo que el cambio de gente en determinados departamentos ha sido siempre una constante). Ponen no ya un anuncio en prensa ó en portales de empleo... sino un cartel de tamaño considerable en el escaparate...
... y pasa casi un mes.
Y yo desconfío. Desconfío porque en estos casos lo que me está diciendo esta historia es que qué mal deben estar tratando a los posibles candidatos (que por narices tiene que haberlos, y bastantes) como para que nadie haya cubierto la vacante. Qué ínfimas condiciones económicas deben estar ofreciendo ó qué exigencias deben estar requiriendo...
Y todo esto me hace estar en la disyuntiva del "sí, debo entregarles mi CV e intentar concertar una entrevista de trabajo... porque necesito trabajar y ya está". Todo esto, contando de antemano con que sí reuno las condiciones/características básicas para el puesto (bueno, casi todas, seguro). Y, por otra parte, respondiéndome"no sé para qué perder el tiempo. Si en un mes, y tal y como está el asunto, no tienen a nadie... es que no están ofreciendo nada más allá que posibles comisiones sobre hipotéticos beneficios, que tal y como anda el tema serán inexistentes, contratos de ésos en que el trabajador tiene que pagarse la Seguridad Social, requieren seguramente disponibildad de coche propio inmediata...y quién sabe qué más".
Y así estamos.
Y desde casi hace un mes, raro es el día en que no planifico acercarme a llevarles el CV. Arreglarme mínimamente (siquiera para no asustarles, que muchos días los paso en chándal... y no es plan. Más que nada, porque no se trata de una vacante para un gimnasio), coger el metro, ir, dejarles una copia del CV al tiempo que les indico lo de "He visto el cartel que teneis ahí... y os traía mi currículum; ¿con quién tengo que hablar?".
Lo habitual, vaya.
Pero... Pero también raro es el día en que no me encuentre una excusa para aplazarlo. Y es que, como decía... esa dichosa desconfianza...
La desconfianza que surge del ser realista. Sobre todo, en temas laborales.
Y es que !!!...me parece tan, tan extraño, tan sospechoso de que haya otras cosas detrás, que en plena crisis y con tropecientos mil hipotéticos candidatos, una empresa no haya sido capaz de cubrir un puesto de baja categoría en casi un mes...!!!!
Ya digo. Realismo que genera desconfianza. Que igual en ocasiones me gustaría no tener.













lebiram dijo
"Piensa mal y acertarás"...
Quizá en un primer momento actuaste por intuición...
A la vista está que no te has equivocado, sería mucha casualidad que no hubiesen encontrado en todo este tiempo alguien que cumpliera el perfil... ¿no?
Buen día vampiresa desconfiada :)
Besos grandes.
27 Octubre 2008 | 03:51 PM